La última vez que estuve en Cuba pude comprobar que, lamentablemente, el pueblo cubano, siempre alegre y resiliente, empezaba a estar agotado. Sus sonrisas y su optimismo parecían resquebrajarse; la férrea resistencia que durante décadas había caracterizado a la isla caribeña comenzaba a diluirse y el sentimiento de resignación ante décadas de golpes se hacía cada vez más evidente. Tanto la etapa republicana de la primera mitad del siglo XX, marcada por la fuerte influencia estadounidense y por dictaduras inestables como las de Gerardo Machado y Fulgencio Batista, como la posterior etapa revolucionaria iniciada en 1959 tras el triunfo de Fidel Castro, han contribuido a conformar una realidad compleja y difícil de sostener en el tiempo.
Cuba, 1958. Lily se reúne con su padre, dueño de una cochambrosa agencia de detectives en La Habana. Bueno, reunirse, reunirse… más bien se cruza un momento con él. Su padre es adicto al juego y, junto con su secretaria, es secuestrado por Alfonso, mafioso y boss de las apuestas deportivas. El trato es sencillo: su padre a cambio de una starlette, fallida actriz de cine pero amante del principal rival de Alfonso. Un intercambio sencillo, facile, easy, sobre todo porque Lily cuenta con la ayuda de John, exagente de la CIA, y de José, hombre para todo en sus ratos libres, cobarde a tiempo completo. ¡Y todo esto en plena revolución!
El año 1958 en Cuba estuvo marcado por la ofensiva final de la insurrección liderada por Fidel Castro contra la dictadura de Fulgencio Batista, un proceso que culminó con el triunfo revolucionario el 31 de diciembre de ese mismo año. El régimen, instaurado tras el golpe de Estado de 1952, se encontraba cada vez más aislado y desgastado, mientras la violencia política y la represión formaban parte del día a día de la isla. Precisamente en este contexto, uno de los momentos más convulsos de esa historia reciente, nos sitúa «Habana Split #1: Bienvenidos a Cuba«, de Frédéric Brrémaud y Vittoria Macioci, publicada originalmente por Éditions Dupuis en Francia en enero de 2025 y editada en castellano por Nuevo Nueve en mayo de 2026. La segunda entrega, titulada «Tropicana«, llegó a las librerías en enero de 2026.
La acción de la primera entrega de «Habana Split» se desarrolla en esta Cuba agitada de 1958, con un dictador en las últimas, dispuesto a malvender la isla con tal de conservar el poder, y los agentes de la CIA carentes de cualquier escrúpulo protegiendo sus intereses en lo que todavía consideraban el «patio trasero» de los EE.UU., cuando la joven Lily llega a La Habana para pasar unos días y reencontrarse con su padre, un detective privado arruinado y adicto al juego, especialista en tomar malas decisiones. Sin embargo, el esperado reencuentro dura poco. Para complicar las cosas se ha endeudado con Don Alfonso, un poderoso padrino de la mafia local, tras apostar por el equipo equivocado en un partido de béisbol. Para saldar la deuda, Lily se ve obligada a aceptar un trato: secuestrar a la amante de Ernesto Ochoa ‘El Embajador’, el rival de Don Alfonso con la ayuda de John, un ex-agente de la CIA caído en desgracia, y José, un oportunista de moral difusa. Un trabajo sencillo… en apariencia. Una misión que rápidamente se convierte en una alocada huida que involucra a la mafia, la CIA, los revolucionarios de Fidel Castro y personajes de toda condición.
Escrita por Frédéric Brémaud («Les Terreurs des mers», «Chats!», «Simon Hardy» y «Brindille«, publicada en castellano por Nuevo Nueve) y dibujada por la italiana Vittoria Macioci («Gravity Level«, publicada en castellano por Nuevo Nueve), «Habana Split #1: Bienvenidos a Cuba» ofrece a los lectores una aventura que combina con habilidad el género negro, la comedia y el relato histórico. Un thriller maravillosamente ambientado en la Cuba de los años cincuenta, entre los últimos estertores de la dictadura y la llegada de la revolución. La reconstrucción visual de La Habana resulta particularmente atractiva. Las calles bulliciosas, los automóviles estadounidenses, los casinos, los hoteles y los barrios populares contribuyen a crear una ambientación rica y creíble.
El dibujo de la italiana Vittoria Macioci, expresivo y dinámico, y los colores de Maggie capturan de forma espectacular la atmósfera cálida, tropical, luminosa y exuberante de La Habana de los años cincuenta, pero al mismo tiempo introducen una sensación de decadencia e incertidumbre, de final de ciclo. El guion de Frédéric Brrémaud, por su parte, equilibra perfectamente la tensión propia del polar francés con el humor negro y desenfadado, y cuenta con un elenco de personajes muy vivo, variado y con personalidades muy marcadas. Ninguno de los protagonistas responde al modelo clásico del héroe: todos arrastran defectos, debilidades o contradicciones que los vuelven especialmente humanos. Pero también es cierto que el ritmo de la historia es vertiginoso. Todo pasa demasiado rápido.
En resumen, «Habana Split #1: Bienvenidos a Cuba» destaca por ofrecer un thriller tremendamente entretenido, repleto de diálogos sabrosos y de giros argumentales inesperados, y nos deja con ganas de más puesto que la historia no acaba en la última página del tomo. La combinación de intriga, humor y aventura funciona muy bien, así como la elaborada galería de personajes entrañables, pero es su extraordinario trabajo de ambientación lo que termina elevando la obra por encima de la media. La ciudad de La Habana de finales de los años cincuenta emerge como un personaje más: luminosa y decadente, fascinante y peligrosa, suspendida entre el final de una época y el nacimiento de otra. Una recreación tan sugerente que invita al lector a perderse en sus calles y esperar con impaciencia la siguiente escala de este viaje caribeño que nos llegará… ¿pronto?
Habana Split #1: Bienvenidos a Cuba
Autores: Frédéric Brrémaud y Vittoria Macioci
ISBN: 978-84-10287-67-9
Formato: 22x30cm. Cartoné. Color
Páginas: 96
Precio: 25,00 euros












Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…