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A finales de los años cincuenta se puso de moda en el cine poner a la humanidad en peligro, y varias películas aterrorizando a los espectadores haciendo crecer a animales más pequeños e inofensivos hasta convertirlos en monstruos mortales. Era una forma fácil y rápida de hacer una película, de bajo presupuesto y modestas de medios, con unos rudimentarios pero eficaces efectos especiales, explotando los miedos de una sociedad que vivía atenazada por la Guerra Fría y la amenaza de una inminente guerra nuclear. “La humanidad en peligro“, “¡Tarántula!“, “Surgió del fondo del mar“, “Godzilla” o “El increíble hombre menguante“, entre otras, desarrollaron de forma imaginativa, más cerca de lo imposible que de lo verosímil, los efectos de la radiación.

Dirigida por Jack Arnold, un verdadero maestro del género y un artesano del cine de serie B responsable de joyas como “El increíble hombre menguante“, “La mujer y el monstruo” o “Vinieron del espacio“, y protagonizada por Ed Rand, John Agar, Leo G. Carroll, Mara Corday, Nestor Paiva, Ross Elliott y un jovencísimo Clint Eastwood en un papel muy breve, “¡Tarántula!” nos contaba como un científico aparecía muerto en mitad del desierto de Arizona con extrañas deformidades en la cabeza. Este hecho hará que el sheriff y el médico del pueblo consulten la causa con un científico, el profesor Gerald Deemer, que les explica que está trabajando en la creación de una sustancia alimenticia para combatir el hambre en el mundo, pero el caso es que aplicada en los animales les ocasiona un rapidísimo y asombroso crecimiento. Lamentablemente una tarántula sometida a pruebas en el laboratorio del científico escapa y continúa creciendo cada vez más, y más, y más…

¡Tarántula!” es un clásico de la ciencia-ficción clásico apto para todos los públicos. Aunque en su momento era una película de terror, a día de hoy apenas puede levantar una mínima angustia a los espectadores del siglo XXI. Los tiempos han cambiado, y no quiero ni imaginar como reaccionarían los mojigatos espectadores de los años cincuenta a alguna de las propuestas gore que han ido apareciendo desde los años setanta hasta hoy. Con efectos especiales muy dignos para la época y habilidosos trucos de cámara de Jack Arnold, muy similares a los de “El increíble hombre menguante“, para que la araña pareciese realmente un monstruos gigante de ocho patas.

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Where to watch ¡Tarántula!