Aunque la recepción en taquilla de Eternals no fue la prevista por Marvel lo cierto es que gracias a ella nos llegó un proyecto tan especial como Eternos: Sólo la Muerte es Eterna, que firman Kieron Gillen y Esad Ribić y que Panini Cómics recopila en un volumen muy recomendable.

Eternos: Sólo la Muerte es Eterna
Contiene: Eternals 1-12, Eternals: Thanos Rises, Eternals: Celestia y Eternals: The Heretic y material de Eternals: A History Written in Blood
Guión: Kieron Gillen
Dibujo: Esad Ribić, Dustin Weaver, Kei Zama, Ryan Bodenheim, Guiu Vilanova
Formato: Cartoné
440 páginas
Precio: 50,00 €
¿Qué sentido tiene una batalla que nunca termina? Durante millones de años, Los Eternos han vagado por la Tierra, protegiendo los secretos de la humanidad. Pero hoy se enfrentan contra algo nuevo: el cambio. ¿Pueden ellos, o cualquiera del planeta, sobrevivir a su último descubrimiento? De las mentes provocativas de Kieron Gillen (Viaje al misterio) y Esad Ribić (Secret Wars) llega una nueva visión de la mitología clásica Marvel.
Panini Cómics ha recopilado en un único volumen la maxiserie de los Eternos que lleva por sobretítulo Sólo la Muerte es Eterna, y aunque estamos ante un volumen que contiene todo el material necesario para no sólo disfrutar de esta maxiserie, sino también para ver los antecedentes en los que se basó Gillen para extrapolar la trama e incluso las historias complementarias totalmente relacionadas con esta serie. Aún así no puedo sino lamentar que Panini aún no haya publicado la segunda entrega de la edición de lujo que lanzó de los Eternos allá por 2021 al rebufo de la película de Marvel Studios.
En Sólo la Muerte es Eterna Gillen se permitirá redefinir y refinar la esencia de los Eternos para dar facilidades a los lectores que desconozcan a los personajes o aquellos que tan sólo los conozcan por la injustamente tratada cinta de Chloé Zhao que merecía mucho más reconocimiento del que tuvo. Conoceremos pues que tan sólo existen 100 eternos en total, que durante millones de años se han agrupado en familias o clanes, algunos renunciando a la sociedad eterna y a las tareas impuestas por los Celestiales, otros con sus propios planes para la Tierra y algunos que tan sólo buscan el amor o la descendencia. Entre todos los eternos destacará Thanos, de Titán, a quién pronto veremos asesinando a los eternos por encargo de un traidor en el grupo que, a pesar de las apuestas iniciales, sorprenderá por su desenlace y porque hasta la fecha Thanos no había sido considerado, erróneamente, como un eterno más, lo que cambia con esta maxiserie donde Thanos nos demostrará que Sólo la Muerte es Eterna.
Pero dejando aparte la trama de Thanos, que se convierte en la principal y que casi copa el protagonismo, dejando un poco de lado a algunos eternos, veremos cómo afronta cada uno los desafíos a los que Gillen los hará confrontarse mientras su sociedad, sus creencias y todo lo que les ha dado sentido a sus vidas se derrumba alrededor suyo. Algunos encontrarán una redención, otros poder y otros un camino lejos de las reglas de los Celestiales.
Kieron Gillen es uno de mis guionistas favoritos, nunca perdonaré a Marvel por cancelar sus X-Men para que llegase Bendis en su lugar y trabajos como The Wicked + The Divine, Loki: Viaje al misterio, Jóvenes Vengadores o Once & Future han cimentado mi confianza en su trabajo. Espero lo mejor de Gillen y aquí no defrauda, añadiendo recursos narrativos propios de Jonathan Hickman como las data pages (páginas de información en los que se apoya el guionista para darnos más información) o con la utilización de la Máquina a la que sirven los Eternos como narradora en off de la trama, lo que ayuda a agilizarla, darle algo de ligereza y, en ocasiones, aliviar las grandes dosis de información que se nos da en las data pages. Aún con todo teje una trama muy interesante y amena, basada en What if…? clásicos que expandían la historia de los eternos y que entrelaza, lógicamente, a los eternos de Titán y los de la Tierra para llegar a la conclusión lógica de que Thanos es un eterno más. Además nos regala un final que continuará la trama en V.X.E.: El día del juicio (miniserie que incluye a Los Vengadores, La Patrulla-X y Los Eternos), enlazando a estos personajes con la continuidad de la Casa de las Ideas aún más si cabe (y eso que ya hemos tenido aquí referencias, y más, a los Vengadores o a su nuevo hogar).
Del apartado gráfico se encarga un Esad Ribić que no tiene que demostrar nada a nadie, su arte es excelso y eso es algo que vuelve a demostrar aquí, donde lo veremos trabajar a su máximo esplendor, como ya lo vimos en Secret Wars, Thor y Loki: Hernanos de Sangre, el Thor de Jason Aaron y muchas más obras. Para los números especiales contamos con Dustin Weaver, Kei Zama, Ryan Bodenheim y Guiu Vilanova.
En definitiva, este volumen de Los Eternos: Sólo la Muerte es Eterna es una delicia para la que hace falta pausar el ritmo de lectura, no es recomendable darse un atracón porque la trama exige concentración, pero sin duda estamos ante una edición más que merecida para dos de los mejores autores de Marvel de los últimos tiempos.











Interestellar y La llegada son otros rollos, no tienen el ritmo de Project Salvation, son muy lentas y la primera…