Con la perspectiva que da el paso del tiempo, es necesario reivindicar esta película dirigida por John G. Avildsen, y estrenada en el fructífero año 1984 pero, ¡ojo!, la original. La de Daniel san y el señor Miyagi, la de dar cera y pulir cera, la de atrapar una mosca con los palillos chinos, la de la patada de la grulla, la de los chicos de Cobra Kai. Esa es “Karate Kid“, la de verdad, y no ese reboot moderno y descafeinado con Jaden Smith y Jackie Chan.

Protagonizada por Ralph Macchio, Pat Morita y Elisabeth Shue, la película del chico nuevo que llegaba al pueblo para ser el objeto de las burlas de sus compañeros y se convertía en aprendiz de artes marciales de un singular maestro, la película fue origen a una serie cinematográfica de calidad muy inferior que continuó con “Karate Kid II”, “Karate Kid III” y “El nuevo Karate Kid” con Hillary Swank, y posteriormente la nueva versión del año 2010.

Es bueno recordar a los amigos de las curiosidades que la patada final de la película era ilegal, puesto que el árbitro había avisado a los luchadores que estaban prohibidos los golpes en la cara, y Daniel Larusso debería haber sido expulsado…