En el año 2015 Marvel Comics decidió que había llegado el momento de poner punto y final a su universo. Por supuesto que esto no era una despedida y cierre, nadie podía pensar en algo parecido, sino que era un reinicio de su multiverso. Un punto y seguido. La ocasión merecía un crossover monumental que pusieron en manos del guionista Jonathan Hickman, y para el que utilizaron el título de otro mítico crossover de la editorial: “Secret Wars“.

¡El mayor evento de la historia de Marvel! La Incursión final tiene lugar. El Universo Marvel colisiona con el Universo Ultimate. Cuando ambos hayan desaparecido, todo lo que quedará será… Mundo de Batalla, una nueva realidad gobernada por el único hombre que pudo salvar los restos de la destrucción: Victor Von Muerte.

La etapa de Jonathan Hickman al frente de las aventuras de Los Vengadores no fue satisfactoria para todos los lectores. Su particular estilo con toques de ciencia-ficción ‘hard‘, mucha simbología, reflexiones metafísicas de barra de bar y complejas conspiraciones cósmicas no era apto para todos los paladares. Tampoco me gustaba su egoísta costumbre de crear versiones nuevas de los personajes clásicos, aunque debo reconocer que siempre he pensado que es capaz de reinventar cualquier cosa que le pongan por delante y que originalidad no le falta. En resumen, el guionista norteamericano contaba con tantos defensores como detractores, y yo me contaba entre los del segundo equipo. Pero en las páginas de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra era evidente que tenía un plan. Se percibía que ahí, entre aquellas Incursiones, había una idea. Una propuesta dirigida a llevar a los lectores a algún sitio concreto. Y ese sitio era “Secret Wars“, un evento con el que derribar todo el Universo Marvel y levantarlo de nuevo, ladrillo a ladrillo. Un plan ambicioso, monumental, quizás excesivo, pero un meticuloso plan editorial que funcionó y que sirvió para cerrar un capítulo en la historia de La Casa de las Ideas y abrir uno nuevo.

El punto de partida de “Secret Wars” es relativamente simple: justo antes del final, cuando todo parece perdido, el Doctor Muerte ha conseguido salvar el mundo. Bueno, en realidad lo que ha salvado son fragmentos de mundos que ha rescatado de aquí y de allá, y que ha usado para dar forma al Mundo de Batalla, un lugar en el que él reina como Dios, junto a un servicial Stephen Extraño. Ellos dos fueron los artífices de este puzzle, de esta distorsionada visión del mundo que Muerte ha impuesto como nuevo Paraíso de la humanidad. O de lo que queda de ella.
Así pues, la realidad tal y como la conocíamos hasta ahora ha sido destruida en un cataclismo de magnitud universal, Muerte se alza como el divino responsable de la creación de este mundo y Stephen Extraño como su mano derecha, los supervivientes de la familia Richards han sido “adoptados” por el magnánimo Dios, que lo ven como un marido y padre respectivamente, y el mundo parece, sino feliz, al menos estable. Un lugar nuevo donde empezar de cero. Pero como sucediera en las “Secret Wars” originales, tras arrebatar los poderes al Todopoderoso, el control de Muerte no es completo y constantemente debe esforzarse por mantener la integridad del Mundo de Batalla, y lidiar con los traicioneros señores que reinan en los distintos pedazos que conforman el planeta y los focos de revolución que aparecen en su mundo… por lo que la llegada de los supervivientes de Tierra-616 (el Universo Marvel convencional) y de Tierra-1610 (el Universo Ultimate), héroes y villanos que consiguieron sobrevivir al final a bordo de sus balsas salvavidas, será el detonante que pondrá en crisis el frágil orden y equilibrio que Muerte había conseguido establecer en su Mundo de Batalla, un lugar de territorios enfrentados, fronteras confictivas, intrigas palaciegas y misterios insondables.

En realidad todo había empezado mucho antes, en las páginas de “Los Nuevos Vengadores” y en concreto en el número 28, cuando Reed Richards descubrió la existencia de esta cataclísmica anormalidad, por la cual dos versiones del planeta Tierra, cada una de ellas pertenecientes a un Universo alternativo diferente, entran en colisión durante un periodo de ocho horas. Si al concluir ese plazo, ninguno de los dos planetas ha sido destruido, ambos Universos a los que pertenecen dejan de existir. Era la Saga de las Incursiones, y finalizó justo antes de las “Secret Wars“, cuando comenzaba la última de las Incursiones: la Tierra-616 contra la Tierra-1610. El choque entre ambas trae la destrucción de todo cuanto existe. Pero también el nacimiento de algo completamente nuevo, sobre lo que Muerte tiene mucho que decir.

Como ya deben saber la mayoría, cuarenta años antes el editor Jim Shooter había enviado a los superhéroes más famosos de Marvel Comics a otro Mundo de Batalla, donde una misteriosa identidad cósmica conocida como el Todopoderoso los enfrentaba para luchar unos contra otros en unas Guerras Secretas. Pese a compartir nombre, las “Secret Wars” del 1985 y de 2015 tienen pocos puntos en común… empezando por el hecho de que la propuesta de los años ochenta salió de las oficinas de la empresa juguetera Mattel, que fue en busca de Marvel Comics para producir una nueva línea de muñecos articulados. Sí, exacto, para vender juguetes. Pero sí que hay algunos puntos en común: un Mundo de Batalla, héroes y villanos enfrentados todos contra todos, y seres todopoderosos capaces de manipular la realidad a su antojo.

El epicentro de este monumental evento, que impactó en todas las colecciones de la editorial Marvel Comics, afectando a todos y cada uno de los personajes y que discurrió a través de sus series, hasta abarcar la práctica totalidad de los títulos publicados por Marvel, fue una miniserie de ocho números publicada en nuestro país entre septiembre de 2015 y febrero de 2016 y que Panini Cómics ha publicado en distintos formatos desde entonces. El que reseñamos hoy aquí es la reedición del espectacular tomo Marvel Now! Deluxe, que incluye los números 0 a 9 con el ‘core‘ de “Secret Wars“, a los que se suman el “Free Comic Book Day: Secret Wars One-Shot” y “Secret Wars Too On-Shot“, además de casi treinta páginas extra con portadas alternativas. No me podría imaginar un formato mejor que éste.

Es evidente que, por mucho que seamos críticos con el Jonathan Hickman de Los Vengadores, su ambiciosa propuesta para esta versión 2.0. de las “Secret Wars” es espectacular. “El mayor evento jamás publicado en la historia del cómic“, lo titularon. Más todavía si cuentas con el portentoso trabajo del dibujante croata Esad Ribic (“Silver Surfer: Requiem“, “Namor: En las profundidades”, “El Metabarón”, “Loki: Hermanos de Sangre“, “Thor: El Carnicero de Dioses“,…) y el coloreado de Ive Svorcina. Delicado y minucioso, más pictórico que ningún otro dibujante (excepto Alex Ross, por supuesto), seguramente el trabajo gráfico es lo mejor de toda la obra.

Secret Wars
Autores: Jonathan Hickman, Esad Ribic e Ive Svorcina
Fecha de publicación: Diciembre de 2022 (reedición)
Edición original: “Secret Wars” núms. 0 a 9 y “Secret Wars Too”.
ISBN: 9788411501569
Formato: 17x26cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 352
Precio: 42,00 euros