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La peor película de superhéroes de la historia del cine. Peor que «Supersonic Man» de Joan Piquer Simón, «Batman & Robin» de Joel Schumacher, «Superman IV: En busca de la paz» de Sidney J. Furie, «Catwoman» de Pitof o «Barb Wire» de David Hogan, para ponernos en contexto. Un despropósito. Una aberración a la que el tiempo ha convertido en una caricatura. Por pretenciosa, por confusa, por un final decepcionante, por desaprovechar un material tan emblemático como la saga de la Fénix Oscura, por llevar a la deriva a la franquicia mutante cinematográfica,… «X-Men: La Decisión Final» es la película más denostada de todas las películas de superhéroes. Es el «The Room» de las películas de superhéroes. Para su director, Brett Ratner, las cosas no fueron mejor. De hecho, a partir de 2017 y a causa de numerosas denuncias por acoso sexual y comportamientos inapropiados, se retiró de la primera línea. Mejor para todos.

«X-Men: La Decisión Final» nos contaba cómo, por primera vez, los mutantes podían elegir: o conservar su singularidad y los poderes que los hacían diferentes, condenándose al aislamiento, o renunciar a ellos gracias a una cura milagrosa que elimina el Gen X y convertirse en seres humanos normales. De nuevo los dos líderes de los mutantes tendrán puntos de vista antagónicos sobre cómo gestionar el asunto: mientras Charles Xavier aboga por la tolerancia, Magneto defiende la tesis de la supervivencia de los más aptos.

Protagonizada por Hugh Jackman, Famke Janssen, Halle Berry, Patrick Stewart, Ian McKellen, Kelsey Grammer, Anna Paquin y Rebecca Romijn, entre otros, es evidente que uno de los motivos del desastre que fue la película se puede achacar al director de las dos películas precedentes, Bryan Singer, que se marchó a la competencia a hacer una película de Superman y se llevó consigo a parte del equipo, incluidos el actor James Marsden y los guionistas. Y dejó a los productores con el problema, y escogieron mal: la dirección de Ratner y el deleznable guión de Zak Penn y Simon Kinberg.

Por suerte «X-Men: La Decisión Final» no fue el final, aunque podría haberlo sido: Matthew Vaughn resucitó a los mutantes en 2011 gracias a la genial «X-Men: Primera generación«, Singer regresó para una dignísima «X-Men: Días del futuro pasado«, pero volvió a meter la para con la descafeinada «X-Men: Apocalipsis«. Una montaña rusa que siguió, tras la compra de la histórica 20th Century Fox por parte de Disney, con la divertidísima «Deadpool» de Tim Miller (2016), la crepuscular «Logan» de James Mangold (2017), «Deadpool 2» de David Leitch (2018) y la «X-Men: Fénix Oscura» de Simon Kinberg en 2019, que recuperaba otra vez la saga de la Fénix Oscura de Chris Claremont y John Byrne. A día de hoy aún estamos a la espera de los mutantes del Universo Cinematográfico Marvel, una vez parece claro que ni los mutantes originales de Singer, ni los de Vaughn ni, por supuesto, la nueva hornada de Josh Boone, tendrán cabida en el UCM.

Cabe destacar que, aunque no coincidan a la vez, «X-Men: La Decisión Final» es la única película de la franquicia en la que aparecen los cinco X-Men originales: Cíclope, la Chica Maravillosa, Ángel, el Hombre de Hielo y la Bestia.

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