Con permiso de Archer y Armstrong, Quantum y Woody siempre han sido uno de los dúos superheróicos más descacharrantes de la Valiant moderna. Ahora esta disfuncional pareja de hermanos vuelve en un nuevo volumen de la mano de Daniel Kibblesmith, Kano y Francis Portela.

Quantum & Woody vol.1 Kiss Kiss, Klang Klang
Guión: Daniel Kibblesmith
Dibujo: Kano y Francis Portela
Edición original: Quantum and Woody (2017) 1-5
Fecha de publicación: mayo de 2019
ISBN: 978-84-17615-96-3
Formato: 16×26 cm. Tomo en tapa blanda. A color
Páginas: 144
Precio: 13,95 euros

A veces… aceptas tu destino. Y otras… ¡tu problemático hermano adoptivo y tú acabáis atrapados en la explosión de un laboratorio que os dota de increíbles superpoderes! Tras el accidente, Quantum y Woody Henderson deben hacer “klang” con sus pulseras cada 24 horas si no quieren desaparecer en la nada, lo que se convierte en algo muy incómodo cuando coincide con un momento en el que los hermanos no se dirigen la palabra… Y es que, ¡Eric sabe quién es el padre biológico de Woody y dónde se ha escondido todo este tiempo!

Las aventuras de Quantum y Woody siempre se han caracterizado por una combinación de humor desenfadado y las gotas justas de drama familiar con la particular dinámica entre los dos hermanos adoptivos que se llevan a matar, aunque en el fondo se quieran. Este nuevo volumen no es una excepción y parte de una premisa tan potente como que Eric (el nombre civil de Quantum), le haya ocultado a Woody que sabía su padre biológico seguía vivo. A partir de aquí se suceden las disparatadas peripecias con científicos locos, clones y setos andantes propias de los personajes.

Los flashbacks que muestran la complicada infancia que tuvieron los dos hermanos se alternan con la trama del presente y proporcionan el suficiente grado de caracterización de personajes para conseguir que importen a la vez que se mantienen los gags constantes que harán soltar más de una carcajada al lector. Además de dichos flashbacks, la narrativa juega al principio del número con un salto temporal que ayuda a mantener el interés del lector para descubrir qué ha ocurrido. Mención especial al tercer número americano, que supone un parón en la trama en curso para resolver uno de los cabos sueltos de volúmenes anteriores de los personajes, el de la cabra embarazada (sí, hay una cabra). Se trata de un cómic verdaderamente emotivo que sabe sacar el mayor partido posible a sus protagonistas y mantener en vilo hasta su final.

Las únicas pegas que se le pueden sacar al arco argumental son que quizá la derrota del villano sea demasiado precipitada, pero también es cierto que las aventuras de Quantum y Woody nunca se han caracterizado por la épica superheroica. También es cierto que el personaje antagónico de Negativa, a pesar de contar con un trasfondo realmente interesante, esté algo desaprovechado. Por lo demás la historia tiene buen ritmo y pese a su humor no está exenta de sus momentos dramáticos. El primer número recapitula el origen de los personajes a modo de texto introductorio e incluye un resumen bastante divertido de sus principales andanzas, así que los nuevos lectores no deberían perderse. Por lo demás se trata de una aventura totalmente aislada del resto del Universo Valiant, en el que las únicas referencias son a los anteriores volúmenes de Quantum y Woody.

En cuanto al apartado gráfico, Kano es el principal artista del volumen, encargándose tanto del dibujo como del color. Su estilo es costumbrista y de colores muy vivos, perfecto para el estilo gamberro del cómic y las atrevidas composiciones de página que se suceden a lo largo de los distintos números. En el cuarto número tenemos a Francis Portela, un artista ya veterano en las cabeceras de Valiant y con un estilo más cercano al cómic de superhéroes convencional, pero igualmente solvente.

El primer tomo del nuevo volumen de Quantum y Woody, al igual que las anteriores aventuras de los personajes, es el cómic perfecto para aquellos que busquen un tebeo de superhéroes gamberro y divertido que sin embargo no olvida el lado más humano de los personajes. Su guionista Daniel Kibblesmith dejó la colección tras este arco argumental, pero salgan como salgan los números siguientes se trata de una muy recomendable aventura autocontenida con muy buen dibujo, que Medusa ha recopilado en este tomo junto a la habitual galería de portadas alternativas y páginas sin colorear.