El dúo de gorilas (guardaespaldas, no primates, aunque a veces lo parezcan) vuelve en este tomo que recopila nuevas aventuras largas, «Sammy (1974-1975)«, servido en bandeja por Dolmen Editorial. Desde un hospital hasta un internado femenino, pasando por la morgue, cualquier lugar puede servir de escenario para una ensalada de tiros al más puro estilo de la Chicago de los años treinta.
¡Mucho ojo, mafiosos!
¡Sammy y Jack Attaway atacan de nuevo con tres aventuras repletas de acción y risas a ritmo de metralleta!
El talento gráfico de Berck alcanza su máximo virtuosismo, unido al talento narrativo de Cauvin, ofreciéndonos una mezcla explosiva de humor desenfrenado y suspense al rojo vivo a través de un fiel y documentado retrato de la América de la era de la Prohibición en Los gorilas se hacen los locos, Los gorilas y el rey dólar y Los gorilas en el internado.
Los extras, entre otros fascinantes datos, nos revelarán cómo Los gorilas y el rey dólar tuvo que padecer los azares de la censura francesa.
Lo primero que hay que decir es que la serie de «Sammy» es un cómic belga de pura cepa, de esos que nacen en las páginas de revistas míticas como Spirou y logran trascender el tiempo. Desde su creación por Raoul Cauvin y Berck, allá por 1970, esta pareja ha recorrido los años veinte y treinta del siglo pasado a golpe de porra y balazos, siempre metidos en los embrollos más estrafalarios, pero con un estilo que mezcla la acción, el humor y ese toque noir que tanto gusta.
Las primeras historias de Sammy se caracterizan por un ritmo trepidante y unas tramas repletas de acción. En cuanto a la dinámica entre los personajes, Sammy es el tipo honesto y algo ingenuo que trata de poner orden, mientras que Jack Attaway es un jefe duro, con un corazón más grande de lo que le gustaría admitir. Juntos, forman la dupla clásica de tipos duros con corazones blandos, dispuestos a lo que sea por proteger a sus clientes, aunque muchas veces terminen complicando más las cosas.
En este tomo, tenemos tres historias que son como un cóctel de situaciones disparatadas y enfrentamientos hilarantes.
La primera aventura, «Los gorilas se hacen los locos«, es exactamente lo que promete el título. Se sitúa en Chicago, de principio a fin, en varios emplazamientos: un hospital, un manicomio y una morgue. La trama no puede ser más simple: los protas deben ejercer de guardaespaldas de un individuo al que los mafiosos de turno han mandado al hospital. Como es habitual y hemos visto tantas veces, los malos irán a rematar la faena. Una serie de gags recurrentes y una acción sin fin animan esta divertidísima aventura. La tensión entre la cordura y la locura da lugar a un montón de chistes ágiles y escenas que se sienten casi sacadas de una película de los Hermanos Marx.
Después de salir de semejante desaguisado, nos encontramos con «Los gorilas y el rey del dólar«, que sube la apuesta llevándonos a un escenario donde la mafia, los negocios turbios y los sobornos juegan un papel central. Fuera del cómic en sí, es la prohibición de este álbum en Francia lo que llama la atención. La comisión de censura del país galo decidió vetar la recopilación del álbum de esta historia al considerarla poco apropiada para jóvenes al considerar que se presentaba a la policía bajo un prisma negativo. Los autores nos hablan de la corrupción y el poder del dólar, en alcaldes y la policía, a excepción de una llamado Clay Anderson, insobornable como Elliot Ness. Contratará a nuestros queridos gorilas para reventar todos los negocios fraudulentos de la mafia comandadas por Lucky Luciano.
La tercera aventura, «Los gorilas en el internado«, es un desvío encantador. Aquí los vemos en un entorno que no se parece en nada a los bajos fondos de Chicago o los lujosos despachos de la mafia. En lugar de eso, terminan en un internado donde tienen que hacerse pasar por profesores para guiar a las jovencitas por el camino recto, porque las internas… ¡Menudas son! Una pirómana, otra ladrona, otra espía y así todas. La mafia quiere secuestrar a una de ellas para obligar a su progenitor a revelar el paradero de unas joyas robadas. ¿Os suena este argumento? «Mortadelo y Filemón: A por el niño» tomó como base esta historia.
En resumen, este tomo mantiene el espíritu de la serie de Sammy al cien por cien: situaciones absurdas, mucha acción y diálogos rápidos que te arrancan más de una carcajada. Si te gusta el humor slapstick, con personajes que parecen duros pero son un poco tiernos por dentro, este volumen te hará pasar un rato fantástico. Es fácil ver por qué Sammy y Jack se han ganado un lugar entre los personajes más queridos del cómic francófono, y este volumen de Dolmen Editorial dentro de su línea Fuera Borda y con extras a tutiplén, es otra prueba de ello.
Sammy (1974-1975)
Guion: Raoul Cauvin
Dibujo: Berck
Fecha de publicación: Febrero de 2023
ISBN: 978-84-18898-99-0
Formato: 21x28cm. Tapa dura. Color.
Páginas: 160
Precio: 31,95 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal