Extrañamente olvidado, ignorado y agotado, las Leyendas de los Pueblos Olvidados de Bruno Chevalier y Thierry Ségur es una maravillosa joya del cómic de fantasía editado en Francia por Delcourt que publicó en castellano, hace algunos años, la ya fallecida editorial Iru.

image1"Caminad pobres Enanos, caminad aminad ¡Hasta extinguir el último aliento!
Así van Aren, Noren y Oten,
quienes tienen la misión de encontrar a su nuevo Rey.
¿Dónde se esconde ese desgraciado Raken?
En los dominios de Ewandor, dice la leyenda…"

Las "Leyendas de los Pueblos Olvidados" ("Légendes des Contrées Oubliées" en su original en francés) es una trilogía de fantasía heroica dibujada y coloreada por Thierry Ségur sobre una idea original y guión de Bruno Chevalier, editado en Francia por Delcourt entre los años 1987 y 1992.
Sorprendentemente ignorada por la crítica y el público, olvidada con el paso del tiempo, descatalogada, jamás reeditada en castellano y conocida apenas por unos pocos privilegiados, casi un incunable que no se puede encontrar ni en rastros ni en tiendas de segunda mano, esta serie de Chevalier y Ségur apareció en las librerías de Francia en el año 1987, y en 1990 en nuestro país de la mano de la editorial barcelonesa de corta vida Iru, dentro de su colección "Obras Maestras del Cómic", en forma de tres volúmenes equivalentes a su edición original francesa: "La Estación de las Cenizas" ("La saison des cendres"), "El País de los Sueños" ("Le pays des songes") y "La Sangre de los Reyes" ("Le sang des rois"). Su historia, original y sorprendente, bien narrada y con un ritmo ágil que te deja pegado a las páginas, es de lo mejor que ha dado el cómic de fantasía del país vecino, un género que dominan a la perfección.

Tanto Ségur como Chevalier construyen en esta trilogía una aventura inigualable, con un dibujo brillante e impactante al servicio de un guión muy inteligente aunque a veces peca de tópico,… pero, de forma sorprendente, esta obra no les otorgó ningún prestigio en el medio, que les olvidó, ni les abrió de nuevo las puertas de las editoriales, que les ignoró, para seguir publicando.
Thierry Ségur, curiosamente igual que otros dessinateurs de fantasía heroica francesa como Christophe Arleston o Didier Tarquin ("Lanfeust de Troy"), nació y se crió en exóticas tierras lejanas, en la caribeña colonia francesa de Martinique. Colaborador desde sus inicios de la revista "Casus Belli", primer semanario de juegos de rol y simulación de Francia, su relación con el guionista Bruno Chevalier empezó con la serie humorística en blanco y negro "Kroc le Bô", que parodiaba la fantasía típica de Dungeons & Dragons para "Casus Belli". A partir de 1987, y durante cinco años, su labor profesional se centró únicamente en la trilogía de las "Leyendas de los Pueblos Olvidados", con puntuales participaciones en otros proyectos como, por ejemplo, el story-board de una película de Christophe Gans. Después, cinco largos e inexplicables años de silencio que solamente se interrumpieron por un trabajo con Igor Szalewa y otro con Pierre Bettencourt ("Le Roi des Méduses") para volver después y de nuevo al oscuro olvido y al anonimato.
El curriculum profesional del parisino Bruno Chevalier también es, por razones que no se alcanzan a comprender, escaso. Al margen de las aventuras mensuales del goblin "Kroc le Bô" para "Casus Belli" solamente estas "Légende des Contrées oubliées" aparecen en su historial. Inexplicable.
A diferencia de otras sagas de fantasía, estas "Leyendas de los Pueblos Olvidados" apenas generaron productos derivados, ni nuevas aventuras, ni spin-offs,… Solamente un mediocre juego de rol "L'encyclopédie du jeu de rôle" de 1995, "Le grimoire" de 1996 y una edición integral de Delcourt, con los tres capítulos en un único volumen, en 1992 y en forma de una tirada exclusiva de 3000 unidades. Y ahí se quedó el universo creado por Ségur y Chevalier, detallista mundo épico ya en decadencia y algo descarnado, que merecía mejor destino que las polvorientas estanterías de unos pocos exclusivos compradores.

