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¿Hablamos otra vez de películas malas? En anteriores ocasiones hemos hablado de «Plan 9 from outer space» de Ed Wood, «The Room» de Tommy Wiseau, «Jack y su gemela» con Adam Sandler, «Campo de batalla: La Tierra» de Roger Christian, «Supersonic Man» de Joan Piquer Simón o «Dünyayi Kurtaran Adam» de Çetin Inanç, pero en cualquier lista que se precie debería constar, como mínimo, una película de Uwe Boll.

Al director alemán Uwe Boll se le conoce como «el Ed Wood contemporáneo«, cosa que puede explicar con bastante claridad el tipo de películas que nos suele ofrecer. Sobretodo adaptaciones cinematográficas de videojuegos que suelen ser tan malas que garantizan un buen rato de risas a sus espectadores. «House of the Dead«, «Alone in the Dark«, «Bloodrayne» o «Far Cry» se cuentan entre estas joyas, y todas han obtenido resultados pobres en taquilla, por ser generoso. Uwe Boll también puede presumir de coleccionar Razzies: fue galardonado con el premio a la peor carrera cinematográfica en la edición de 2008, y el mismo año también obtuvo la frambuesa dorada a peor director. «En el nombre del rey» («In the Name of the King: A Dungeon Siege Tale«) fue su mayor fracaso, ya que costó 60 millones de dólares recaudando en cines tan sólo 12.

Aparentemente basada en el videojuego «Dungeon Siege«, un RPG en el que los jugadores asumen el rol de un humilde granjero que se ve envuelto en una lucha épica contra fuerzas oscuras que amenazan el reino de Ehb, la coproducción germanocanadiense «En el nombre del rey«, protagonizada por nuestro idolatrado Jason Statham, Ray Liotta, Claire Forlani, Leelee Sobieski, Ron Perlman, John Rhys-Davies y Burt Reynolds, entre otros, nos contaba como un un granjero de origen humilde y padre de familia se veía obligado a convertirse en guerrero cuando un ejército de bestias asesinas dirigido por un malvado hechicero, saqueaba su pacífica aldea de Stonebridge, asesinaba a su hijo y secuestraba a a su mujer, Solana. Movido por el dolor, el pacífico campesino lidera a su mentor Norick y a su cuñado Bastian en busca del ejército Krug para liberar a Solana.

No nos engañemos: «En el nombre del rey» es mala. No es la peor película de Uwe Boll, pero no llega al aprobado. Sin la menor duda quería aprovechar el impulso de la trilogía «El Señor de los Anillos» que se había cerrado apenas hacía tres años, pero no aprueba ni como imitación mediocre. Solamente se salvan las batallas y las escenas de lucha, y eso es porqué Uwe Boll contrató al mismísimo Ching Siu-tung, veterano coreógrafo de Hong Kong, especialsta en escenas de acción y artes marciales en decenas de películas chinas como «Una historia china de fantasmas«, «La casa de las dagas voladoras«, «Hero» o «La maldición de la flor dorada«.

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