Hablamos de «Drácula«, novela gráfica publicada por Bang Ediciones, una adaptación de la famosa novela de Bram Stoker a cargo de la dibujante argentina Jules, quien hace especial hincapié en varios de los temas que ya podíamos encontrar en el original, como el abandono al deseo o la exploración de la naturaleza humana.
La legendaria novela del escritor Bram Stoker ha cautivado, durante más de un siglo, a miles de lectores en todo el mundo por su singular horror de tintes góticos. Publicado en 1897, este clásico de la literatura nos presenta al personaje del Conde Drácula, un vampiro seductor y sofisticado que se alimenta de la sangre de sus víctimas, el cual abandona los agrestes parajes de Transilvania para aventurarse en la ciudad de Londres. La trama, repleta de misterio y romance, explora la lucha entre el bien y el mal, la inmortalidad y la moral cristiana. Esta icónica historia ha dado pie a innumerables adaptaciones en el cine, el teatro y la televisión, y se ha convertido, al igual que el propio Conde, en una obra atemporal que sigue fascinando a las audiencias modernas.
Esta adaptación corre a cargo de la dibujante argentina Jules, quien hace especial hincapié en varios de los temas que ya podíamos encontrar en el original, como el abandono al deseo o la exploración de la naturaleza humana. Su adaptación se centrará en los personajes de Mina Harker y Lucy Westenra y en cómo ambas logran romper con algunas de las normas y convenciones sociales de la época a través de su contacto con Drácula. Jules también decide reemplazar el Londres decadente por un Mar del Plata de mediados del siglo XX: un lugar en plena ebullición, lleno de cambios culturales, médicos y tecnológicos.
En el mundo editorial del cómic, hay sellos que nacen del puro amor por el medio, y Bang Ediciones es uno de ellos. Fundada en Barcelona en 2004 por un grupo de apasionados del noveno arte, esta editorial ha apostado desde el inicio por dar visibilidad a autores emergentes y proyectos de calidad, sin perder de vista la accesibilidad para el lector. Su labor no se ha limitado al público adulto: en 2008 lanzaron la colección Mamut, centrada en la historieta infantil, demostrando que el cómic es un lenguaje universal. Con esta misma filosofía de calidad y divulgación, presentan «Drácula«, una curiosa adaptación del clásico de Bram Stoker dentro de su línea Clasicómix, Clásicos revisitados, donde la gran literatura se traduce a viñetas con fidelidad y estilo propio.
La encargada de dar vida a esta versión es Jules (Julia Inés Mamone), una dibujante transfeminista nacida en Villa Gesell en 1989. Autora de «Alienígena» (autoeditado en 2018) y colaboradora en antologías como «Historieta LGBTI» (EMR, 2017) y «Pibas» (Hotel de las Ideas, 2019), Jules se formó en la Escuela de Artes Integradas OLA en Buenos Aires y ha destacado por un enfoque visual que busca la expresividad y la reivindicación de nuevas miradas en el cómic.
Las adaptaciones de Drácula al cómic han sido incontables, desde versiones fieles hasta reinterpretaciones con licencia creativa. La propuesta de Bang Ediciones y Jules destaca por su audaz traslado del Londres victoriano a un Mar del Plata de mediados del siglo XX, un contexto lleno de cambios culturales, médicos y tecnológicos. La historia ya es bien conocida: el joven Jonathan Harker viaja a Transilvania para cerrar un negocio con el misterioso conde Drácula, sin saber que está cayendo en las garras de un ser sobrenatural. Mientras su prometida Mina y su amiga Lucy se ven envueltas en extraños sucesos, el profesor Van Helsing y un grupo de valientes intentan detener la amenaza del vampiro antes de que se extienda más allá de sus primeras víctimas. Jules pone especial énfasis en Mina y Lucy, destacando cómo ambas desafían las normas y convenciones sociales de la época a través de su contacto con Drácula.
