La prolífica mitología de Marvel Comics se ha construido a lo largo de los años sobre los hombros de sus héroes, pero también sobre los de sus villanos. De hecho, me atrevería a afirmar que es aún más importante el papel de los malvados de la función, pues no hay mejor medida del valor de un héroe que su antagonista, aquel que se le opone. Y entre unos y otros también hay espacio para los grises, para los de alineamiento borroso, para los antihéroes, para aquellos que bailan sobre la línea que separa el bien y el mal, con un pie a un lado y un pie en el otro.

¡Primer tomo dedicado a recoger la serie de culto protagonizada por la mutante metamórfica de Marvel! Charles Xavier necesita alguien que lleve a cabo el trabajo sucio que nunca encargaría a sus hombres-X pero que Raven está dispuesta a hacer.

La mutante Raven Darkholme, más conocida como Mística, apareció por primera vez en los cómics de Marvel Comics en «Ms Marvel #16» de enero de 1978, escrito por Chris Claremont y dibujado por Jim Mooney aunque su participación ha estado casi siempre vinculada a la franquicia mutante de la editorial. A lo largo de los años sus apariciones han sido habituales, casi siempre alineada en el bando de los villanos aunque ha jugado también en el equipo de los buenos cuando le ha convenido. Pero no es una buena idea fiarse de ella, pues suele ser traicionera. El hecho de ser una cambiaformas, una metamorfica capaz de cambiar de aspecto a voluntad, la convierte en una agente doble perfecta y muchas de sus historias giran alrededor de esta idea.

Publicados por Marvel Comics entre 2003 y 2004, como parte de la línea Marvel Tsunami, la serie «Mystique«, escrita principalmente por Brian K. Vaughan y dibujada por Jorge Lucas, Michael Ryan y Manuel García sigue a nuestra cambiaformas mutante favorita en una nueva etapa de vida: trabajando en secreto para Charles Xavier, en misiones en las que actúa como espía y agente encubierta.

«Mística: Contra Natura» de Panini Cómics, publicado en la colección Marvel Collection, recopila los 13 primeros capítulos de la serie en un tomo de tapa dura y empieza con Mística capturada y recibiendo una oferta inusual de Charles Xavier: recuperará su libertad a cambio de trabajar en secreto para él como espía y agente encubierta. El objetivo de sus misiones secretas, que ni siquiera la Patrulla-X conoce, es proteger a los mutantes del mundo y para ello deberá espiar, sabotear e incluso asesinar si fuese necesario. El fin justifica los medios, como decía aquel.

Como si fuese un James Bond mutante, Mística viajará por todo el mundo bajo distintas identidades, enfrentandose a las amenazas que le vaya indicando Charles Xavier. Para garantizar su fidelidad, se le implanta un nanodispositivo que puede matarla y Forja se encargará de proporcionarle gadgets, armas y cobertura, como el Q del Agente 007 al servicio de Su Majestad. Un pequeño mutante llamado Shortpack será su enlace.

En los seis primeros capítulos, «Bella y letal» («Dead Drop Gorgeous«), escrita por Brian K. Vaughan y dibujada por Jorge Lucas, la cambiaformas azul viaja a Cuba para destruir unos Centinelas que un mutante llamado Steinbeck ha vendido al gobierno de Fidel Castro. El asunto se complicará cuando la resistencia local confunda a Mística con un aliado del regimen castrista y, más todavía, cuando descubra que los Centinelas están controlados por una niña.

En los cuatro números siguientes, «Calderero, sastre, mutante y espía» («Tinker, Tailor, Mutant, Spy«), escrita por Brian K. Vaughan y dibujada por Michael Ryan, Mística se enfrentará a una mutante llamada la Portadora que es capaz de controlar a los virus y a un científico que ha creado un virus capaz de acabar con la población mutante. Un dos por uno en toda regla.

En los capítulos undécimo y duodécimo, «La marca del hacedor» («Maker’s Mark«), escrita por Brian K. Vaughan y dibujada por Manuel García, el villano de la función será Spencer, un niño mutante que, aparentemente, había sido secuestrado pero que, en realidad, tiene la capacidad de controlar la voluntad de las personas. Ahora, que el destino había reunido una vez más a Mística con Forja, su cita se convertirá en una explosiva batalla a vida o muerte cuando Spencer tome el mando de Forja.

Y el último número del tomo, «Nunca jamás» («Nevermore«), escrita por Brian K. Vaughan y dibujada por Michael Ryan, marca el punto y final de Mística como peón del Profesor X cuándo Raven decide tomar el control de su propio destino. La oferta de matar a Charles Xavier estará sobre la mesa, para cuándo desee aceptarla.

Durante los trece capítulos que contiene «Mística: Contra Natura«, el guionista Brian K. Vaughan, autor de la multipremiada «Saga«, «The Private Eye«, «Y, el último hombre«, «La cosa del pantano», «We stand on guard«, «Paper Girls«, «Runaways» o «Ex Machina«, ha hecho viajar a Mística por todo el mundo bajo distintas identidades, enfrentando amenazas de todo tipo, como una versión femenina de James Bond, sin olvidar un aroma a las películas de «Misión Imposible» de Tom Cruise. Cuba, Corea del Norte, Brasil o Sudáfrica, el mundo es el tablero de juego del espionaje internacional y Charles Xavier no quiere quedar al margen, aunque eso signifique ensuciarse las manos. Una idea afortunada, que le da a la serie el tono de un thriller de espionaje con mucha acción. Una faceta completamente distinta de Raven Darkholme que nos ha encantado y de la que esperamos seguir disfrutando pronto, con el tomo titulado «Quietud«, en lo que será la conclusión de las aventuras en solitario de la metamorfa mutante.

Mística: Contra Natura
Autores: Brian K. Vaughn, Manuel García, Jorge Lucas, Michael Ryan
Fecha de publicación: Abril de 2025
Edición original: Mystique 1-13
ISBN: 9788410518964
Formato: 17x26cm. Tapa dura. Color
Páginas: 312
Precio: 13,00 euros