El éxito de las cuatro películas de “Piratas del Caribe” de Disney, muy originales aunque de calidad irregular y descendente, devolvieron el género de los piratas al primer plano de la actualidad, y nos redescubrieron una rica fuente de historias y aventuras que yacían olvidadas bajo montones de polvo. Faltaba todavía una visión más adulta del género y ha tenido que ser el cómic, como no, el primero en adentrarse en él con “Barracuda” de Dufaux y Jérémy.

image1Por los mares, la corte de Doña Emilia del Scuebo navega apaciblemente en el buque del capitán de La Loya. Sin embargo, malos vientos les hacen desgraciados al cruzarse en el camino del Barracuda. Los ricos pasajeros son hechos prisioneros por los ávidos piratas de Blackdog, su jefe. El viejo capitán, tan violento como astuto, se da cuenta inmediatamente del provecho que le pueden reportar unos rehenes tan prestigiosos.
En la infame Isla de Puerto Blanco, guarida insalubre de la miseria de los mares, Blackdog pone en precio a las vidas de Doña Scuebo, de su hija, la amada María, y de su joven criado y se concentra en un nuevo proyecto: irse en busca del tesoro de los Scuebo. Los destinos de unos y otros van a entrecruzarse alrededor de la misma búsqueda: el diamante de Kashar, la joya del tesoro de la familia Scuebo.

Las aventuras épicas de piratas de corazón noble, las batallas navales entre los barcos de los filibusteros y los navíos cargados de tesoros que cruzaban el Atlántico, los puertos francos en las islas del Caribe donde los corsarios retoman fuerzas, los antros turbios y oscuros donde el ron corren de vaso en vaso, los romances entre piratas y señoritas de alta alcurnia que caen rendidas a los pies de los pícaros delincuentes de los mares del sur, la bandera negra Jolly Roger con una calavera cruzada por huesos en blanco ondeando en lo alto del palo mayor, la búsqueda de tesoros enterrados en islas pobladas por indígenas hostiles, viejos capitanes con pata de palo que traman traciones y motines,… ¡Cuantas aventuras no han ofrecido las historias de piratas! Desde la literatura, con “La Isla del Tesoro” de Robert Louis Stevenson o “Sandokan” de Emilio Salgari, hasta el cine, con los clásicos de Errol Flynn, Douglas Fairbanks, Burt Lancaster o Tyrone Power como “El Capitán Blood”, “El Cisne Negro” o “El Temible Burlón”.
Pero, en los últimos años y hasta la irrupción de los “Piratas del Caribe” de Disney, el cine de piratas estaba bajo mínimos. No se puede considerar a “Hook” de Steven Spielberg con su malvado Capitán Garfio o “Los Goonies” de Richard Donner como películas del género, y las que se ajustaban a la definición resultaron ser sonados fracasos de taquilla, como las fallidas “La Isla de las Cabezas Cortadas” de Renny Harlin o “Piratas” del mismísimo Roman Polanski. Pero la serie de “Piratas del Caribe” con su Jack Sparrow al frente, al margen de la calidad del producto del publico potencial de la misma, ha sido un soplo de aire fresco. El género ha renacido. En todos los frentes.

En “Barracuda” el prolífico guionista belga Jean Dufaux (Ninove, 1949) nos propone su particular visión de las historias de piratas junto al dibujante debutante Jérémy Petiqueux, con una edición original francesa de Dargaud. Este guionista, que inició su carrera a principios de los años ochenta con “Brelan” y que destaca como uno de los más activos y exitosos creadores del cómic franco-belga con obras como “Jessica Blandy”, “Monsieur Noir”, “Chelsy”, “Giacomo C.”, “Murena”, “Avel”, “Dixie Road”, “Crusade”, “Rapaces”, “Sang-de-Lune”, “Samba Bugatti”, “La Emperatriz Roja” o “Djinn”, entre otras, se embarca en una historia que mezcla acción, aventura y traiciones, que no ahorra en crueldad y sangre, ofreciendo la necesaria e inexistente versión adulta del género que se estaba caramelizando demasiado con las películas de Disney.

