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A día de hoy parece casi increible que «Carros de fuego» le ganase la partida a «En busca del arca perdida» para llevarse el Oscar a la mejor película del año 1981, y también el de mejor banda sonora, pero eso no significa que la película de Hugh Hudson no fuese merecedora de ambos galardones. Simplemente el tiempo ha convertido la película de Steven Spielberg en historia del séptimo arte y ha dejado a «Carros de fuego» en un lugar más secundario.

Protagonizada por Ben Cross, Ian Charleson, Nicholas Farrell, Nigel Havers, Daniel Gerroll, Ian Holm, John Gielgud, Lindsay Anderson, Nigel Davenport, Cheryl Campbell, Brad Davis, Alice Krige, Peter Egan, Patrick Doyle y Michael Lonsdale, entre otros, «Carros de fuego» («Chariots of Fire«) nos trasladaba hasta Gran Bretaña, allá por el año 1920, donde dos jóvenes corredores de diferentes clases sociales se entrenaban con un mismo objetivo: competir en las Olimpíadas de París de 1924. Harold Abrahams, de origen judío, es un modesto estudiante de Cambridge, y Eric Liddell es hijo de un misionero escocés profundamente religioso. Cada uno tiene distintos motivos para correr, tan diferentes como sus vidas.

Esta ópera prima del director Hugh Hudson, escrita por Colin Welland a partir de la historia real de Eric Liddell, campeón de los 400 metros lisos en los Juegos Olímpicos de París de 1924 y Harold Abrahams, campeón olímpico de los 100 metros también en Paris, fue nominada a siete premios Óscar y ganó cuatro: mejor película, mejor guion original, mejor banda sonora y mejor vestuario. La carrera de Hudson, sin embargo, no siguió la senda del éxito que su debut parecía que le vaticinaba. Apenas diez películas en veinte años, y ningún otro éxito como «Carros de fuego«.

Seguramente «Carros de fuego» no sería la misma película sin la música de Vangelis. La escena de los atletas corriendo a cámara lenta por la playa al ritmo de la música es icónica. El compositor griego Evángelos Odysséas Papathanassíou, Vangelis, revolucionó la música orquestal y las bandas sonoras de los años ochenta con sus ideas, la música electrónica y ambiental, el uso del sintetizador y los aromas new age que en esos tiempos empezaban a abrirse camino. Con «Carros de fuego» ganó su primer y único Óscar, en la que fue su única nominación, pero creó joyas musicales para «Desaparecido«, «Blade Runner«, «Motín a bordo» o «1492: La conquista del paraíso«, entre muchas otras.

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Where to watch Carros de fuego