linea_separadora

El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo“. Esta frase se suele usar para resumir las investigaciones del matemático y meteorólogo Edward Lorenz y para simplificar para el pueblo llano la teoría física del efecto mariposa. En resumen, que en un sistema no determinista, pequeños cambios pueden conducir a consecuencias totalmente divergentes. Que una pequeña alteración inicial que puede parecer inocua, mediante un proceso de amplificación, puede tener consecuencias completamente impredecibles.

Edward Lorenz, el padre de la Teoría del Caos, consideró el tiempo atmosférico como un caso de este tipo, aunque mucho se ha teorizado sobre los efectos en el tiempo cronológico. Se ha elucubrado mucho sobre ello, quizás demasiado, sobretodo en películas de ciencia-ficción: ¿Y fuesemos capaces de construir una máquina del tiempo y viajar al pasado?. Y las variantes son incontables: ¿qué pasaría si nos encontramos con nuestro abuelo y le causamos la muerte? Otro ejemplo: ¿y si nuestra madre se enamora de nosotros y no se casa con nuestro padre? “Regreso al futuro“. ¿Y si durante una guerra en el futuro entre las máquinas y la humanidad un ciborg viaja al pasado para asesinar a la madre del líder de la resistencia? “The Terminator“. ¿Y si viajamos a través de un agujero de gusano y conseguimos avisar a nuestra hija en el pasado para que no nos deje marchar de viaje? “Interestelar“. ¿Y si recibimos el encargo de asesinarnos a nosotros mismos en el pasado? “Looper“. Y tantas otras. “X-Men: Días del futuro pasado“, “Vengadores: Endgame”, “Los cronocrímenes“, “Mirai, mi hermana pequeña”, “El ejército de las tinieblas”, “Harry Potter y el prisionero de Azkaban“, “Déjà Vu”, “Predestination”, “Al filo del mañana“, “Jacuzzi al pasado”, “Más allá del tiempo”, “Prince of Persia: Las arenas del tiempo”, “La guerra del mañana”, “Los visitantes”, “Peggy Sue se casó”, “El experimento Filadelfia”,…

En “El efecto mariposa“, protagonizada por Ashton Kutcher, Melora Walters, Amy Smart, Elden Henson y William Lee Scott, entre otros, Evan Treborn viaja al pasado para cambiar la historia. Lamentablemente el cambio no acaba de funcionar como hubiese deseado, así que regresa otra vez al pasado para volver a modificarlo, pero tampoco. Y otra vez. Y otra vez. Pero a cada cambio que efectúa, el futuro va a peor, y no consigue mejorar su futuro ni el de sus amigos. Las consecuencias son inesperadas y desastrosas, y en ninguna de ellas consigue alcanzar el final feliz que desea con su amada Kayleigh.

La película de Eric Bress, un director y guionista neoyorkino con una filmografía muy breve (cuatro películas, incluídas dos de la franquícia “Destino Final“), es una de las más originales variantes de película sobre viajes en el tiempo. La idea es buena, aunque quizás abusa demasiado de ella y da vueltas sobre lo mismo a lo largo de las casi dos horas de película. Recuerda mucho a un capítulo de Los Simpson en el que Homer utiliza una tostadora para viajar al pasado, pero cada vez que consigue llegar al pasado comete una estupidez que provoca que su presente sea un desastre. Es “Time and Punishment“, una de las historias del especial de Halloween de 1994 “Treehouse of Horror V“, que a su vez parodia el cuento de ciencia-ficción “A sound of thunder” de Ray Bradbury, de 1952.

La película funcionó muy bien en los cines, y en las taquillas multiplicó por diez la inversión inicial de 9 millones de dólares, aunque las críticas no fueron muy generosas y, en su mayoría, la calificaron mal. El film tuvo dos secuelas: “El efecto mariposa 2” en 2006 y “El efecto mariposa 3” en 2009, ambas lanzadas directamente para formato doméstico. Existe también una versión del director, con algunos minutos más de metraje y un final diferente.

linea_separadora