El despertar de los muertos“, de Gareth Wood, es una novela del género de zombies pero escrita por un autor canadiense con “algo” de tirria a los estadounidenses y que centra las aventuras en el helado norte, una novela escrita a modo de diario que sigue al pie de la letra el “recetario zombie”.

El despertar de los muertos
Gareth Wood
326 páginas
16,95 €


En mayo de 2004, los muertos de todo el mundo están volviendo a la vida, hambrientos de carne humana. Mientras el número de no-muertos aumenta, un hombre reúne a su familia y amigos para comenzar un viaje épico a través de Canadá, con la esperanza de encontrar un refugio en el que permanecer a salvo de las hordas caníbales: un viaje que le llevará desde el despertar de los muertos hasta el fin de la civilización.

Un intenso diario donde el protagonista va anotando todo cuanto sucede a lo largo de su recorrido por una Canadá devastada a través de inmensos parajes de naturaleza salvaje donde las ciudades han sido devastadas por la llegada de los muertos.

El despertar de los muertos es una nueva novela de la Línea Z de Dolmen Editorial aunque, cosa rara en el mercado español, está escrita por un autor extranjero (si no me falla la memoria es la segunda novela no foránea publicada por Dolmen dentro de esta línea), canadiense para más señas, y nos presenta la típica invasión zombie en la que éstos arrasan con la civilización y los supervivientes intentan huir y encontrar un nuevo hogar. Lo original en El Despertar de los Muertos es que la novela está ubicada en Canada y la lucha por la supervivencia es un poco más “humana” de lo habitual.

El argumento nos puede parecer tipico, aunque tampoco es que se pueda innovar en exceso, el protagonista, alertado ante las noticias sobre la invasión decide escapar hacia el norte con su hermana. Por el camino irán encontrando cada vez más problemas ante una civilización que se ha desmoronado por completo y mientras luchan por la supervivencia comienza a rescatar a todo ser humano que encuentren en peligro (lo que casi es novedoso es este tipo de novelas). Tras rescatar a varios supervivientes, y perder a un par de compañeras, encuentran una relativa paz en un campamento militar canadiense (sí, otra novedad, los militares no acaban por convertirse en enemigos y hasta resultan buena gente) y emprenden misiones de rescate y de reaprovisionamiento.

Estamos, como veis, ante una novela que a priori no nos ofrecen nada nuevo, es tan “sólo” el diario de un superviviente en el que narra el día a día y cómo luchan por encontrar cierta comodidad en un mundo que se ha ido completamente al garete. Lo novedoso es que la acción no se sitúa en Estados Unidos (o en España en el caso de la Línea Z) sino en un Canada que parece muy atrayente a raíz de las descripciones que de él hace Gareth Wood. No estamos ante la típica socarronería yankie en la que sabemos que todo saldrá bien al final. De hecho Wood se burla en varias ocasiones de los Yankees y, francamente, no creo que en su novela sobrevivan más de 10 yankies. No tenemos muy claro si el protagonista, o sus seres queridos, lograrán sobrevivir (las cosas no pintan demasiado bien) y la acción se va complicando más conforme el libro avanza.

Otro detalle que me gusta es que Gareth Wood no necesita crear unos zombies superpoderosos ni recrearlos, juega, básicamente, con los zombies de toda la vida, los de Romero, y los convierte en unos más que poderosos enemigos a los que temer.

Esta es la primera vez, a nivel mundial, que se publica la obra de Gareth Wood, Dolmen ha decidido apostar por un autor que tiene publicados sus libros on-line, pero que no están publicados, todavía, en otra lengua que no sea la española. Es complicado, por lo tanto, encontrar información sobre su obra, aunque sé que existe una continuación de El Despertar de los Muertos no he podido saber si es Perspective o Fear of Falling, los otros dos libros que he encontrado escritos por Wood.

Sobre la edición de Dolmen, poco más que decir, la portada de Colucci es, sencillamente, impresionante y todo lo demás está al mismo nivel de alta calidad al que nos están acostumbrando.

La novela es cruenta, dura, pero también muy entretenida y amena. Se devora y aunque no ofrece nada excesivamente novedoso no podemos negar que cumple con las reglas del género sobradamente. Otra entretenida novela de zombies, aunque no una obra maestra, ni falta que hace.