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Cuando Hayao Miyazaki anunció su retirada en el año 2013 muchos dieron por finiquitado Studio Ghibli, como si el estudio de cine de animación japonés solamente se sostuviese sobre las espaldas del maestro responsable de «Mi vecino Totoro», «El viaje de Chihiro» o «La princesa Mononoke». Y no era cierto, pues el otro fundador del estudio seguía trabajando con ahínco y dando forma a verdaderas obras de arte. El mismo año 2013, por ejemplo, estrenó «El cuento de la princesa Kaguya«. Cuando Isao Takahata falleció en 2018, con 82 años y víctima de un cáncer de pulmón, quizás sí que Studio Ghibli se tambaleó, pero Hayao Miyazaki volvió de su retiro para mantener el barco a flote. Quizás sus mejores años ya han pasado, y otros autores han tomado el relevo de sus maestros, pero ellos marcaron el camino y dejaron su sello en una forma única de hacer cine.

«El cuento de la princesa Kaguya» («Kaguya-hime no Monogatari«), estrenada en Japón en el año 2013, fue la última película de Takahata. Fue nominada al Oscar del año 2014 como mejor película de animación (que se llevó, de forma justa, «Big Hero 6«), además de proyectarse en la prestigiosa Sección Oficial del Festival de Cannes. Basada en el ‘monogatari‘ (cuento popular) del siglo IX «El cuento del cortador de bambú» («Taketori Monogatari«), «El cuento de la princesa Kaguya» nos cuenta la historia de un humilde cortador de bambú que encuentra a una pequeña criatura en el interior de un tallo de bambú. Pronto crece para convertirse en una bella y deliciosa niña, a la que el cortador de bambú y su esposa deciden criar como suya.

Esta preciosa y original película de animación de Isao Takahata destaca sobretodo por la simplicidad de su dibujo, que es sutil y delicado, y que se diluye por sus límites sobre el lienzo. Este estilo de dibujo es fiel a las formas del arte tradicional japonés, de la misma manera como el argumento lo es a su folklore y su espiritualidad. Para redondear el conjunto la banda sonora de «El Cuento de la Princesa Kaguya» está compuesta por Joe Hisaishi, el compositor habitual del estudio japonés.

«El cuento de la princesa Kaguya» posiblemente no es una de las películas más populares de Studio Ghibli, quizás todo lo contrario, pero es innegable que es una de las más bellas. Eso no fue suficiente para convencer al público, pues costó 49 millones de dólares y recaudó, solo en Japón, 22.

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