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En el año 2011 pudimos disfrutar de “X-Men: Primera Generación” de Matthew Vaughn, una película donde se relataban los primeros pasos de la escuela para jóvenes superdotados con poderes del Profesor Xavier, y su relación con personajes como Bestia, Tormenta, Cíclope o Erik Lehnsherr, que dejó un buen sabor de boca a los espectadores, con buenas críticas y una recaudación en taquilla muy elevada. Eso permitió, por un lado, olvidar la infumable bazofia “X-Men: The Last Stand” de Brett Ratner y, por otro, abrir la puerta a una nueva película que llegó tres años después: “X-Men. Días del Futuro Pasado“.

X-Men: Primera Generación” nos había ofrecido el origen de la Patrulla-X, y revelaba la historia secreta antes de que los mutantes se revelaran al mundo, y antes de que Charles Xavier y Eric Lensherr se convirtieran en enemigos irreconciliables, líderes de sus respectivos bandos de mutantes y “X-Men. Días del Futuro Pasado” nos llevó hasta un futuro apocalíptico que amenazaba la existencia de los mutantes y que solamente se podía evitar cambiando hechos fundamentales del pasado, viajando hasta el año 1973.

Odiados y temidos, los mutantes de los cómics de Marvel Comics siempre han sido presentados como seres incomprendidos y despreciados por la Humanidad, hombres y mujeres con unos poderes que no pidieron que buscan su lugar en el mundo. En la película “X-Men. Días del Futuro Pasado” (“X-Men: Days of Future Past“), dirigida por Brian Singer (hoy denostado en el Hollywood del #MeToo), nos explicaban que un futuro terrible amenazaba su existencia, pero que el pasado aún se podía cambiar.

La película tomó como base la famosa saga de cómics “Días del Futuro Pasado” de Chris Claremont y John Byrne, que se publicó en el año 1981 (en los números 141 y 142 de “Uncanny X-Men“) y que se enmarcaba en un futuro apocalíptico en el que casi todos los mutantes están muertos o encerrados en campos de concentración vigilados por los robóticos Centinelas creados por Bolivar Trask. La portada, dibujada por John Byrne, es una de las imágenes más clásicas y conocidas de los cómics de superhéroes de los años ochenta, y ha sido repetidamente homenajeada e imitada.

El reparto contaba con Jennifer Lawrence (como Mística), Michael Fassbender (como Erik Lehnsherr alias Magneto), James McAvoy (como Charles Xavier alias Profesor X), Ellen Page (como Kitty Pryde alias Gata Sombra), Shawn Ashmore (como Bobby Drake alias Hombre de Hielo), Omar Sy (como el mutante del futuro Bishop), Peter Dinklage (como Bolivar Trask, el villano creador de los Centinela), Nicholas Hoult (como la Bestia), Daniel Cudmore (como Piotr Nikolaievitch Rasputin alias Coloso), Evan Peters (como Pietro Lensherr alias Mercurio, el veloz hijo de Magneto),… y las confirmadas apariciones (breves) de Halle Berry como Tormenta, Ian McKellen como Magneto, Patrick Stewart como Charles Xavier y Hugh Jackman como Lobezno. No aparecía Pícara, pero tiempo después apareció la edición “X-Men. Días del Futuro Pasado. The Rogue Cut“, que llegó al mercado doméstico con noventa minutos de contenido extra a la versión estrenada en cines en los que la mutante interpretada por Anna Paquin se unía por fin a la lucha contra los Centinelas.

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