Imaginad un lugar donde cada individuo puede ser único y diferente, disponer de un talento que le hace distinto al resto de sus semejantes y vivir una vida plena alrededor de un don especial. Este lugar es Troy, un mundo fantástico creado por el guionista francés Christophe Arleston que ya hemos disfrutado en castellano con anterioridad de la mano de Lanfeust, de los ingobernables Trolls y de la descarada Cixi. Ahora conoceremos a Tykko.
 
 
image1Tykko no ha tenido una vida fácil: ha nacido en una zona del mundo de Troy completamente desértica y su trabajo consiste en recoger boñigas de kamles, los animales (parecidos a camellos) con que viajan por el desierto. Para acabar de empeorar las cosas, su madre está gravemente enferma y él debe gastar todo el dinero que tiene en contratar unos hechiceros que puedan salvarle la vida… Pero ¿hasta dónde será capz de llegar Tykko por el amor a su madre?
 
«Leyendas de Troy: Tykko del desierto» es un nuevo spin-off de los cómics de «Lanfeust de Troy» de Christophe Arleston y Didier Tarquin, un fenómeno dentro del mundo del cómic que ha vendido más de 100.000 ejemplares de cada álbum en nuestro país vecino. Publicado en castellano por Yermo Ediciones, este álbum nos llega como uno más de los múltiples productos asociados a la serie madre, que ha producido desde un videojuego hasta varios libros-enciclopedia del mundo de Troy y de la saga («Le Monde de Troy. L’Encyclopédie anarchique du monde de Troy»), pasando por un juego de rol, toda clase de merchandising y productos afines, juegos de cartas, una revista periódica de cómic de Soleil titulada «Lanfeust Mag» y varios spin-off como los dieciseis volúmenes de «Trolls de Troy» emplazados dos siglos antes de las aventuras narradas por Arleston y Tarquin, los ocho álbums de «Lanfeust des Étoiles» de Arleston y Tarquin que ambientan las mismas historias y los mismos personajes de la saga original en un mundo de ciencia-ficción, y los tres de «Les Gnomes de Troy» de Arleston, Dav y Tarquin donde versiones infantiles de los personajes de Lanfeust de Troy viven aventuras con grandes dosis de humor, los tres tomos de «Cixi de Troy» que Yermo Ediciones recopiló en un único volumen integral, los cuatro de «Lanfeust Odyssey», los tres de «Les Conquerants de Troy» de Christophe Arleston y Ciro Tota, la versión manga «Lanfeust Quest» dibujada por Ludo Lullabi y las otras siete entregas de la colección «Légendes de Troy» dibujada por diferentes autores además de este «Tykko del desierto». Y no, aunque parezca mentira no se vislumbra el fin de la franquicia, pues Arleston asegura que tiene muchas ideas todavía en la cabeza para el mundo mágico de Troy.
 
La edición de Yermo Ediciones de «Leyendas de Troy: Tykko del desierto» («Tykko des sables») de Arleston, Melanÿn y Keramidas es la recopilación integral, en un solo volumen, de los tres tomos de la serie publicados en los años 2009, 2010, 2014 («Les Chevaucheurs des vents», «La Cité engloutie» y «La Colline des cent temples») por la editorial francesa Soleil Productions y es su segunda incursión en el mundo de Troy tras la recomendable «Cixi de Troy». Y no es la última, pues desde la editorial han asegurado que tienen la intención de seguir publicando los numerosos spin-offs de la serie original, en forma de volúmenes trimestrales en el que podremos disfrutar del trabajo de grandes dibujantes e ilustradores como Olivier Vatine, Virginie Augustin, Ciro Tota, o Eric Herenguel, y las originales aventuras que plantea el maestro Christophe Arleston.
Y es que Christophe (Pelinq) Arleston es una figura del bande dessinée francoblega de magia y fantasía, quizás incluso comparable al dibujante Regis Loisel («La búsqueda del pájaro del tiempo»), muy reconocido por su trayectoria como guionista. Nacido en Aix-en-Provence pero educado en la exótica isla de Madagascar, Arleston empezó su carrera profesional como periodista y guionista para la radio France Inter, y no llegó al mundo del cómic hasta 1992, cuando empezó a escribir algunos guiones para la editorial Soleil (por ejemplo, «Les Maîtres Cartographes»). Con ellos lanzaría en 1994 su celebrado «Lanfeust de Troy» y seguiría luego con la revista «Lanfeust Mag». Su extensa producción abarca toda la serie de Lanfeust y compañía, «SinBad», colaboraciones con el dibujante Varanda en «Tolriq» y «Élixirs», «Los Náufragos de Ythaq», «Los Bosques de Ópalo», «Los Fuegos de Askell»,… Casi todo lo que toca Arleston en Francia se convierte en oro, y somos afortunados de haber visto ediciones en castellano de la mayoría de sus obras.
 
