Una jueza de Valladolid ha condenado a la revista humorística «El Jueves» por vulnerar el derecho al honor de la presidenta de la asociación ultracatólica Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, a raíz de una viñeta en la que la publicación la nombraba «Gilipollas del año 2024«. Una resolución más de una justicia que no da una a derechas… o quizá sea que, precisamente, todas las que da las da a derechas.
La publicación de la sentencia, que impone a la revista indemnizaciones de 2.000 euros a la entidad y otros 4.000 a su presidenta, sirve para poner de nuevo el foco en el sesgo ideológico de determinadas resoluciones judiciales. El caso reabre además un debate clásico: dónde acaba la sátira y dónde empieza la vulneración del honor. La revista «El Jueves» basa gran parte de su propuesta en la caricatura y la sátira, mientras que los ultras de Abogados Cristianos llevan años impulsando litigios precisamente contra expresiones que considera ofensivas hacia sus representantes o creencias.
Este tipo de acciones legales de Abogados Cristianos y sus lacayos, como la querella que ya lanzaron contra la revista Mongolia, solo buscan coartar, amedrentar y disuadir, ya que, en la vía penal, la primacía de la libertad de expresión las aboca al fracaso.
La revista «El Jueves» recurrirá a la sentencia de la magistrada María Vanesa Díez ante la Audiencia de Valladolid.












Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí, es cierto que la Justicia española está podrida por completo y escora totalmente a la ultraderecha. Ya sabemos que la libertad de expresión sólo se permite a la derecha y la ultraderecha que pueden llamar hijo de puta al Presidente, Begoño a su esposa, etc, pero cuidado no les digas nada a ellos. Si es que Franco lo dejó todo atado y muy bien atado…