Después de bastante tiempo escribiéndola en su serie regular, y también en diversas miniseries, Jody Houser se despide durante una temporada indefinida de «Faith» con una nueva miniserie que se junta con la parcela sobrenatural del Universo Valiant.

Faith: Zona Onírica
Guión: Jody Houser
Dibujo: MJ Kim
Edición original: Faith: Dreamside 1-4
Fecha de publicación: septiembre de 2019
ISBN: 9788418002250
Formato: 17×26 cm
Páginas: 144
Precio: 13,95€

¡Faith se encuentra con la Doctora Mirage en un evento más allá de los sueños!

Antes de que Faith, alias Zephyr, tuviese el poder de volar, se uniera a los Renegados de Harbinger y cruzase los cielos del Universo Valiant, ella ya era una heroína. Pero ¿qué puede hacer un héroe al cruzarse con un enemigo que existe exclusivamente en las pesadillas? ¡Enfrentarse a él, obviamente! Para proteger los sueños de Animalia, su compañera de equipo, Faith tendrá que aventurarse en un fantástico y nuevo reino… ¡y necesitará la ayuda de la Doctora Mirage para regresar con su subconsciente intacto!

Desde que Jody Houser tomó las riendas del personaje de Faith Herbert, la psiot friki con problemas de sobrepeso y el poder de volar y generar campos de fuerza, la cabecera ha sido lo más cercano a una colección de superhéroes clásica que ha tenido nunca Valiant. Sin el oscurantismo o la doble moralidad de series como Shadowman o X-O Manowar, con sus dosis de humor, pero sin terminar de caer en la autoparodia como sucede en el caso de Quantum & Woody. La última colección regular acabó dejando al personaje en una situación algo delicada, acusada y buscada por la justicia por un asesinato que no había cometido, así que el trabajo de Houser es retomarla justo donde la dejó mientras añade los nuevos elementos sobrenaturales a la trama.

Y es que justo cuando Faith está en el momento de moral más baja y se plantea dejar la vida de superheroína, aparece Animalia, una antigua miembro de Generation Zero (otro grupo de adolescentes con poderes que Medusa también publicó en grapa), que tiene problemas porque, aparentemente los espíritus de sus compañeros muertos no dejan de acosarla. Y a Faith no se le ocurre otra cosa que recurrir a la Doctora Mirage, cuya ciencia espiritual le permite conectar con los muertos incluyendo el fantasma de su difunto marido. Juntas, las tres entrarán en la dimensión conocida como la Zona Muerta (vista en otras colecciones como Shadowman) para encontrar el origen del problema de Animalia, pero acabarán encontrándose con…algo más.

Esta miniserie realiza un buen trabajo integrando distintos sectores del Universo Valiant en su narrativa de forma bastante orgánica. Los lectores que acaban de llegar pueden aprender los detalles básicos con facilidad y seguir la historia, mientras que los veteranos agradecerán lo cuidada que está la continuidad. La nueva atmósfera permite a Houser jugar con cierto tono de terror, pero nunca sobrepasando los límites que permiten que el cómic siga siendo una historia para todos los públicos.

La trama de Animalia acaba siendo una excusa para el viaje de superación y autodescubrimiento de Faith, pero como tal funciona bastante bien. La Doctora Mirage también tiene un papel bastante testimonial, pero por lo menos Houser se preocupa de darle su propio arco argumental al personaje y logra que te involucres en su particular drama con su marido fantasma.

En el apartado gráfico tenemos a MJ Kim, que ya se ocupó de las aventuras de Faith en el especial de invierno que se publicó en grapa en España. Su estilo es muy cercano al manga, especialmente en las expresiones faciales de Faith, pero también resulta especialmente apropiado para dibujar el reino sobrenatural en el que ocurre gran parte de la acción. El color de Jordie Bellaire y el diseño gráfico de Marguerite Sauvage refuerzan una vez más el conjunto.

Después de Faith: Zona Onírica , Jody Houser abandonó Valiant para centrarse en otros proyectos vinculados a Titan Comics, Marvel y DC. A día de hoy en Estados Unidos sigue sin haber una nueva cabecera regular o miniserie con Faith en el horizonte. Así que de momento nos tenemos que conformar con esta miniserie que, sin llegar a deslumbrar en ningún momento, sirve como más que correcto entretenimiento e introduce a Faith en un entorno que no se había explorado anteriormente con ella. Espero que volvamos a ver pronto al personaje de nuevo en los cielos, ya sea con Houser u otro/a guionista, porque creo que el personaje lo merece. El tomo incluye la habitual galería de portadas alternativas y páginas sin colorear.