El estreno sin duda de este fin de semana ha sido la continuación de la saga de «Millenium» que es en estos momentos en España y Europa un auténtico boom social.

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Título original: Flickan som lekte med elden
País: Suecia.
Duración: 129 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Michael Nyqvist (Mikael Blomkvist), Noomi Rapace (Lisbeth Salander), Annika Hallin (Annika), Per Oscarsson (Holger), Lena Endre (Erika), Peter Andersson, Sofia Ledarp (Malin), Tanja Lorentzon, Yasmine Garbi, Georgi Staykov (Alexander), Sven Ahlström.
Guión: Jonas Frykberg; basado en la novela de Stieg Larsson.
Producción: Søren Stærmose.
Música: Jacob Groth.
Fotografía: Peter Mokrosinski.
Montaje: Mattias Morheden.
Vestuario: Cilla Rörby.
Estreno en Suecia: 18 Septiembre 2009.
Estreno en España: 23 Octubre 2009.

 

La primera sensación que me provocó la segunda parte de Millenium nada más salir del cine fue lo mucho que había perdido en cuanto a emoción e intensidad respecto a la primera película. Uno siempre se pregunta en esas ocasiones los por qués y si la recomendaría ver. Vamos a ello, pero vaya por delante que no es una mala película y tamoco aburrida. Digamos que se puede ver pero que está muy por debajo de sus propias posibilidades, de la novela en cuestión (la mejor de las tres según opinión abrumadoramente mayoritaria de los que la han leído) y de la primera película.

El primer título de Millenium me sorprendió gratamente como película, me pareción intensa, emocionante y sobretodo me gustó mucho la manera en que estaban desarrollados los personajes, tenía intensidad y emoción de principio a fin y no es de exatrañar que impactara porque tenía sus escenas para hacerlo.

Esta segunda parte me parece sólo discreta, sólo correcta y ha perdido gran parte de lo que hizo buena a la primera. Inveestigando sobre los porqués pienso que la clave del asunto eestá en la propia concepción de la película. He leído que se pensó en hacer una serie de seis episodios de 90 minutos de duración cada uno y, en efecto, parece que es un formato mucho más adecuado para lo que se pretende contar, más ajustado, más certero para explicar a los personajes, sus idas y venidas y dotar de la emoción y tensión necesarias al argumento.

Dado el éxito de la primera parte se decididó en cambio hacer tres películas (la segunda y tercera se rodaron a la vez, comparten el fondo argumental y se prevé que se estrenen sin demasiado lapso de tiempo entre una y otra) con lo rodado y se cambió al director. ¿Qué queréis que os diga? Creo que ese tipo de decisiones modifican sustancialmente los resultados. Para empezar Daniel Alfredson (pese a ser un director de prestigio en Suecia y hermano del autor de esa maravilla que es «Déjame entrar») no está a la altura del danés Niels Arden Oplev que estuvo en auténtico estado de gracia en la primera parte y además pienso que los tijeretazos que se han pegado en la sala de montaje han efectado muy negativamente a la película, que se limita a ir encadenando las escenas más básicas para entender el argumento pero seguramente no a los personajes, lo cual efcta de una manera decisiva a la emoción e intensidad de la película.

Creo que a nadie escapa que el personaje de Lisbeth es seguramente el punto fuerte de la saga, una chica resuelta, decidida y valiente, con un pasado turbio y difícil que es el motor dramático y argumental y que, en mi opinión, es lo que ha posibilitado el boom social de Millenium sobretodo ente el público femenino. A mí, que no he leído las novelas, sí puedo decir que es un personaje que me atrae y que pienso que la actriz Noomi Rappace borda. Lo que sucede con esta segunda adaptación cinematográfica es que siendo fascinante todo lo que ocurre al personaje de Lisbeth, siendo fascinante ella misma, no termina ni de emocionarnos ni de provocarnos la tensión que debería y es porque creo que ni el formato ni el planteamiento de la película han sido adecuados (quizás en la serie todo esté mejor urdido). El desenlace de esta segunda película es anticlimático cuando no debería y uno asiste a lo que le pasa a Lisbeth pero no lo «sufre», no hay un crescendo en la intesidad, sólo hay unos hechos encadenados uno tras ootro. Es lo que ocurre cuando el director ya no es un artesano sino que trabaja por encargo, con una estética y planteamiento ya dedididos y sin margen para hacer otra cossa, sino lo que una instancia jerárquicamente superior ha decidido hacer (y en este caso «Millenium» se ha convertido en un proyecto ya no sólo de la productora Yellow bird, sino de varios países que han participado en la financiación). La seguna parte de Millenium tiene las tomas, las escenas, la duración y el montaje que han querido sus productores para aprovechar el tirón del momento de la trilogía del malogrado Stieg Larsson pero la primera parte tenía eso y algo más, la impronta visual de un director que buscaba hacer efectiva una historia impactante, el minucioso trabajo con unos actores para trasmitir la fuerza de unos personajes «poderosos» y el ritmo visual y narrativo adecuado para provocar tensión y emoción.

No es Millenium 2 una mala película, en absoluto, logra entretener y también tiene escenas poderosas y logradas (me lo parece el rapto de la amiga de Salander, el interrogatorio que ésta hace o el enfrentamiento de Lisbeth con sus perseguidores mientras rebusca en una casa), pero el resultado está por debajo de lo que podría haber sido, sobretodo viendo lo que se hizo con la primera parte,