El sello Hill House Comics debuta en nuestro país de la mano de ECC Ediciones con la interesante propuesta que es «Un cesto lleno de cabezas«, una historia terroríficamente divertida escrita por Joe Hill y dibujada por Leomacs, con el color de Dave Stewart.

June Branch está en apuros. Está atrapada sin escapatoria en Brody Island. Han secuestrado a su novio Liam. Y cuatro convictos fugados y sedientos de sangre no se detendrán ante nada hasta encontrarla.
Lo único que la pobre June puede usar para defenderse es un hacha vikinga con el aterrador poder de decapitar a una persona y que su cabeza siga hablando.
Si quiere salvarse y salvar a Liam, June tendrá que mantener la cabeza fría… ¡o un cesto lleno de ellas!

Joe Hill no es nuevo en el mundo de los cómics. Su primera incursión resultó un éxito rotundo de la editorial IDW, «Locke and Key«, que traspasó las fronteras de la historieta para adaptarse a la pequeña pantalla en forma de serie. El hijo de Stephen King, que tiene gran parecido físico con el padre, mutó su nombre auténtico Joseph Hillstrom King en el de Joe Hill, que se ha hecho reconocible en todo el mundo gracias a sus superventas «El traje del muerto«, «Cuernos» o «NOS4A2«, esta última reseñada aquí hace unos meses, y con buena nota.
Joe Hill (nacido en 1972), es el encargado de crear y supervisar una nueva línea de historietas de terror para DC Comics, que vienen a cubrir el hueco dejado por la fenecida línea Vertigo, y acompañan a la omnipresente Black Label. Su primera propuesta, «Un cesto lleno de cabezas«, es un explosivo cóctel de varios géneros: la comedia, el thriller y el horror.
La historia arranca con una escena en la que una persona de la que no sabemos la identidad, pues está cubierta con un impermeable amarillo, cruza un puente bajo la lluvia llevando un hacha en una mano y un cesto en la otra. Del cesto salen una serie de voces que discuten entre sí, y después se oye un grito. Una camioneta para a su lado, y quien conduce le pregunta por el contenido de la cesta… Cambiamos a unas horas, al mismo puente en Brody Island, Maine, en septiembre de 1983. June Branch, una bonita y pecosa joven conversa con su novio, Liam, cuyo cometido en el pueblo es ser ayudante del sheriff. June ha venido en autobús desde Bates para pasar el verano con Liam, y en su primera jornada son invitados a cenar con el sheriff y su esposa. De camino, descubren que han escapado unos tipos muy peligrosos de la prisión, por lo que tendrán que estar ojo avizor en todo momento. Y hasta aquí puedo leer…
Ese es el arranque de esta serie de cómics, siete grapas en total, que ECC Ediciones ha recopilado en un único tomo en tapa dura. Incluye las impactantes portadas obra de Reiko Murakami, más las portadas alternativas, todas de excelente factura y una breve, pero intensa entrevista con los autores adornada con bocetos del dibujante.
Mis comentarios a partir de este párrafo contienen spoilers; recomiendo a los lectores que todavía no conozcan esta obra que vayan directos a los dos últimos, pues una obra de este tipo es mejor degustarla sin conocer los detalles que la hacen sorprendente.
Por una serie de circunstancias, June queda sola ante el peligro dentro de la mansión de la familia del sheriff, mientras en el exterior una fuerte tormenta deja sin electricidad la isla en la que se encuentran. La herencia nórdica de esa familia se guarda en forma de colección de objetos curiosos, siendo un hacha del siglo VIII fundamental en el desarrollo de esta historia. Usar esa herramienta cercenando la cabeza de alguien hace que esa persona no muera del todo, y su testa pueda seguir viviendo. Esto lo descubrirá June, quién hará uso de esa arma para defenderse de los asaltantes.
Hace poco se estrenó «Este cuerpo me sienta de muerte» (Christopher Landon, 2020), que tiene similitudes en cuanto al uso de una antigua y poderosa arma para detonar los acontecimientos. En «Un cesto lleno de cabezas» la trama irá por otros derroteros. June nos cautivará demostrando un valor y una personalidad cambiante conforme todo se vaya enredando a su alrededor y decida tomar las mejores decisiones. La historia nos atrapará hasta el mismo desenlace. La intervención de las cabezas parlantes nos devuelve momentos bastante cómicos, en contra de lo que podía parecer. El terror e intriga aparecen en la frenética carrera de supervivencia y de intentar entender lo que pasa, de la protagonista, cuya aventura sucede en tiempo real.
Joe Hill urde un argumento interesante, con un guion muy bien escrito y sin agujeros. Otro punto fuerte de «Una cesta llena de cabezas» es el excelente trabajo de Leomacs, conocido por su labor en la serie de DC «Lucifer«. Inspirándose en rostros de actores reales (James Coburn es el más evidente), la plasmación de la chica protagonista es digna de elogio ya que nos enamora con su expresividad ¡La sentimos viva! Leomacs es uno de esos dibujantes como Chris Samnee o Eduardo Risso, cuyo arte parece sencillo, pero no lo es en su ejecución. Tiene un estilo inimitable, es un gran narrador que elige el plano perfecto en cada viñeta. La página de créditos de cada cómic nos saca la sonrisa por su genialidad. Y las escenas mudas quitan el aliento. El color de Dave Stewart potencia la lograda atmósfera de este thriller de terror.
No me queda otra que recomendar este primer lanzamiento del sello Hill House Comics, que los autores han bordado. Tiene calidad y originalidad. Habrá que estar atentos a los siguientes títulos. ¡No se lo pierdan!

Un cesto lleno de cabezas
Guión: Joe Hill
Dibujo: Leomacs y Riccardo La Bella
Edición original: «Basketful of Heads» núms. 1 a 7
Fecha de publicación: Febrero de 2021
ISBN: 978-84-18569-31-9
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 184
Precio: 21,50 euros