Alcanzamos ya el cuarto volumen de Dragonero y para la ocasión Stefano Vietti decide que lo mejor es un viaje Más allá de Erondár y eso es precisamente lo que nos ofrece, una misión secreta y mucho territorio por recorrer en soledad.

Dragonero 4 Más allá de Erondár

Dragonero 4 Más allá de Erondár  
Edición original: Dragonero ITA
Fecha de edición: octubre de 2019
Guión: Stefano Vietti
Dibujo: Manolo Morrone, Gianluca Gugliotta, Emanuele Gizzi, Fabrizio Galliccia, Fabio Babich
Color: Ketty Formaggio, Simone Garizio, Paolo Francescutto, Piky Hamilton, Francesca Vivaldi
Formato: Cartoné, 128 págs. Blanco y negro.
16€

Ian se verá obligado a hacer frente a un largo viaje que, desde las montañas nevadas de Margondár, lo llevará a los desiertos del «país vacío», pasando por los peligrosos bosques de Suprendàr. Una misión secreta encargada por la cancillería imperial… ¡que resultará ser una trampa!

El cuarto volumen de Dragonero, Más allá de Erondár, nos habla del largo-largo viaje que Ian emprende en una misión secreta que le llevará a pasar por tierras de grandes peligros, algunos de ellos le perseguirán y deberá enfrentarse con ellos, mientras es perseguido por misteriosos magos que quieren evitar que llegue a su destino y que nos permite conocer aún más Erondár, quizás demostrándonos los grandes palnes que Stefano Vietti tiene para Dragonero.

Al frente de esta historia tenemos a uno de los dos creadores de Dragonero, Stefano Vietti que retoma la historia para ampliar el horizonte de la serie pero que elude el cliffhanger que Luca Enoch, el otro creador del personaje, nos dejó en el volumen anterior: Amenaza al Imperio aunque siempre puede argumentarse que estamos hablando de una continuación del mismo que permitirá a Enoch continuar con su historia sin interferencias, habida cuenta del desenlace del tomo, o no.

El caso es que todo aquel que espere encontrar la finalización del anterior arco argumental se llevará un gran chasco, aunque también es cierto que en Más allá de Erondár sirve para dar el absoluto protagonismo a Ian y para que veamos que se está preparando una buena en Erondár.

En cuanto a los dibujantes, sí, en plural, a fin de cuentas si Dragonero cuenta con no menos de 8 guionistas que se rotan en la cabecera también cuenta con más de 30 dibujantes regulares aunque en este volumen tan sólo contamos con cinco: Manolo Morrone, Gianluca Gugliotta, Emanuele Gizzi, Fabrizio Galliccia y Fabio Babich que se reparten las tareas para ofrecernos un gran espectáculo de fantasía y workbuilding nada despreciable.

Dragonero es una serie mensual más de Bonelli, lo que ha llevado a contar con un equipo de guionistas y otro de dibujantes capaces de ofrecer una sólida calidad mensual a la par que garantizan la periodicidad. Por suerte en Bonelli parecen grandes expertos ya que por el material visto hasta ahora no se pierde el objetivo a narrar y aún se permiten el lujo de ofrecer, de vez en cuando, números especiales. Nosotros estamos disfrutando de una reedición a color y mejor tamaño, recordemos que los fumetti italianos de Bonelli rondan los 16*21 centímetros (Aleta los publicaba en un formato muy parecido) así que tenemos que aplaudir el trabajo final de Bonelli.

Para culminar el tomo tenemos una serie de apéndices que amplían y definen las fronteras de Erondár y que firma Luca Enoch, y la verdad es que hay mucho jugo que sacarle a estas 23 páginas que en Panini, al igual que el resto del volumen, han mimado.

En definitiva, los amantes de la fantasía estamos de enhorabuena con Dragonero, una serie que en Italia no deja de crecer (ya hay un par de novelas, hace 3 años se anunció una serie de animación…) y que también parece estar convenciendo al público español, no es para menos.