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El planteamiento general de Arleston para el mundo de Troy es, cuando menos, original y distinto al que nos tienen acostumbradas las ambientaciones de fantasía más tradicionales: en este singular mundo la magia no es un don exclusivo de unos pocos sino una habilidad innata de todos los habitantes, desde Eckmül hasta las Baronías de Heludia, desde Darshan hasta la Ciudad Helada pasando por el puerto de Jaclare o las arenas del gran desierto de Delpont y el oasis de Mubarrio donde empiezan las aventuras de Tykko. Todos los nacidos en el mundo de Troy atesoran una capacidad mágica única y personal, más o menos poderosa, más o menos útil, desde convertir el agua en hielo hasta dormir a cualquier criatura con una sola mirada, pasando por curar cualquier enfermedad o eliminar el pelo que cubre el cuerpo de los trolls, pero para poder usar ese poder es necesario disponer de un sabio cerca, unos hombres que tienen la habilidad de distribuir la magia. Pero en el desierto de Delpont la magia es muy débil, por lo cual para servirse de su poder es necesario contar con la ayuda de un intermediario, mercenarios sin escrúpulos que comercian con su capacidad y estan al servicio de quien puede pagar sus precios.
 
Arleston, con la inestimable colaboración de la guionista Mélanie Turpyn ‘Melanÿn’ (que ya se había sumergido en las leyendas del mundo de Troy en las dos entregas de «Les guerrières de Troy», inédito en nuestro país) y el dibujante Nicolas Keramidas, mantienen altísimo el listón de la franquicia y otorgan al extenso mundo de Troy una ambientación sublime, repleta de múltiple imaginería fantástica de objetos, edificios, lugares, artefactos y paisajes, detalladamente reproducidos a lo largo de la saga. Un mundo tan inmenso, colorido y coherente que ha permitido crecer a la saga de forma exponencial con spin-offs o miniseries y juegos de rol, enciclopedias y videojuegos aprovechando el escenario original creado por Arleston. El dibujo de Keramidas, conocido por su trabajo en «Luuna», «Alicia au pays des singés» y en «La mazmorra», no tiene nada que envidiar al trabajo previo de otros autores en la misma ambientación, aunque su estilo es bastante distinto, con un punto cartoon y reminiscencias al Spiderman de Humberto Ramos, pero su trazo realza todavía más estos escenarios de fantasía que parecen vivos.
 
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En «Leyendas de Troy: Tykko del desierto» nos trasladaremos hasta el año 1128 en la cronología del mundo de Troy, unos tres mil años antes de los acontecimientos narrados en «Lanfeust de Troy», y viajaremos hasta el corazón del desierto de Delpont, tierras hostiles donde solamente sobreviven los más fuertes, y al oasis de Mubarrio, donde vive el joven Tykko junto a su madre, ajeno a su destino y a su pasado, a la identidad de su padre y a los verdaderos orígenes de su madre. Una muerte, una carrera a través del desierto, una caravana para dejar atrás la tristeza, un encuentro inesperado, un maestro severo y un padre cruel, un mundo congelado en un instante del tiempo y un amor que espera son algunas de las claves que conducirán a Tykko hasta su verdadero lugar en el mundo.
 