La historia de “Barracuda” no prescinde de tópicos, pero estos están implícitos en el género: el abordaje de los piratas al barco español, un tesoro enterrado en una isla lejana, el cruel capitán pirata Blackdog, el puerto franco de la Isla de Puerto Blanco donde los prisioneros se venden como esclavos,… Incluso una bruja confidente de Blackdog, al más puro estilo de “Monkey Island” o “Piratas del Caribe”. Detalles que salpican la trama sin alterar el ritmo, enriqueciendo la historia con los elementos más reconocibles del género y que le permiten una visión distinta, más madura, sin traicionar las raíces de lo que se espera encontrar en una historia de piratas. De hecho el mismo Dufaux reconoce, en un epílogo al final del álbum, que el contenido de esta obra rinde tributo a las películas de piratas de su infancia, empezando por Errol Flynn, y que ha sido Gore Verbinski y sus “Pirates of the Caribbean” quienes le han animado a dirigir su atención hacia estos mares. No es el primero, cierto, pues ya han aparecido unas cuantas series de calidad que retoman esta temática como “Long John Silver”, también editada en castellano por Norma Editorial, o el integral de “Bruce J. Hawker”, editado por Ponent Mon, pero quizás es la más redonda de las tres. Cuestión de gustos.
En “Barracuda” la noble española doña Emilia Sánchez de Scuebo, heredera del maldito diamante Kashar que fue enterrado junto al cuerpo de su difunto marido en “La isla de la cabeza que habla”, cae en manos del pirata tuerto Blackdog, capitán del “Barracuda”, y su violento hijo Raffy. Después del abordaje de su barco por parte de los piratas del “Barracuda”, ella, su hija y un criado que sobrevive al asalto disfrazado como una mujer son vendidos como esclavos en la isla de Puerto Blanco. Cada uno de ellos a un comprador diferente: doña Emilia acaba junto a los bondadosos religiosos de la Orden de la Cruz, su hija María cae en manos de un vil traficante de esclavos llamado Ferrango que la trata con crueldad desmesurada y el criado Emilio es acogido por un misterioso benefactor, el señor Flynn, que descubre su secreto pero que lo convierte en su protegido. Cada uno, a su manera, tendrá que luchar por sobrevivir.

En conclusión, un trabajo magnífico de Dufaux con una trama bien construida y, sobretodo, un debut de altísimo nivel de un novel Jérémy Petiqueux al que solamente conocíamos por sus labores de colorista en “Murena”, muy solvente. Lamentablemente, como empieza a ser costumbre en la mayoría de editoriales del panorama nacional e internacional, sobretodo en el cómic BD editado originalmente en Franca, la historia de “Barracuda” no es autoconclusiva y se extenderá a lo largo de tres álbumes que Norma Editorial irá publicando en castellano a medida que vayan apareciendo. O, para los más pacientes, existe la opción de esperar unos cuantos años hasta que aparezca una edición integral que, quizás, no llegue nunca a ver la luz. Al margen de esta puntualización se puede afirmar que “Barracuda” cumple con las expectativas que uno pudiese depositar en un cómic enmarcado en el género de los piratas que cuenta con un guión del Dufaux de “Murena” o “Rapaces”, sin estridencias pero satisfactorio. ¡Al abordaje!

Barracuda 1. Esclavos
Guión: Jean Dufaux 
Dibujo: Jérémy (
//jeremy-bd.blogspot.com)
Título original: “Barracuda 1. Esclaves”
Editorial: Norma Editorial (
www.normaeditorial.com)
Colección: Cómic Europeo
ISBN: 978-84-679-0724-7
Formato: 23,5x31cm. Cartoné. Color.
Páginas: 56
Precio: 13 euros