En occidente conocemos bastante la mitología japonesa, que se ha hecho muy popular en los últimos años, y algo menos la china, pero desconocemos casi todo acerca de la mitología coreana, que es distinta de las otras dos. Las leyendas y el folklore de la península coreana, como la mayoría de mitologías de la antigüedad, nos intentan explicar el origen del mundo, y están protagonizadas por dioses, criaturas fantásticas, espíritus y monstruos, y se puede seguir su pista hasta el primer milenio, cuando Corea estaba dividida en los tres reinos de Goguryeo, Silla y Baekje.
Durante generaciones, el hogar de Mina ha sido arrasado por tormentas, inundaciones y guerras. Su gente cree que el Dios del Mar, que tiempo atrás era su protector, ahora los ha maldecido.
Para salvar a los suyos, Mina se arroja al mar. Con este sacrificio llega al Reino de los espíritus, una ciudad mágica donde habitan dioses menores y bestias míticas. Allí descubre que el Dios del Mar está sumido en un sueño mágico del que ella se propone despertarlo y acabar de una vez por todas con las desgracias.
Pero tiene que darse prisa: un humano no puede permanecer durante demasiado tiempo en la tierra de los espíritus. Y hay algunos que harán todo lo posible para evitar que el Dios del Mar despierte…
Hace más de mil años, la península de lo que hoy es Corea estaba dividida en los tres reinos de Goguryeo, Silla y Baekje. Cada reino tenía su propia cultura, mitos y leyendas. Muchos de estos mitos se escribieron por primera vez en una colección llamada Samguk Yusa, que fue compilada por un monje budista llamado Il-yeon a finales del siglo XIII y el Samguk Sagi, escrito en el siglo XII por el funcionario del gobierno Kim Busik. El cambio de creencias religiosas a través de los siglos tuvo su impacto dentro de la mitología coreana, y la llegada de religiones chamanistas, el budismo y el confucianismo cambiaron su folklore. Al final, a día de hoy, las leyendas coreanas son un heterogéneo mosaico de las distintas historias que se han ido contando a lo largo de los siglos pero a las que los coreanos, gente muy espiritual y enraizada a su tierra, da mucha importancia. Corea es un país donde el 53% de su población reconoce tener alguna afiliación religiosa, pese al poderoso desarrollo tecnológico y económico de la nación, y son activos en sus rezos, meditaciones y rituales. Y consideran una ofensa que se confunda su mitología con la china o la japonesa, que son distintas.
«La chica que se entregó al mar«, de la escritora norteamericana de origen coreano Axie Oh, nos sumerge en una historia de fantasía inspirada en la mitología coreana que, a los lectores menos cultivados entre los que me incluyo y que serían incapaces de diferenciar una mitología oriental de otra, no nos parecerá tan distinta a, por ejemplo, la japonesa. En ella conoceremos a la joven Mina que, en un acto de generosidad y de amor hacia su hermano Joon, se ofrece voluntariamente al océano embravecido como sacrificio para el Dios del Mar. Ella se convertirá en su prometida, una más, tras cien años de sacrificios ininterrumpidos de chicas jóvenes para apaciguar la furia del dios. Arrastrada hasta el mundo de los espíritus, Mina descubrirá sorprendida que la prometida del Dios del Mar es un simple instrumento en el eterno enfrentamiento entre las ocho casas del Reino de los Dioses, en su lucha por el poder, y que de nada va a servir su sacrificio pues el dios va a seguir dormido, soñando, ignorante de lo que sucede más allá de su sala del trono. Pero aunque le arrebaten el alma y la voz, Mina decide que ella va a tomar las riendas de su destino y, si es posible, despertará al Dios del Mar para acabar con la maldición.
En inevitable encontrar aromas de la mitología japonesa en «La chica que se entregó al mar«. De hecho la llegada de Mina al mundo de los espíritus nos recuerda, muchísimo, al periplo de la protagonista de la película «El viaje de Chihiro» de Hayao Miyazaki: la arquitectura oriental, las calles vacías, los puestos de comida, el palacio,… y después las fiestas, las luces, las calles atestadas de espíritus y dioses, los secretos y misterios que se van desvelando a Mina a medida que descubre más sobre el lugar,… El mundo de los espíritus tiene evidentes influencias del que Studio Ghibli imaginó para la pequeña Chihiro, incluyendo algunos dioses crueles y sin piedad (como la Diosa de las Mujeres y los Niños o los ambiciosos señores de la Casa del Tigre y la Grulla), aliados inesperados y misteriosos (como Máscara, Dai y Miki, un joven espíritu) o un interés romántico al que la heroína vincula su destino (Shin de la Casa del Loto). Sea como sea, las imágenes de la película de animación ganadora del Oscar a la mejor película de animación, en 2003 pueden servir al lector con la imaginación menos fértil para dar forma a las palabras de Axie Oh, que suelen ser sutiles, delicadas, ágiles, pero comedidas en los adjetivos.
«La chica que se entregó al mar» forma parte del sello de literatura para jóvenes Elastic Books del Grup Enciclopèdia, que surgió hace ya varios años para dar «respuesta a las tendencias literarias actuales«, cuyo catálogo se nutre de autores nacionales e internacionales, con traducciones en catalán y castellano. Si su catálogo se nutre de obras tan deliciosas como ésta y se publican con el mismo mimo que esta novela de Axie Oh, van a ser uno de los sellos de referencia para lectores jóvenes en muy poco tiempo.
La chica que se entregó al mar
Autora: Axie Oh
Fecha de publicación: Febrero de 2023
ISBN: 9788419478160
Formato: 15×21,5cm. Tapa blanda. Tapa tova o butxaca
Páginas: 384
Precio: 16,95 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal