Por fin he podido leer “El Rey Trasgo. La Ciudadela y la Montaña” de Alberto Morán Roa. Ha habido que esperar un poco, pero la espera ha merecido la pena y la lectura ha colmado mis expectativas, tanto por el trabajo del autor como por el de Kelonia Editorial. No puedo sino recomendaros su lectura. De inmediato.

"El Rey Trasgo. La Ciudadela y la Montaña" (Alberto Morán, Kelonia Editorial)El Rey Trasgo. La Ciudadela y la Montaña 
Alberto Morán Roa
ISBN: 9788493994525 
312 páginas 
Rústica con solapas 
Kelonia Editorial
Avance
14.95 €

Han pasado ocho años desde que el imperio de Kara desapareció, convertido en polvo añil por un poder que escapa a toda comprensión.

La Ciudadela, silenciosa guardiana de la paz gobernada por tres naciones, vigila los reinos del hombre navegando los cielos.

En un pueblo del frío norte, dos amigos descubrirán un libro vinculado a un enigma del ayer y a un hombre entre la vida y la muerte.

Nacido de la pluma de un poeta, les descubrirá los secretos que moran en las montañas a través de una historia en la que conservar la vida vale más que conservar la humanidad.

El mundo apura sus últimos latidos…

Y en la cima de los Picos Negros, contemplando el paso del tiempo entre delirantes pensamientos, el Rey Trasgo aguarda el momento de construir sus sueños a partir de sus cenizas.

Hace años fui un adicto jugador de Dungeons & Dragons y había un monstruo que odiaba: los trasgos. No merecía la pena luchar contra ellos, la “ganancia” era lo más pobre del mundo, no compensaba por px, no compensaba por tesoro y, desde luego, no compensaba por la molestia del daño que podían llegar a hacerte. En resumen, era un monstruo ingrato y molesto que, con mala suerte, te podía liar una buena si te sobrepasaban en número. ¿A quién le gustaban los trasgos? A nadie, o eso pensaba hasta que oí hablar de El Rey Trasgo, de Alberto Morán Roa y ví que éste no sólo le había regalado el título del libro de su primera obra a ¿un trasgo?, sino el papel de villano principal. Hay que estar loco, tener mucho sentido del humor o un libro maravilloso entre manos. Y, sí, estamos ante la tercera opción porque hay que ver qué libro ha escrito Alberto. Lo reconozco desde ya, ¡qué envidia me da! Menuda calidad atesora el libro, especialmente para ser su novela debut. Es un libro donde el autor ha cuidado todos los detalles, se ha documentado a fondo y donde nos regala una impactante novela que va cogiendo fuerza, velocidad e intensidad conforme van cayendo las páginas.

Hace algo más de un año nos hicimos eco de la “discreta” búsqueda de Alberto de un editor para su novela: El Rey Trasgo. Hubo que esperar, pero este año supimos que Kelonia Editorial, una joven editorial, sería la encargada de publicar esta novela.
Vamos a quitarnos esto de encima cuanto antes para centrarnos así en el libro: menuda edición para un precio tan bajo (14,95 €). No se les puede pedir mucho más a los chicos de Kelonia (sólo he visto una errata y me costó 203 páginas encontrarla) que nos ofrecen un libro muy bonito y muy bien acabado para, insisto, cobrar tan sólo 14,95 euros por más de 300 páginas.

"El Rey Trasgo. La Ciudadela y la Montaña" (Alberto Morán, Kelonia Editorial)Y ahora hablemos de Alberto Morán Roa. Tiene que darnos pena, porque sí, ha escrito un gran libro, pero ha vendido su alma al diablo a cambio. Que vale, que sí, que El Rey Trasgo. La Ciudadela y la Montaña es el debut soñado por cualquier escritor pero ¿merecía la pena renunciar a tu alma, Alberto? ¿la merecía? Como lector te diré que sí, porque si este es tu primer libro estoy deseando ver cómo será el tercero o el cuarto.

La Ciudadela y la Montaña lo tiene todo, es sorprendente encontrarse con que un traductor y articulista se convierte en un Escritor con su primer título pero ver lo bien que define las personalidades de los actores del libro, sus motivaciones, sus maquinaciones y conspiraciones, sus rencores. Los hace humanos y consigue que el juego de conspiraciones de la Ciudadela ascienda varios niveles para el lector. Consigue que nos sumerjamos en ese juego tan peligroso cuyo premio final es el dominio del arma más mortal jamás concebida.

Conviene no olvidar que estamos ante el primer libro de una saga. Y es por eso que no vamos a tener un final cerrado, la historia continuará en un próximo libro (¿y varios más? al menos eso es lo que Alberto nos ha comentado en la entrevista que nos concedió poco después de reseñar el libro) en el que Alberto ya está trabajando. Eso sí, tras leer el libro es imposible que el lector se sienta timado o estafado, es impresionante lo que Alberto ha conseguido contarnos en estas 312 páginas. El libro cunde.

Mención aparte merece La Ciudadela, menudo juguete. Estamos hablando de una bomba atómica de la fantasía, su uso, su protección, la desesperación por usarla, lo adictivo de su poder, todo el libro gira en torno a ella y a su destino. Como parte del destino es el puzzle dentro del puzzle que el escritor nos obliga a formar. ¿Qué propósitos tiene el Rey Trasgo? ¿cuál será el destino de la Ciudadela? Son dos puzzles que hay que armar y que están íntimamente relacionados.

La Ciudadela y la Montaña. Este es el subtítulo de El Rey Trasgo, y no es para menos porque la Ciudadela y la Montaña son los dos ejes argumentales del libro. Por un lado tenemos a Kaelan Eranias (genial personaje) y la Ciudadela, por el otro a Tobías y su investigación de los Picos Negros y a Lucio y su viaje por los Picos Negros. Dos escenarios que, al final, confluyen, por mucho que estén separados en espacio y tiempo. Todo tiene sentido, aunque no todo se explica convenientemente, no es cuestión de darnos demasiadas pistas.

No puedo ir acabando la reseña sin mencionar el excelente trabajo que hay a la hora de narrar lo bélico del libro, desde la cuidada esgrima hasta las coreografiadas batallas (que, en ocasiones me recuerda a La Estrella Oscura. Crónicas de Nerdhos, de Leonardo Ropero, y ya sabéis la gran impresión que me dejó esta novela por su tratamiento de lo bélico).

Voy cerrando ya la reseña, pero antes quiero comentar que tengo sentimientos encontrados hacia la portada del libro. Sí, es una portada muy original, pero no me convence porque no la veo como una portada-gancho destinada a atraer al lector ocasional, es una portada que homenajea al libro, una portada que cobra más sentido tras la lectura del mismo. Lo siento, pero no puedo evitar, por algún motivo, imaginar la Ciudadela como un diseño del Estudio Ghibli y ese es el tipo de portada que me hubiese gustado ver. Dejando esas fobias personales creo que la portada es redundante con el título (ciudadela y trasgo), aunque por lo visto está gustando mucho, así que lo dejaremos en lo que ya todos sabéis: soy un cascarrabias, eso sí, os invito a mirar esta otra portada que acompaña al texto hecha por Bárbara Hernández (autora de la portada original del libro) sobre original de Óscar Pérez.

En definitiva, estamos ante un libro redondo. Redondo como debut de Alberto, redondo como carta de presentación de Kelonia Editorial, redondo como demostración de que un autor español no tiene porqué envidiar a autores extranjeros, redondo por su factura y redondo porque estoy deseando leer su continuación. El Rey Trasgo. La Ciudadela y la Montaña es, sin duda, uno de los libros más destacados del 2012.