Para ampliar el universo presentado en “Divinity III: Stalinverso” llegan cuatro relatos autoconclusivos que Medusa Comics ha tenido a bien recopilar en un solo cómic. Dichos relatos nos dejan echar un vistazo a la vida de los personajes de Valiant en un mundo dominado por la Unión Soviética.

Divinity III: Héroes del glorioso Stalinverso
Edición original: Divinnity III: Komandar Bloodshot #1, Aric: Son of the Revolution #1, Shadowman & The Battle of New Stalingrad y Escape from Gulag 396
Guionistas: Jeff Lemire, Joe Harris, Scott Bryan Willson, Eliot Rahal, Matt Kindt
Dibujo: Clayton Craín, CAFU, Robert Gill, Francis Portela, Juan José Ryp
Color: Andrew Dollhouse
Formato: Tomo tapa blanda, 112 páginas, a color.
12,95€

¡El mundo se ha vuelto rojo y las mayores leyendas de Valiant —Bloodshot, X-O Manowar y Shadowman— forman parte de la maquinaria bélica soviética! Mientras, Archer y Armstrong han sido sentenciados a pasar sus vidas en la prisión más mortífera conocida por el hombre por ser enemigos del estado.

Para ampliar el universo presentado en Divinity III: Stalinverso llegan cuatro relatos autoconclusivos que Medusa Comics ha tenido a bien recopilar en un solo cómic. Dichos relatos nos dejan echar un vistazo a la vida de los personajes de Valiant en un mundo dominado por la Unión Soviética.

La primera de ellas es Komandante Bloodshot, de Jeff Lemire y Clayton Crain. Bloodshot, sirviendo a la Madre Rusia, debe hacer frente a una célula rebelde en territorio norteamericano. La tensión aumenta cuando entre los rebeldes resulta estar Magia, la novia de Bloodshot en el mundo “real”. El relato es solo una excusa para ver una carnicería elegantemente plasmada por el dibujo fotorealista de Crain, pero como tal resulta muy disfrutable. El arte la ha convertido en mi historia favorita del tomo.

A continuación, tenemos Aric: Hijo de la Revolución, de Joe Harris y CAFU. La historia nos muestra la versión de la llegada al presente del personaje y una de sus misiones en la Zona Muerta. Mediante esta aventura podemos ver cómo los principios de Aric se mantienen a pesar de estar siguiendo las ordenes equivocadas. En la historia de Bloodshot el personaje era una máquina de matar implacable, mientras que en esta muestra los pensamientos y reflexiones de su protagonista, lo que ayuda a diferenciarlas a pesar de que comparten una premisa similar. El arte de CAFU es tan solvente como de costumbre.

Si las historias de Bloodshot y X-O Manowar nos mostraban como es la vida bajo el yugo soviético, Shadowman y la batalla de Nuevo Stalingrado nos muestra el día a día de aquellos que se resisten a él. Se trata de un crudo relato sobre como fracasó la rebelión en Nuevo Orleans y de su último asalto encabezado por Jack Boniface, alias Shadowman, en la ciudad de Nuevo Stalingrado (anteriormente conocida como Nueva York). El contraste entre lo pesimista de la situación y la valentía de Shadowman es lo que me ha gustado más del relato, mientras que el dibujo de Robert Gill da para unas bastallas bastante resultonas

Por último, Huida del Gulag 396 es un peculiar relato sobre la amistad de Archer y Armstrong en circunstancias muy distintas en las que se conocieron inicialmente. Es una historia radicalmente distinta a las del resto del tomo ya que no está basada en combates o acción sino simplemente en cómo los dos personajes consiguen conectar en circunstancias extremas y por ello me ha gustado bastante. El dibujo costumbrista de Francis Portela refuerza el tono del relato a la vez que la disposición de las viñetas en ciertas páginas contribuye a reforzar la sensación de claustrofobia.

Al final de cada uno de los relatos viene una historia breve, con guión de Matt Kindt, contando el origen de cada uno de los miembros de la Brigada Roja presentados en la miniserie central de Divinity III. Todos son relatos argumentalmente muy sugerentes, que me hacen lamentarme de que no se les sacase más partido a los personajes durante dicha historia central.

Divinity III: Héroes del Nuevo Staliverso es un tomo que gustará a los completistas y a los que quieran ver una visión diferente de la plana mayor de personajes del Universo Valiant. No aportan nada relevante al evento principal, pero funcionan como relatos autoconclusivos y dan empaque al Staliverso. El tomo se completa con la habitual galería de portadas alternativas y páginas sin colorear.