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Guionista de obras de gran éxito como «Miracleman«, «La Broma Asesina«, «La Liga de los Hombres Extraordinarios» o «From Hell«, Alan Moore hizo su debut en la escritura de guiones de cómics hace más de cuarenta años en Gran Bretaña, a principios de los años ochenta, con aportaciones puntuales en las revistas británicas «Dr. Who Weekly» y la mítica «2000 A.D.«. Tras el éxito, de público y de crítica, de «Miracleman» y «V de Vendetta«, Moore saltó a los EE.UU. y al cómic mainstream para encargarse de la serie de DC Comics «La Cosa del Pantano«… y nació la leyenda. Hemos perdido la cuenta de cuántas ediciones lleva en nuestro país su obra maestra «Watchmen» o los elogios que acumulan sus obras de la etapa británica, sus incursiones en el mainstream norteamericano, o sus más recientes «Top 10«, «Tom Strong«, «Tomorrow Stories» o «Promethea» para America’s Best Comics. Hasta sus obras menores reciben reediciones puntuales y los aficionados las reciben con los brazos abiertos.
El tiempo le ha convertido en todo un personaje. El Bardo de Northampton, le llaman. Un icono cultural, pero también un anarquista, un misántropo, un chamán y un tipo excéntrico, que ha rechazado el mainstream que le elevó a los altares y ha repudiado todas las adaptaciones y secuelas que se han hecho de su obra. Complejo y brillante, Alan Moore es un referente para el mundo del cómic y de la cultura contemporánea.

Una de las obras más destacadas de Alan Moore es «From Hell«, una novela gráfica dibujada por Eddie Campbell y publicada por entregas a lo largo de nueve años, desde 1989 hasta 1998, sumando un total de seiscientas páginas. Es una revisitación del mito de Jack el Destripador, el asesino de Whitechapel, y a su vez es una disección despiadada de la sociedad victoriana inglesa y de la ciudad de Londres, la populosa urbe ahogada por el polvo negro del carbón, laberíntica y retorcida, con callejones minúsculos e inmundos, inundada de desigualdades sociales, miseria y enfermedades, donde un asesino despiadado podía cometer crímenes atroces sin que las autoridades del lugar pudiesen hacer nada por detenerlo. La historia, que se mueve entre el ‘noir‘, la novela histórica, el informe de un forense y el género policiaco, toma como punto de partida la teoría de Stephen Knight en su obra «Jack the Ripper: The Final Solution» de 1976 según la cual los asesinatos serían el resultado de una conspiración para ocultar el nacimiento de un hijo del príncipe Alberto, y por lo tanto nieto de la reina Victoria. La reina encarga al médico real, sir William Withey Gull, acabar con todos aquellos que sepan de la existencia de la niña. De la investigación del caso se encargarán el inspector Frederick Abberline de Scotland Yard y el vidente Robert James Lees.
El título de esta obra procede de las primeras palabras de una célebre carta anónima, hoy perdida, que fue recibida por George Lusk, presidente del Whitechapel Vigilance Committee, en octubre del año 1888, quizás escrita por el mismísimo asesino de las cinco prostitutas.

El periplo editorial de «From Hell» fue bastante accidentado: los primeros capítulos se publicaron en la revista «Taboo«. Cuando cerró, la historia completa fue publicada por Tundra Publishing y Kitchen Sink Press en diez volúmenes, entre 1991 y 1996. Un apéndice, «From Hell: La danza de los cazadores de gaviotas» («The dance of the gull-catchers«), apareció en 1998, centrado en aquellos que intentaron resolver el misterio de Jack el Destripador a lo largo de los años. Finalmente la serie integral se recopiló en un solo volumen en 1999, por iniciativa de su dibujante, de la mano de Eddie Campbell Comics. Esta obra fue galardonada con los prestigiosos premios Eisner y Harvey en diversas categorías así como por el premio de la crítica del Festival international de la bande dessinée d’Angoulême del 2001, por la edición francesa de Delcourt.

Como es habitual en las obras de Alan Moore, «From Hell» es densa, con múltiples lecturas e interpretaciones en las que el lector se puede sumergir gracias al extenso apéndice que la acompaña, y cuenta con la aparición de numerosos personajes históricos como Oscar Wilde, el ocultista Aleister Crowley, William Butler Yeats, el poeta William Morris, James Hinton o Joseph Merrick ‘El Hombre Elefante’.

Ha pasado más de un siglo desde que el mítico asesino sumió en el terror las calles de Londres entre el 3 de abril de 1888 y el 13 de febrero de 1891, y el misterio sigue sin desvelarse. La leyenda seguirá sobrevolando al asesino, y para muchos Jack ‘the Ripper’ seguirá siendo un peluquero de origen polaco llamado Aaron Kosminski, o el mismísimo príncipe Alberto, o el médico de la Reina Victoria William Gull, o el pintor impresionista Walter Sickert. Los crímenes de Jack el Destripador seguirán siendo fuente de fábulas, leyendas e historias hasta el fin de los tiempos.

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