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Antes de labrarse un prestigio como actor serio a golpe de Oscar, al margen del debate que podríamos abrir acerca del merecimiento o no de estos galardones (cinco nominaciones y dos premios en diez años), Tom Hanks era un actor de comedias juveniles y familiares como «Big«, «Despedida de soltero«, «1,2,3.. Splash«, «Socios y sabuesos«, «Joe contra el volcán» o «No matarás… al vecino«, que encajaba perfectamente con el aspecto del vecino afable y despistado de un barrio de los suburbios de una ciudad norteamericana. Eran papeles que le iban como anillo al dedo.

En «No matarás… al vecino» (traducción peculiar y arbitraria del original en inglés «The ‘Burbs«) Tom Hanks era Ray Peterson, un tipo normal cuyos planes de pasar unas tranquilas vacaciones son interrumpidas por la llegada de una escalofriante, excéntrica y lúgubre nueva familia en el vecindario, los Klopek. Estos nuevos vecinos son realmente extraños: nadie los ha visto y por la noche se pueden escuchar extraños sonidos provenientes del sótano. Para disgusto de su mujer Carol, Ray pronto se asocia con algunos de sus más extraños vecinos, como un rollizo entrometido, un excombatiente desequilibrado y un incansable adolescente, para observar los extraños sucesos que se producen en la residencia de los Klopek. Y cuando Walter, el anciano cascarrabias del vecindario, desaparece inesperadamente, se convencen de que la extraña casa esconde la clave del suceso. Armados con rifles de asalto, prismáticos de largo alcance y una pala, deciden comprobar por si mismos qué es lo que está pasando exactamente en casa de los nuevos y misteriosos asesinos y buscar los cadáveres excavando en su sótano.

Dirigida por un artesano del cine fantástico como Joe Dante responsable de joyas como «Gremlins«, «Exploradores«, «El chip prodigioso» o «Pequeños guerreros«, «No matarás… al vecino» es una comedia disparatada que reversiona la idea del clásico de Alfred Hitchcock «La ventana indiscreta«, del vecindario lleno de secretos, mentiras e infidelidades, de cadáveres enterrados en el jardín y salas de tortura escondidas en los sótanos. Es una divertida parodia del «american way of life» norteamericano, y que cuenta con un reparto encabezado por Tom Hanks, Bruce Dern, Rick Duccomun, Corey Feldman y Carrie Fisher. Y la música de un siempre eficiente Jerry Goldsmith, colaborador habitual de Dante.

La historia nos recuerda que durante el rodaje de la película se produjo una huelga de guionistas, por lo que los ajustes del libreto durante las semanas de rodaje fueron todas producto de la improvisación y de la espontaneidad del director y del reparto, que se dejaron llevar para regalarnos una de las comedias más divertidas de los años ochenta.

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