El apartado gráfico es un pilar fundamental en esta versión de Drácula, con un estilo que combina el clasicismo de la ilustración gótica con una narrativa visual contemporánea y expresiva. Jules opta por una paleta de colores evocadora, con tonos que intensifican la atmósfera de horror y deseo. Su trazo no busca el hiperrealismo, sino transmitir emociones a través de la gestualidad y la composición de las viñetas. El aspecto del conde y su transformación en murciélago (lo vemos en la propia portada del libro), es uno de los aspectos visuales mejor logrados. La autora tira de tonos rojos cada vez que acecha el vampiro, incrementando esta tonalidad cuando entra el juego el aspecto más erótico de la obra.
El guion respeta algunos diálogos y la esencia del texto original, pero con la necesaria adaptación a un medio donde la imagen es tan importante como la palabra. Hay momentos en los que la narración se apoya más en lo visual, evitando sobrecargar las viñetas con texto. Aquí, en cambio, la transición entre acción, descripciones y diálogos se siente orgánica, permitiendo que el lector se sumerja en la historia sin sentir que está leyendo un resumen apresurado ni una transcripción literal.
Uno de los grandes aciertos de esta adaptación es su ritmo narrativo. «Drácula» es una historia que alterna momentos de tensión creciente con otros de súbita explosión de horror, y esta versión logra captar ese vaivén. La llegada de Harker al castillo del conde es inquietante y pausada, con viñetas que aprovechan el entorno lúgubre para transmitir la sensación de encierro y peligro. En contraste, las escenas en la parte final del libro se notan algo apresuradas, con un Van Helsing que sufre un final que no se espera.
La fidelidad al espíritu de Drácula también se refleja en la caracterización de sus personajes. Jonathan Harker, al principio ingenuo y confiado, se convierte en un hombre marcado por la experiencia. Mina, lejos de ser una simple víctima, demuestra su inteligencia y fortaleza, algo que la convierte en el verdadero corazón de la historia. Van Helsing es el sabio y determinado cazador de vampiros que todos esperamos, con su mezcla de erudición y temple. Pero, por supuesto, el personaje más fascinante es el propio Drácula: seductor, cruel y enigmático, su presencia domina la historia incluso en los momentos en los que no aparece en escena.
En cuanto a la edición, Bang Ediciones mantiene su habitual estándar de calidad. La impresión realza el trabajo artístico, con un formato que permite apreciar los detalles del dibujo sin sacrificar la comodidad de lectura. La presentación es atractiva, pensada tanto para quienes descubren «Drácula» por primera vez como para aquellos que buscan una nueva manera de disfrutar esta historia inmortal.
Las adaptaciones de clásicos a otros medios siempre generan comparaciones y expectativas. En este caso, «Drácula» de Jules -y Bram Stoker, como su propio título indica-se sitúa entre las versiones que consiguen trasladar el espíritu del original sin traicionar su esencia ni limitarse a una simple transcripción en viñetas. Es una obra que logra respetar el texto del escritor irlandés al mismo tiempo que lo transforma en una experiencia visual potente y envolvente.
Para los amantes de las adaptaciones del universo stokeriano, esta edición es una adquisición obligada. Ofrece una nueva forma de experimentar su historia, con un cuidado artístico y narrativo que la hace destacar en el amplio catálogo de reinterpretaciones. Bang Ediciones ha logrado, una vez más, demostrar su compromiso con la calidad y el amor por el cómic, confirmando que los clásicos pueden encontrar en las viñetas un hogar tan atemporal como el propio Drácula. ¡Afila tus estacas!
Drácula
Autora: Jules
Colección: Clásicos revisitados
ISBN: 978-84-1371-506-3
Formato: Rústica
Páginas: 72
Precio: 18,00 euros











Interestellar y La llegada son otros rollos, no tienen el ritmo de Project Salvation, son muy lentas y la primera…