Tiene su gracia que el monumental «Eternos: Sólo la muerte es eterna» de Esad Ribić y Kieron Gillen, una obra excepcional en todos los sentidos, tenga por título algo de lo que, justamente, los cómics de Marvel Comics no puedan presumir. La muerte, en los cómics de superhéroes, pocas veces es el final de nada.
¿Qué sentido tiene una batalla que nunca termina? Durante millones de años, Los Eternos han vagado por la Tierra, protegiendo los secretos de la humanidad. Pero hoy se enfrentan contra algo nuevo: el cambio. ¿Pueden ellos, o cualquiera del planeta, sobrevivir a su último descubrimiento? De las mentes provocativas de Kieron Gillen (Viaje al misterio) y Esad Ribić (Secret Wars) llega una nueva visión de la mitología clásica de Marvel.
A rebufo de la película de 2021 «Los Eternos«, dirigida por Chloe Zhao y protagonizada por Angelina Jolie, Richard Madden, Gemma Chan, Kit Harington, Kumail Nanjiani, Salma Hayek, Barry Keoghan y Brian Tyree Henry, entre otros, que adaptaba cinematográficamente los cómics concebidos, escritos y dibujados por el rey Jack Kirby entre 1976 y 1978, nos llegó un proyecto singular. Era este «Eternos: Sólo la Muerte es Eterna» que firmaron Kieron Gillen y Esad Ribić y que Panini Cómics ha publicado en varios formatos diferentes. El más espectacular de todos ellos es esta Edición de Lujo que os reseñamos aquí.
La película, que nos contaba la historia de los Eternos, un grupo de héroes inmortales a lo largo de miles de años obligados a salir de las sombras para reunirse contra el enemigo más antiguo de la humanidad, los Desviantes, no funcionó como se esperaba. Eso, sin embargo, no fue motivo para no aprovechar la ocasión para reimaginar, redefinir y refinar la esencia de los Eternos. Los personajes de Jack Kirby necesitaban una puesta al día, una actualización del siglo XXI, tanto para los nuevos lectores como para los más veteranos, aunque es cierto que el objetivo de la editorial era facilitar la entrada a los lectores que desconocían a los personajes o aquellos que tan sólo los conocían por la injustamente tratada cinta de Chloé Zhao. El proyecto se puso en las manos de un dúo artístico espectacular: el guionista Kieron Gillen y el dibujante Esad Ribić.
Empezando por Esad Ribić, el dibujante croata por el que hemos manifestado nuestra devoción en muchas ocasiones («Silver Surfer: Requiem«, «Secret Wars«, «Loki: Hermanos de Sangre«, «Thor: El Carnicero de Dioses«, «El Hombre Submarino: Las Profundidades«,…), demuestra aquí, una vez más, que es el más delicado, minucioso y pictórico de todos los artistas que dibujan cómics de superhéroes. Excepto, quizás, Alex Ross. En algunas páginas creemos ver en los lápices de Ribić el estilo del añorado Moebius, y creo que la comparación no es una coincidencia y que realmente hay algo de su alma en el estilo del croata. Los colores digitales de Matthew Wilson, que imitan la acuarela, son espectaculares. Kieron Gillen, por su parte, es uno de aquellos escritores de los que conviene no perder la pista. «The Wicked + The Divine«, «Loki: Viaje al misterio«, «Jóvenes Vengadores» o «Once & Future» han cimentado nuestra confianza en su trabajo. Aquí no defrauda, añadiendo recursos narrativos propios de Jonathan Hickman como las data pages (páginas de información adicional) o con la utilización de la Máquina como narradora en off de la trama.
En las páginas de «Eternos: Sólo la muerte es eterna» Kieron Gillen nos contará como en el paraíso de los Eternos se ha producido un crimen que debe ser investigado. Fruto de esta indagación, que encabezará Ikaris junto a Thera, Duende, Festo, Kingo y Sersi, también con el taimado Druig y el misterioso Olvidado (el que fue Gilgamesh en Los Vengadores a finales de los ochenta), conoceremos que tan sólo existen cien Eternos en total, que durante millones de años se han agrupado en familias o clanes, algunos renunciando al colectivo y a las obligaciones impuestas por los Celestiales, siguiendo sus propios planes y objetivos. Entre todos los Eternos sobresale Thanos de Titán, hijo de Mentor, llamado el Titán Loco, Adorador de la Muerte, Genocida Universal, megalómano y conspirador, al que descubriremos como asesino de Eternos por encargo de un traidor que, a pesar de las apuestas iniciales, sorprenderá al lector cuando descubra su identidad. Pero ese no será la mayor crisis, sino las motivaciones que van a mover a este Eterno para destruir la máquina. Este descubrimiento sacudirá por completo la sociedad de los Eternos, amenazando con su colapso. Dicen que los héroes nunca mueren, pero en el mundo de los cómics esa afirmación es relativa. Muy relativa. A los numerosos ejemplos nos remitimos donde la muerte no suele ser un punto final sino, simplemente un punto y seguido. Un «hasta luego». Y en el caso de Los Eternos, vencer a la Muerte tiene un precio muy elevado que no todos están dispuestos a pagar.
Sobre la edición de lujo, pocos peros le podemos poner. Es cierto que mi compañero Vic encontró los suyos, como el tipo de papel escogido o la medida (los dibujos de Esad Ribić estaban pensados para el formato comic-book de 16,8×25,8 y no para este formato de 20,5×31), pero me parece demasiado riguroso. En general él es más exigente que yo. El tomo es espectacular, en tapa dura, un tamaño generoso, recopilando los seis primeros números de la colección de «Eternals» y añadiendo un montón de extras incluyendo portadas alternativas, estudios de personajes de Esad Ribić y numerosos bocetos y páginas a lápiz del dibujante.
Eternos: Sólo la muerte es eterna
Autores: Esad Ribic y Kieron Gillen
Fecha de publicación: Noviembre de 2021
Edición original: «Eternals #1-6»
ISBN: 9788411011068
Formato: 20,5x31cm. Cartoné. Color
Páginas: 216
Precio: 30,00 euros











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja