Soy un gran admirador de Joss Whedon. Desde que creó «Buffy Cavazampiros» he seguido con devoción su trabajo, pero si hay un proyecto que me resulta especialmente agridulce es el de «Firefly«: si hay una serie que mereció continuar más allá de su primera temporada fue la de la nave Serenity y su tripulación.

 

Firefly (2002 y 2003)
Directores; Joss Whedon, Vern Gillum, Tim Minear, James A. Contner, Vondie Curtis-Hall, Marita Grabiak, Michael Grossman, Allan Kroeker, David Solomon y Thomas J. Wright7
Guionistas: Joss Whedon, Tim Minear, Ben Edlund, Jose Molina, Cheryl Cain, Jane Espenson, Drew Z. Greenberg y Brett Matthews
Cast: Nathan Fillion, Gina Torres, Alan Tudyk, Morena Baccarin, Adam Baldwin, Jewel Staite, Sean Maher, Summer Glau, Ron Glass

Serenity (2005)
Directed Joss Whedon
Writing Credits Joss Whedon
Cast : Nathan Fillion, Gina Torres, Alan Tudyk, Morena Baccarin, Adam Baldwin, Jewel Staite, Sean Maher, Summer Glau, Ron Glass, Chiwetel Ejiofor

Diábolo Ediciones acaba de publicar un libro imprescindible para los fans de Joss Whedon: De la estaca al martillo, de Pedro J.García e Irene Raya, un libro que explora la carrera de este fantástico director-guionista y que busca reflejar lo que se mueve por su cerebro cuando crea alguno de sus magníficos proyectos. Como podéis ver no soy imparcial, soy fan de Joss Whedon desde Buffy Cavazampiros (una de mis gatas se llama Buffy de hecho), y he seguido con devoción su carrera en el medio televisivo (Angel, Firefly, Dollhouse y Agentes de SHIELD), sus proyectos especiales como esa joya que es Dr. Horrible’s Sing – Along Blog. Naturalmente me alegré enormemente por el éxito de Los Vengadores ya que considero que la carrera de Joss Whedon ha estado plagada de estúpidos directivos que no supieron ver lo que se traían entre manos… hasta que llegó Marvel, claro.

El caso es que por culpa de ese libro (pronto habrá reseña, pero ya os puedo adelantar que es muuuuy recomendable) empecé a sentir cómo me picaba el gusanillo de verme alguna de las series de Joss Whedon, me daba algo de pereza volver a ver Buffy (no en vano son 7 temporadas), no recuerdo quién tiene mis DVDs de Angel (y son 5 temporadas) y… bueno, Firefly… esa apasionante mezcla entre ci-fi (space opera) y western (aunque muchos dirán que la space opera ya incluye per se el western en su ADN) que nos traía a un grupo de fracasados, soldados derrotados de una guerra civil entre la Alianza y los Independientes, entre los “civilizados” y los “salvajes”, una guerra que se perdió, pero en la que algunos aún continúan luchando, a su manera.

Este grupo de forajidos vive en una nave especial llamada “Serenity” (mismo nombre que el de la batalla en la que los Independientes finalmente claudicaron ante la Alianza), una nave clase “Firefly” que viaja por el sistema solar en el que vive la Humanidad, más de 30 mundos y cientos de lunas, todos terraformados, donde el ser humano se aferra a la vida controlados por los mundos centrales (la Alianza) y azotados por los reavers, seres humanos que enloquecieron y que viajan por el espacio buscando humanos a los que matar, violar, devorar y colgar en los pecios de sus naves.

En este caldo de cultivo es donde se mueve el Capitán Malcolm ‘Mal’ Reynolds (Nathan Fillion), sargento de los Independientes  o browncoats (casacas marrones) dueño de la nave Serenity y que ha reclutado una peculiar tripulación, comenzando por su compañera en la guerra, la hermosa Zoë Washburne (Gina Torres) y su marido y piloto de la Serenity Hoban ‘Wash’ Washburne (Alan Tudyk). Junto a ellos viaja el músculo (y poco cerebro) Jayne Cobb (Adam Baldwin) y la mecánico Kaylee Frye (Jewel Staite) a los que habría que añadir la “embajadora” e interés romántico de Mal, Inara Serra (Morena Baccarin). A este equipo de forajidos se unirán tres pasajeros que se acabarán por unir a la Serenity, estos son el misterioso Pastor Book (Ron Glass) y los fugitivos doctor Simon Tam  (Sean Maher) y su hermana River Tam (Summer Glau).

Simon y River serán, precisamente, uno de los arcos argumentales de la serie y de la película, y es que Whedon nos presenta a dos fugitivos que huyen de la Alianza, quienes han experimentado con el cerebro de River y están desesperados por recuperarla. Mal no puede resistirse a aguijonear a la Alianza (ni a pelearse en tabernas con los partidarios de la Alianza, algo que siempre está buscando cuando llegan a puerto) por lo que acaba por aceptarlos en la tripulación a pesar de las reticencias de Jayne (un personaje genial que evoluciona a lo largo de la serie).

Rápidamente vemos cómo surgen ciertos intereses románticos (Mal e Inara y Simon y Kaylee) que le darán picante a la serie, especialmente por la frustración existente entre Kaylee y Simon y por lo cómico de la química entre Mal e Inara, esos alicientes son un extra pero lo cierto es que cada uno de los personajes es complejo e interesante, con una evolución y desarrollo que sorprende, al tratarse de una serie que sólo contó con 14 capítulos gracias a la ineptitud de la cadena 20th Century Fox Television que emitió desordenados los capítulos y se dejó 3 por emitir. A pesar de todo Joss Whedon y su equipo se las apañaron para regalarnos una joyita que se permitió el lujo de contar con personajes recurrentes como la bella y mortal Christina Hendricks en el papel de una “embajadora” algo descarriada a la que conocemos tras casarse con Mal y que se desvela como una loca de cuidado.

Firefly era una maravilla de serie que mezclaba lo mejor de space opera con el western sin pudor, que se divertía explorando las posibilidades y ruborizando a muchos al optar por contar con una prostituta en activo en la tripulación de la Serenity (Irana es una acompañante de lujo que incluso selecciona a sus clientes personalmente y viaja de mundo en mundo para visitarlos y prestar sus servicios), una adolescente algo pirada (River, sin duda uno de los personajes más destacables) y a un capitán que, sencillamente, conquista desde el primer minuto (Nathan Fillion ya existía antes de Castle).

Joss Whedon tejió un universo fantástico, repleto de posibilidades en los que las incógnitas estaban a la orden del día, en el que no podías ni confiar en tus propios compañeros (a los que Mal considera familia), en donde el Gobierno, la Alianza, está corrupto hasta la médula y donde unos seres misteriosos y terribles, los reavers, atacan al azar mundos o naves para acabar con todo a su paso (muchos lo ven como una metáfora nada velada de los USA y del terrorismo). Un potencial tan grande que quedó colgado cuando la 20th Century Fox TV canceló la serie, aunque dos años después se proyectase en la gran pantalla Serenity (2005), una película destinada a dar un cierre más digno a esta joya que es Firefly y en la que se nota que Joss Whedon contó con algo más de presupuesto (hay algunas escenas absolutamente impresionantes), que sirvió para cerrar la trama de los reavers y para demostrar que era más que capaz de dirigir para la gran pantalla. Para el recuerdo nos quedan varias escenas memorables y la respuesta a “¿de dónde vienen los reavers?”

En conjunto Firefly y Serenity son una maravilla que enamora y que nos deja bastante alicaídos al pensar lo que Joss Whedon hubiese podido hacer con esta serie de no haber contado con una televisión tan obtusa. A día de hoy Firefly NO ha salido a la venta en castellano y NO ha sido emitida por ninguna cadena de televisión española (ninguna sorpresa, ¿verdad?) pero podéis encontrarla a la venta a través de Amazon.co.uk por menos de 17 euros. Una compra absolutamente recomendable.

Post Data: no es que haya descubierto la serie ahora, es que hay cabezotas como Noren y Zangol (y posiblemente Mañik) que como mucho han visto Serenity y eso es algo imperdonable, a ver si así me hacen caso de una santa vez.

PosData 2: Firefly por fin llega a España, de la mano de Netflix.