«Chaplin contra John Edgar Hoover«, que ahora publica Desfiladero Ediciones, cierra la trilogía que narra su vida en viñetas de uno de los personajes del celuloide más importantes del siglo XX. Desde su niñez en Londres hasta su apogeo en Hollywood y su lucha contra el sistema, cada tomo nos ha ofrecido un vistazo íntimo y profundo a la vida de este genio del cine mudo. Ahora veremos el enfrentamiento entre el creador de «Tiempos Modernos» y el temido director del FBI, mientras cocina sus últimas obras maestras. Entre luces y sombras, humor y melancolía, este volumen no solo cierra un ciclo, sino que también arroja nuevas luces sobre la relación entre arte, política y resistencia.
Chaplin contra John Edgar HooverMenos conocida que su rutilante carrera cinematográfica, la vida de Charles Chaplin estuvo marcada por la enconada persecución ejercida los poderes fácticos encabezados por John Edgar Hoover, director del FBI. Chaplin contra John Edgar Hoover abarca la última etapa de Charles Chaplin, en la que dio a luz obras de la talla de Tiempos modernos, Candilejas o la muy arriesgada para la época El gran dictador.
Pero, como su título indica, este álbum narra la faceta menos pública del astro cinematográfico y desvela los problemas que llevaba arrastrando durante un tiempo y que se agudizaron al término de la Segunda Guerra Mundial; problemas que le llevaron a dejar los Estados Unidos y buscar refugio en la vieja Europa. Con este álbum publicado en gran formato se completa la trilogía sobre Charles Chaplin a cargo del equipo creativo compuesto por Laurent Seksik y David François.

Cuando comenzamos la travesía por la vida de Charles Chaplin a través de las páginas de esta trilogía publicada por Desfiladero Ediciones, nos embarcamos en un viaje tan fascinante como inesperado. Los dos tomos anteriores nos dejaron entrever la genialidad del cineasta y las complejidades de su vida personal y profesional. El primer tomo, «Chaplin en América«, exploró su infancia dura en Londres, sus primeros pasos en el mundo del vodevil y el nacimiento de Charlot, el personaje que lo inmortalizó. Aquí descubrimos a un Chaplin en lucha constante con sus demonios y con el sistema de los grandes estudios, que intentaba domesticar su irreverencia creativa. El segundo tomo, «Chaplin, Príncipe de Hoolywood» nos llevó al corazón de su ascenso como uno de los artistas más influyentes del siglo XX, pero también ahondó en las controversias que marcaron su vida, desde sus matrimonios tumultuosos hasta las críticas políticas por su postura antifascista en épocas donde la neutralidad era más cómoda.

Y así llegamos al tercer y último tomo, «Chaplin contra John Edgar Hoover«, que cierra esta trilogía de manera magistral al enfocarse en uno de los episodios más oscuros y fascinantes de su vida: su enfrentamiento con el todopoderoso director del FBI. Este volumen nos muestra un Chaplin maduro, consagrado como leyenda del cine pero también acosado por las sombras de la persecución política y las intrigas de la Guerra Fría. Los autores, con su estilo ya inconfundible que mezcla un dibujo expresionista y un guion que no teme los claroscuros, nos llevan a una época en la que el genio del cine comenzó a ser visto como una amenaza para el establishment estadounidense.

El eje narrativo principal es el enfrentamiento entre Chaplin y John Edgar Hoover, una batalla de ideales y egos que se desarrolló tanto en los titulares como en las sombras. Hoover, implacable y obsesivo, consideraba a Chaplin un enemigo por sus simpatías izquierdistas y su crítica abierta a la hipocresía del sueño americano. A través de una investigación exhaustiva y una narrativa atrapante, el cómic reconstruye los intentos de Hoover por destruir la reputación de Chaplin: espionaje, acusaciones infundadas y una campaña de desprestigio que culminó en su exilio forzoso de Estados Unidos.

Pero este tomo no se queda solo en la crónica de un conflicto político. En sus páginas también encontramos un homenaje vibrante a las últimas grandes obras de Chaplin. «Tiempos Modernos«, con su crítica al capitalismo desenfrenado y su ternura por los desheredados, se presenta aquí como un reflejo del propio espíritu combativo de su creador. Verle ondeando una bandera por error delante de una multitud es uno de los momentos culminantes de su filmografía y que le acarreó serios problemas. Los autores logran transmitir el milagro cinematográfico que supone esta película sin caer en la simple glorificación, mostrando cómo también fue un punto de inflexión para un Chaplin que comenzaba a sentir el peso de la industria y el escrutinio público.

El peliculón «Monsieur Verdoux«, por otro lado, emerge como un acto de rebeldía y sofisticación, una comedia negra que desafió los límites de lo que se esperaba de Chaplin, que aquí encarna a un asesino de viudas. En el cómic, esta obra se convierte en un espejo de su batalla contra las acusaciones de subversión, un recordatorio de que el artista nunca se dejó amedrentar. Y finalmente otro clasicazo, «Candilejas» brilla como un canto de cisne, una reflexión melancólica sobre la gloria y el ocaso que, en manos de los autores, adquiere una dimensión emocional que trasciende las viñetas. No en vano se trajo a un caduco Buster Keaton para darle réplica en uno de los momentos inolvidables del filme.

El trabajo artístico de David François es digno de destacar. El dibujo logra capturar tanto el carisma magnético de Chaplin como la frialdad calculadora de Hoover, y lo hace con una línea que equilibra la caricatura y el realismo.  Aunque dije que los rostros de me rechinaban un poco, no hay que restarle mérito por su personalidad en el dibujo, y su maravillosa puesta en escena. Por su parte, el guion de Laurent Seksik sigue de siendo un ejemplo de cómo abordar temas históricos sin perder de vista la narrativa y el ritmo. Los autores han conseguido, una vez más, que el cómic funcione tanto como obra independiente como parte de un todo coherente.

Quizá uno de los mayores logros de este tomo sea su capacidad para equilibrar lo personal y lo político, mostrando a Charles Chaplin no solo como una figura histórica sino como un ser humano complejamente imperfecto. Sus contradicciones, sus errores y su inquebrantable fe en el arte como herramienta de cambio están plasmados con una sinceridad que emociona. Al mismo tiempo, la figura de Hoover se presenta sin concesiones, un villano digno de la historia pero también un reflejo inquietante de las fuerzas que moldearon el siglo XX.

Desfiladero Ediciones nos trae «Chaplin contra John Edgar Hoover» en un formato álbum cartoné, a un tamaño grande y con una excelente calidad de papel. Un formato de auténtico lujo.

En conclusión, «Chaplin contra John Edgar Hoover» es un cierre apoteósico para una trilogía que no solo celebra la vida de uno de los más grandes genios del cine, sino que también nos invita a reflexionar sobre la relación entre arte, poder y resistencia. Es un cómic que emociona, educa y entretiene a partes iguales, una lectura imprescindible para los amantes del noveno arte y del cine. Desfiladero Ediciones nos ha regalado una obra que, como el propio Charles Chaplin, resistirá el paso del tiempo y seguirá inspirando a generaciones futuras.

Chaplin contra John Edgar Hoover
Autores: David François y Laurent Seksik
Colección: Claqueta
ISBN: 978-84-126631-7-4
Formato: 23×31cm. Tapa dura. Color.
Páginas: 80
Precio: 19,90 euros