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El director norteamericano John Hughes, que falleció en el año 2009 con apenas 59 años, destacó por producir, escribir, dirigir o, en general, hacer películas destinadas al público juvenil. Eso lo convirtió en un director de culto, y sus obras contaban con un sello personal y particular perfectamente reconocible. En su mayoría son títulos desenfadados, en clave de comedia, que tenían por objetivo hacer pasar un buen rato al espectador con argumentos poco trascendentes y con un tono amable y divertido. «El club de los cinco«, «Todo en un día» o «La mujer explosiva«, entre otras pocas, son las más destacadas de su filmografía como director, mientras que el listado de películas en las que participó como guionista o productor se multiplican por diez e incluyen grandes éxitos familiares como «Solo en casa«, «Beethoven«, «Flubber» o «Mejor solos que mal acompañados«.

Tras el éxito de «El club de los cinco», John Hughes recibió el encargo de escribir y dirigir otra comedia juvenil. En «La mujer explosiva» («Weird Science«), protagonizada por Kelly LeBrock, Anthony Michael Hall, Ilan Mitchell-Smith, Bill Paxton, Suzanne Snyder y Robert Downey Jr., entre otros, Gary Wallace y Wyatt Donnelly, dos jóvenes ‘nerds’, genios de la informática sin habilidades sociales, aprovechaban que sus padres no estaban en casa durante el fin de semana para crear con un ordenador a la mujer de sus sueños, mezclando distintas partes de mujeres perfectas, emulando al doctor Frankenstein. Su sorpresa es mayúscula cuando ésta mujer ideal sale del monitor y les dice que está dispuesta a obedecerles en todo lo que quieran, cosa que aprovecharán para poder presumir delante de sus amigos y no mendigar la atención del resto de las chicas.

La mujer explosiva de la función era la bellísima Kelly LeBrock, una actriz que alcanzó el estrellato a mediados de los años noventa con su debut, en la «La mujer de rojo» de Gene Wilder, pero tras su matrimonio con Steven Seagal y la llegada de los años noventa, las cosas no le fueron demasiado bien y su carrera se diluyó como un azucarillo en el café. El tiempo ha olvidado a Kelly LeBrock, y también un poco a «La mujer explosiva» de John Hughes, que quizás merecería un remake, pero ha dejado grabada en nuestra memoria la pegadiza canción «Weird Science» de Oingo Boingo.

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