Como es habitual en la obra de Arleston, «Leyendas de Troy: Tykko del desierto» nos ofrece un extenso repertorio de personajes principales con motivaciones claras y comprensibles, de perfiles claros y definidos sin claroscuros ni medias sombras: los buenos son buenos y los malos son malvados sin remisión. Por ejemplo Tykko, el protagonista, es un buen chico con mala suerte: su madre está muy enferma y malvive recogiendo excrementos en el caravasar de Khaar Galvorn, bajo la atenta mirada del despreciable Flish, pero el destino que le aguarda es grandioso, empezando por la célebre carrera de las trece tribus. El extenso reparto coral de personajes secundarios que acompañan y enriquecen la narración y proporcionan los detalles necesarios, las claves y los secretos que esconde la maravillosa historia: el retorcido Flish, el altivo propietario de la caravana Haad Parshagnul, la misteriosa Ayasha, el pequeño y adorable Geck, el terrible líder de los jinetes de los vientos Kruug, el supersticioso Mhaas Silas, el iniciado Sharberh que conspira para destruir a los shantii y el universo burbuja,… Lamentablemente, no hay ni un troll pero la obra está repleta de guiños a la serie original.
 
¡Y las criaturas! Enorme catálogo, un muestrario de monstruos y razas que aspira a ocupar un lugar junto al manual más extenso de la Tierra Media de Tolkien, el Ackbar de LeTendre y Loisel en «La Búsqueda del Pájaro del Tiempo» o los Reinos Olvidados de Ed Greenwood y R.A. Salvatore: los veloces kamles, las gigantescas duelas que esconden en sus entrañas el secreto de la magia, los sanguinarios zakrones de la colina de los cien templos, el guardián de la puerta del templo de las moashlins,… Todo ello con representado con cientos de detalles en cada viñeta que necesitan de varias lecturas para ser apreciados en su totalidad. Abrumador en cantidad, detalle y calidad, las ideas de Arleston (y Melanÿn) y el lápiz de Keramidas, fresco, ágil, detallista y visceral, nos ofrecen una imaginería fantástica de objetos, edificios, lugares, artefactos y paisajes, reproducidos con pulcritud y precisión en «Leyendas de Troy: Tykko del desierto», así como en los personajes y las criaturas que lo pueblan. Las influencias, a docenas, se pueden encontrar desde el Tatooine de «La Guerra de las Galaxias» hasta las ardientes arenas, los gigantescos gusanos de arena y los fremen del «Dune» de Frank Herbert, pasando por los relatos y cuentos de Sherezade en «Las mil y una noches» como «Aladino y la lámpara maravillosa», «Simbad el marino» y «Alí Babá y los cuarenta ladrones», las escenas de batallas de «Lawrence de Arabia» o la típica y tópica odisea del héroe, que desde su origen humilde alcanza la grandeza. Algunas de ellas, seamos sinceros, ya nos las detecta la editorial en su nota de prensa de presentación del título.
 
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«Leyendas de Troy: Tykko del desierto» de Arleston, Melanÿn y Keramidas, donde también estan acreditados Bruno García y Cyril Vincent como coloristas es, como todos los cómics de la franquicia, una divertidísima aventura ambientada en un mundo repleto de detalles que crece y crece con cada nueva página, un lujo para la vista, y un magnífico ejemplo de la fantasía épica que dominan con maestría inigualable al otro lado de los Pirineos, los maestros francófonos, con «La Búsqueda del Pájaro del Tiempo» de LeTendre y Loisel, «La Espada de Cristal» de Crisse o «Las Leyendas de los Pueblos Olvidados» de Chevalier y Segur, entre muchas otras. El humor, la aventura sencilla y sin pretensiones están en el guión de esta historia, y la belleza, el ritmo, la compleja sencillez y la expresividad en su dibujo y color. El entretenimiento es la primera regla, y la cumplen a rajatabla.
 
Leyendas de Troy: Tykko del desierto.
Guión: Christophe Arleston y Melanÿn
Dibujo: Nico Keramidas (www.nicokeramidas.com)
Colección: Leyendas de Troy
Edición original: «Tykko des sables» vol. 1 a 3
Traducción: Mireia Mateos Porras
ISBN: 978-84-943259-1-5
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 152
Precio: 34,00 euros