Chevalier desarrolla los acontecimientos de la historia de las "Leyendas de los Pueblos Olvidados" a lo largo de tres tiempos, tres capítulos consecutivos de una saga dividida en otras tantas búsquedas, caminos recorridos en busca de un Rey, la Verdad y la Realidad, en diferentes escenarios, mágicos, singulares: la fabulosa ciudad de altas torres de Gaëdor, el país de los Sueños, el reino de los enanos,… La historia se entreteje con los magníficos lugares que nos descubre el dibujo de Ségur, habitado siempre por curiosas criaturas que animan y rellenan el paisaje, y se acompasa perfectamente con el crescendo dramático perfectamente estructurado, con unos personajes que evolucionan y que se van haciendo más y más complejos hasta ese inesperado final que supone la última pieza de un extraordinario rompecabezas.
"Leyendas de los Pueblos Olvidados" es la historia de varias búsquedas que se entrecruzan. La primera, la excusa para dar salida a la narración, la búsqueda que el consejo enano encarga a Noren, Aren y Oten del sucesor del fallecido rey enano Alten, perdido en el Norte, desde el país de los enanos a la morada de Ewandor, y de la morada de Ewandor al país de los sueños. La segunda, una reliquia largamente perdida que es la verdadera búsqueda que enlaza las tres entregas de la trilogía y a los verdaderos protagonistas de la narración, secundarios con muchos secretos escondidos. La tercera, la verdad como búsqueda de las piezas del puzzle que solucionen todos los interrogantes que el scénariste Chevalier ha ido diseminando a lo largo de la narración, caigan las máscaras y se ilumine el verdadero rostro que esconden. Su sorprendente final es el brillante colofón a una historia redonda, un guión fantástico digno de las mejores epopeyas de la literatura fantástica.

Ségur y Chevalier otorgan al extenso mundo de los Pueblos Olvidados una ambientación sublime, repleta de múltiple imaginería fantástica básicamente representada en sus paisajes. Estos, las comarcas del "país donde nadie va", desierto de Hiaëm, el desfiladero de los vientos abrasadores o el país de los sueños, plagados de onírica vegetación exuberante y fauna siempre presente en segundo plano (o incluso en primer plano, en ocasiones robando escena y protagonismo a las aventuras de Noren y compañía) con sus propias y pequeñas historias cotidianas del mundo natural. Un mundo inmenso, al borde del apocalipsis, al que el dibujo retorcido y color aguado de Ségur remata la obra y realza todavía más estos vivos escenarios de fantasía.
¡Y qué decir de los personajes! Un medido repertorio de personajes principales con motivaciones ambiguas y llenas de segundas intenciones, de perfiles con claroscuros y medias sombras. Nueve personajes que dan sentido a las "Leyendas de los Pueblos Olvidados": los tres enanos Noren, Aren y Oten embarcados en la búsqueda de su rey perdido con la ayuda de Firfin, de la raza de los lin (parecidos a enanos, pero más retorcidos y con la maldad anidando en su corazón); el medio hermano de éste último, el malvado Mirlin; el esclavo akeï Morkai comprado al mercader de esclavos más importante de Gaëdor, marcado por el sello del dragón y diecinueve veces condenado a muerte en los reinos del sur; el oscuro que antaño fuera luminoso Ssin, y la verdad que se esconde detrás de la aparente historia de este Innombrable, que padece un dolor infinito y a quien le robaron la esencia a su compañera Inë; Ewandor, una gran criatura de aspecto parecido a un moai de tres cabezas que es mucho más de lo que parece y que, detrás de sus sabios consejos, hay más oscuridad que luz; Hûrl, el gran maestro de los jinetes-trueno, que sirve a Ssin y fue, antaño, Chânt el jinete luminoso. Y, por contra, pocos personajes secundarios que, pese a ello, acompañan y enriquecen la narración y proporcionan los detalles necesarios, las claves y los secretos que esconde esta maravillosa historia.
Y las criaturas, muestrario de monstruos y razas digna del manual más extenso de la Tierra Media, el Ackbar de LeTendre y Loisel en "La Búsqueda del Pájaro del Tiempo" o el Troy de Arleston y Tarquin: las monstruosas criaturas de los pantanos llamadas jagger, los voladores flyslim de la ciudad de Gaëdor, los goblinoides morbelinos, la araña de luna Tutina del País de los Sueños que teje tela de luna, los dragones cómplices de Ewandor llamados Jhub y Ajax, las lascivas ninfas, el custodio de la piedra Delfos,… cuya locura por el objeto recuerda mucho a la de Gollum por el Anillo Único, el grôlbar de dos cabezas, montura del líder de los jinetes-trueno,… Todo ello con representado con miles y miles de detalles en cada viñeta que necesitan de varias lecturas para ser apreciados en su totalidad.

En conclusión, una obra maestra maldita. Maldita porqué nadie la recuerda y pocos la conocen. Maldita porqué la única edición en castellano corresponde a una editorial fallecida. Maldita porqué sus autores no han recibido reconocimiento alguno por su trabajo. Maldita por olvidada, ignorada y desaparecida.