«El Inquisidor» es un tebeo publicado en Italia por la editorial Sergio Bonelli Editore, que ha llegado a España de la mano de Panini Cómics, y cuya principal baza se encuentra en el dibujo de Antonio Lucchi.

El Inquisidor   
Edición original: L’inquisitore ITA
Fecha de edición: abril de 2019
Guión: Gianfranco Manfredi
Dibujo: Antonio Lucchi
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 128 págs. Color
16€

Galicia, España, 1610. Cuando la bella Amanda, acusada de magia negra, irrumpe en la existencia de Luis de Santiago (un inquisidor que no cree en la brujería) está dispuesto a entregar su vida para defenderla.

Después de que Dragonero me conquistase con sus dos entregas publicadas en castellano, Orígenes y En la tierra de los necrófagos, estoy más que dispuesto a comprobar qué tipo de cómics de fantasía de Bonelli  publica Panini Cómics en España, motivo por el que me acerqué a El Inquisidor y, lamentablemente, me llevé una gran decepción con el trabajo de Gianfranco Manfredi, aunque me encantó el trabajo de Antonio Lucchi.

El Inquisidor nos habla sobre Luis de Santiago, un inquisidor que no comulga con la idea de que haya brujería, demonios o sucesos paranormales porque ello atentaría contra el libre albedrío que supuestamente Dios impuso a los hombres, por este motivo, y para que la Santa Sede prohíba las hogueras, castiga todo crimen por pequeño que sea con la hoguera (WTF!!). Al menos eso hace hasta que conoce a la morisca Amanda, acusada de brujería aunque, obviamente, no lo es. El caso es que como la moza está de muy buen ver el inquisidor, que será un poco alocado pero de tonto no tiene un pelo, decide que mejor me quedo con la morisca, la declaro inocente y me llevo a ese chaval, Bartram, gitanillo conmigo también. Y del conflicto con la Santa Sede, de las ¿decenas? de inocentes a los que ha enviado a la hoguera mejor se olvida.

Y es en ese momento, cuando mejor parece que le va a Luis de Santiago, cuando lo sobrenatural irrumpe en su vida y, bueno, que tampoco es cuestión de mostrar que todas sus creencias se han tirado por tierra ni nada, ¡tampoco es para tanto! Sólo ha matado a decenas de ¿inocentes? ¿culpables? Pero por suerte es el momento en el que Manfredi opta por hablarnos de la Espada Blanca, una sociedad secreta integrada en la Iglesia y que pretende destruirla. Aquí no nos queda otra que aceptar barco porque ya estamos a más de la mitad de El Inquisidor y nos toca remar o bajarnos del barco. Después de una serie de enfrentamientos contra lo sobrenatural espero que alguien sea capaz de explicarme coherentemente el final porque ni Manfredi ni Lucchi lo hacen (aunque está dibujado de maravilla).

Gianfranco Manfredi es un escritor, y muchas otras cosas más, con más de 30 años de experiencia que para nada se aprecian en este tebeo que pretende… no sé muy bien qué pretende, pero al que quizás le hubiesen hecho falta el doble de páginas para entregarnos un desarrollo coherente de la historia, amén de desarrollar un poquito más y mejor a los personajes.

Eso sí, no todo en El Inquisidor es malo porque tenemos el dibujo de Antonio Lucchi y eso ya es otra historia porque aquí es donde está el punto fuerte de este tebeo, con un uso extraordinario del color, una gran expresividad y narrativa… en fin, que si Manfredi hubiese estado al nivel del dibujo de Lucchi estaríamos hablando de algo totalmente distinto.

La edición de Panini es bastante correcta aunque se echa en falta algún texto que nos hable sobre los autores, la obra o la propia editorial. Por lo demás es una edición exquisita, con cartoné, papel de calidad…

En definitiva, El Inquisidor es una obra que disfrutarán aquellos amigos de rellenar los huecos de la historia (que los tiene) y capaces de disfrutar del color y tratamiento de Lucchi (no será difícil), el resto abstenerse y darle una oportunidad a Dragonero.