
Eddie Murphy fue un verdadero rey de la comedia en los ochenta y noventa que, tras sumar varios fracasos y polémicas, se apartó del foco mediático. Hay que remontarse hasta el año 1982 para disfrutar de su primera incursión en la gran pantalla tras una aplaudida etapa en el reparto de cómicos habitual en la mítica «Saturday Night Live«, donde estuvo desde 1980 hasta 1984. Fue en la buddy movie «Límite: 48 horas«, cuyo éxito le abrió la puerta de Hollywood de par en par: «Superdetective en Hollywood» y sus dos secuelas, «El chico de oro«, «El príncipe de Zamunda«, «Boomerang«, «Su distinguida señoría«, «El profesor chiflado«,… Hubo una época en los que cualquier película protagonizada por el actor afroamericano, mayormente comedias, era garantía de éxito.
Dirigida por Martin Brest y protagonizada por Eddie Murphy, Judge Reinhold, John Ashton, Lisa Eilbacher, Ronny Cox, Jonathan Banks y Steven Berkoff, entre otros, «Superdetective en Hollywood» fue la película lanzó al estrellato a Eddie Murphy. Las cifras de taquilla ayudaron a que así fuera: 300 millones de dólares la convirtieron en la segunda película más taquillera del año 1984, uno de los mejores de todos los tiempos cinematográficamente hablando («Los Cazafantasmas«, «Indiana Jones y el tempo maldito«, «Gremlins«, «Superdetective en Hollywood», «Tras el corazón verde«, «Karate Kid«, «La mujer de rojo», «Pesadilla en Elm Street«, «Top Secret«, «Despedida de soltero», «Terminator«, «Footloose«, «La historia interminable«, «Loca academia de policía»,…).
En «Superdetective en Hollywood» («Beverly Hills Cop«) nos contaron com Axel Foley, un peculiar oficial de policía de Detroit, tiene la habilidad de meterse en líos a todas horas. Es un buen policía, pero lo estropea todo cuando trata de resolver los casos a su manera. Un mal día asesinan a Mikey, un amigo de la infancia, en la puerta de la casa de Axel. Éste, jura vengar la muerte de su amigo y se pone en movimiento.Las pistas del crimen le llevan a Beverly Hills, y allí se dirige. Se instala en un lujoso hotel y visita a Jeanette, una amiga que trabaja en una galería de arte. Pero los guardaespaldas del dueño le echan del local violentamente y llaman a la policía, que le detiene. Cuando comprueban que es un agente, le dejan en libertad bajo la vigilancia de Taggart y Rosewood. Sin embargo, Axel utiliza numerosos trucos para deshacerse de su pareja de acompañantes.
La película tuvo tres secuelas, que no tuvieron el mismo éxito que la primera: «Beverly Hills Cop II» (1987), «Beverly Hills Cop III» (1994) y la reciente «Beverly Hills Cop IV» (2024). En todas ellas sonó la misma pegadiza melodía instrumental, la inolvidable «Axel F«, compuesta por Harold Faltermeyer. Ganó un Grammy, pero no el Oscar.
El año pasado la película fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry, una selección anual de películas que se escogen para ser conservadas en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Un reconocimiento reservado para las películas más emblemáticas de la historia de los EE.UU.












Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja