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Terry Gilliam fue uno de los seis miembros de Monty Python, aquel inolvidable grupo de humoristas británicos que, tomando prestada una comparación que a menudo se hace en el Reino Unido, fueron a la comedia lo que los Beatles a la música. El veterano grupo cómico británico hoy ya está disuelto y sus miembros dispersados. Algunos han fallecido (Terry Jones murió en 2020 y Graham Chapman en 1989) y los otros están casi jubilados. John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones, Michael Palin y Graham Chapman marcaron el camino de su particular estilo con el gran éxito televisivo de la serie «Monty Python’s Flying Circus«, emitida en la cadena británica BBC desde el 5 de octubre de 1969 hasta el año 1974. Más adelante los seis ingleses (bueno, uno era galés… y se les coló también un estadounidense) trasladaron su repertorio de humor absurdo, ingenioso y delirante hasta la gran pantalla con «Los caballeros de la mesa cuadrada«, «La vida de Brian» y «El sentido de la vida«. Luego decidieron seguir sus caminos por separado, no demasiado lejos los unos de los otros, y mientras John Cleese desarrolló una prolífica carrera como actor o Michael Palin creó varias series de viajes para la BBC, el inquieto norteamericano Terry Gilliam optó por la dirección.

Hay que reconocer que la filmografía de Terry Gilliam es peculiar, digna de un creador que no se está nunca quieto, y la mayoría de sus trabajos son, como poco, de calidad notable : «Las aventuras del barón Munchausen«, «Brazil«, «El rey pescador«, «Doce monos«, «Miedo y asco en Las Vegas» o «Los héroes del tiempo» son algunos de los títulos que ha dirigido, y rozando los ochenta sigue trabajando. «La bestia del reino» en concreto quizás no es la mejor de sus películas pero fue su primera película en solitario, la segunda tras «Los caballeros de la Mesa Redonda«, y la que demostró que su carrera como director tenía posibilidades. Pese a todo, la obra de Gilliam lejos de los Monty Python tiene tantos seguidores como detractores, y su rica, imaginativa, inclasificable y estimulante filmografía a veces nos hace dudar si es un genio o un loco.

Adaptación libre de uno de los poemas de Lewis Carroll con el particular humor de los Monty Phyton, «La bestia del reino» («Jabberwocky«) contó con Michael Palin de protagonista y Terry Jones echando una mano a su colega cuando la necesitaba y nos contaba la historia de la Bestia del Reino, una criatura vil y sanguinaria, como un dragón, que estaba arrasando las tierras del rey Bruno, mientras éste sólo está preocupado por casar a su bella y virginal hija. Cuando los consejeros reales advierten al monarca que pronto no quedarán paisanos para pagar los impuestos, Bruno I convoca un torneo para elegir al guerrero que deberá enfrentarse a la terrible bestia. Dennis Cooper, ignorante pueblerino recién llegado a la apestosa capital del reino en busca de fortuna, se acabará convirtiéndo en el elegido para matar a la Bestia. Una tarea difícil aunque con un suculento premio si lo consigue: la mitad del reino y la mano de la bellísima princesa.

El monstruo de la función, el Jabberwocky del título original en inglés, es una criatura que aparece en un poema del clásico «Alicia a través del espejo» de Lewis Carroll del año 1871, secuela de «Alicia en el país de las maravillas«. En el poema el autor utilizaba muchas palabras inventadas por el autor y sin sentido, de manera que este poema se asocia a menudo al absurdo y explica el interés que Terry Gilliam mostró por esta obra para convertirlo en la base de su primera película en solitario.

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