Reseña la película La Brújula Dorada, la adaptación cinematográfica de la novela de Philip Pullman “Luces del norte” dirigida por Chris Weisz y que cuenta con Nicole Kidman o Daniel Craig en su reparto.

No se puede mostrar la imagen “https://www.via-news.es/images/stories/cine/Resenyas/brujuladorada.jpg” porque contiene errores.La brújula dorada (Chris Weitz, 2007)
País: USA.
Duración: 113 min.
Género: Aventuras, fantástico.
Interpretación: Nicole Kidman (Marisa Coulter), Dakota Blue Richards (Lyra Belacqua), Sam Elliott (Lee Scoresby), Eva Green (Serafina Pekkala), Daniel Craig (lord Asriel), Tom Courtenay (Farder Coram), Derek Jacobi (emisario magisterial), Simon McBurney (Fra Pavel), Jim Carter (John Faa), Ben Walker (Roger), Clare Higgins (Ma Costa).
Guión: Chris Weitz; basado en el libro “Luces del norte” de Philip Pullman.
Producción: Deborah Forte y Bill Carraro.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Henry Braham.
Montaje: Anne Coates.
Diseño de producción: Dennis Gassner.
Vestuario: Ruth Myers.
Estreno en USA: 7 Diciembre 2007.
Estreno en España: 5 Diciembre 2007.
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Sinopsis sacada de http://www.labrujuladorada.com/: Adaptación de “Luces del Norte”, la primera entrega de la Triloga “La Materia Oscura”. Esta fantástica aventura transcurre en un mundo paralelo al nuestro, cuya tecnología y forma de vida ha evolucionado de forma diferente, aunque a la vez similar. Pero hay algo completamente extraño en ese universo: las almas de las personas se manifiestan como pequeños animales, los daimonions. Por otro lado, también existen osos acorazados, con una astucia superior a la humana son grandes guerreros del Norte, y brujas, que surcan los cielos montadas en sus daimonions o en una nube de pino. La Brújula Dorada narra la historia de Lyra Belacqua, que inocentemente sigue las instrucciones de una brújula dorada, el Aletiómetro, que le conduce hacia norte para salvar a su mejor amigo, o eso cree ella… porque pronto descubrirá su verdadero destino.

Es impresionante el auge que ha experimentado el cine fantástico en los últimos años sobretodo a raíz del tremendo éxito mundial que tuvo la saga de “El señor de los anillos” o de “Harry Potter”. Los títulos que han llegado a rebufo de la trilogía de Peter Jackson o de la serie de Potter están siendo numerosos y es motivo de alegría para los que nos gusta este género, que durante mucho tiempo estuvo relegado a un segundo plano porque los argumentos con los que se trataba de atraer al público a los cines eran más serios y realistas o al menos más acordes a un gusto “adulto” (nunca he entendido muy bien por qué el género fantástico se asocia a los niños y no entiendo porque se ha hecho para quitarle importancia ya que la imaginación no creo que sea bueno costreñirla a una franja de edad).

Por suerte o por desgracia (todo tiene sus pros y sus contras), el público que acude ahora a los cines en masa y los llena tiene una media de catorce años de edad (esto según un estudio norteamericano del que supe hace poco), lo cual significa que los argumentos que los grandes estudios preparan para llenar sus arcas son aquellos que pueden entretenerles tanto a ellos como a los que les acompañan, sus padres. La mayoría de películas de fantástico y aventuras que vemos ahora están por ello mismo cuidadísimas, se invierte muchísimo en su acabado y en los efectos especiales y se procura partir de novelas del género que ya hayan tenido éxito. Es lo que pasó en el 2007 con “La brújula dorada”, una película que costó 180 millones de dólares y en la que se nota esa inversión en pantalla gracias a sus efectos especiales (ganadores del óscar por cierto) pero aunque dobló la cantidad que costó estuvo por debajo de lo que se esperaba de ella tanto en acogida como en recaudación.

Últimamente los mayores éxitos del género a parte de los ya mencionados han sido “Las crónicas de Narnia” de las que ya se han hecho dos películas a un buen nivel; “Eragon”, que no salió muy lograda pero obtuvo buena taquilla; o “Sturdust”, que al menos en mi recuerdo va mejorando aunque sigo pensando que es algo así como una película “menor” del género. “La brújula dorada” pretendía ser el gran título del 2007 pero no consiguió el taquillón que sus productores esperaban a pesar de reportar suficiente dinero para una más que probable segunda parte. La acogida entre el público fue tibia y defraudó a mucha gente.

He de reconocer que a mí nunca me atrajo ni el trailer ni lo que oía o leía de ella y quizás he experimentado el efecto contrario al verla. Esperaba tan poco que no me ha disgustado, aunque desde luego dista mucho de mis títulos preferidos.

Muchas de las opiniones que se dan sobre ella se centran en que es una mala o floja adaptación de la novela. Yo puntualizaría al respecto que lo es porque tiene que introducir una gran cantidad de personajes e información y no lo hace del todo bien. En el guión no se sintetiza bien todo lo que necesitamos saber en las escenas y se pierde demasiado tiempo en algunas de ellas (sobretodo cuando sale a escena Nicole Kidman) mientras que otras se despachan muy rápidamente. Esto puede ser también culpa de los montadores. La sensación es que el ritmo se acelera y ralentiza quizás cuando no debe.

Otro problema que le veo a esta película es que no puede funcionar en solitario, necesita una continuación y está planificada para ella con lo que el espectador termina ligeramente defraudado y si no, cuando menos, molesto por la cantidad de flecos argumentales que no se cierran. Es cierto que hay otras sagas en las que ocurre lo mismo, pero en casi todas ellas cada película forma una unidad en sí misma y esto no ocurre en esta ocasión en la que el final queda completamente abierto.

Por último el universo en el que se mueven los personajes, sus normas internas, que recuerdan a muchas otras historias y parecen un remedo de ellas no termina de funcionar, no termina de apasionar y el espectador asiste a los hechos sin demasiada implicación emocional porque desconoce gran parte de lo que mueve a los personajes, de lo que les motiva. Por así decirlo, no hay un suspense interno y tampoco una emotividad, al menos hasta que aparece el oso, que es el verdadero plato fuerte de la película y trasmite mucha más intensidad que cualquiera de los protagonistas humanos lo cual no dice nada bueno ni de Daniel Craig, ni de Nicole Kidman que parecen un poco desinteresados con sus personajes. Están mejor en cambio Eva Green y Sam Elliott. Las mejores escenas, las más espectaculares e impactantes son las que tienen que ver con los efectos especiales y las criaturas Dimons y eso que no son los mejores efectos especiales que hemos visto porque “cantan” un poquito.

La película no es desdeñable de todos modos, simplemente no llega al nivel que nos gustaría, pero se puede disfrutar como cine de evasión que es y resulta entretenida. Simplemente es que no supera un análisis más profundo y exigente porque su narración no está a la altura de otros títulos a los que ya nos hemos acostumbrado y resulta algo atropellada y de intensidad algo “plana”. No siempre se puede conseguir el máximo nivel, pero al menos con este tipo de películas la pujanza de este género se mantiene en los cines, lo cual no es mala noticia.

Sea como fuere yo es una película que sí recomendaría al público al que le gusten este tipo de historias. Aunque habrá personas a las que defraude, habrá otras muchas que sabrán disfrutarla.