Dolmen Editorial se está ganando el cielo con las obras publicadas en la colección Sin Fronteras, dedicada a las tiras de prensa. Ahora le toca el turno al detective más famoso de los periódicos, Dick Tracy, con sus eternos sombrero y gabardina de tonos amarillentos, creado por Chester Gould en 1931. El primer tomo se titula «Flattop el asesino«.

Con Dick Tracy, el primer cómic policíaco de la historia y sin duda el de más éxito, Chester Gould, su autor, refleja en todo momento el entorno en el que vive y la política informativa de los periódicos que lee y en los que colabora y que le sirven de inspiración temática.
Podríamos decir que Dick Tracy es al mismo tiempo un cómic naif, sensacionalista y populista, en tanto ofrece la única solución de la violencia y la eliminación del gánster de manera más o menos definitiva. Y es que son los gánsteres, además de la violenta puesta en escena, lo que caracteriza a la serie. Villanos desopilantes, exagerados, histriónicos, divertidos, llenos de tics y características propias que van mucho más allá de la caricatura para sumergirse en lo grotesco. Flattop, The Mole, Flyface, Itchy, Littleface, Mumbles, Pruneface, cada uno con su apodo o su nombre impostado, juegos de palabras deletreados al revés incluidos, como Junky Doolb, Frankie Redrum, Frank Rellik o el profesor M. Emric, villanos que se inspiran a veces en actores de Hollywood y son enemigos que batir por la tremenda que ni dan cuartel ni lo reciben.

En plena época de gangsters, Chester Gould presentó su propuesta, la número sesenta y uno, al editor del «Chicago Tribune«, que aceptó cambiando el título «Plainclothes Tracy» por el más universal «Dick Tracy«, que era el apodo que recibían los detectives de la policía. Esta serie empezó como dominical el 4 de octubre de 1931 y como diaria el 12 del mismo mes en el «Detroit Mirror«, uno de los periódicos del Chicago Tribune New York News Syndicate. Siguiendo las directrices del editor, el capitán Patterson, esta serie protagonizada por el infalible detective de la policía pronto se haría popular y alzaría a su autor a la cima de la éxito. Dick Tracy sería leído por una legión de fans que lograrían ver el rostro de su héroe en cientos de productos de memorabilia, culminando con una adaptación a la gran pantalla en 1990, dirigida y protagonizada por Warren Beatty.
Este libro recopila las tiras diarias y dominicales del personaje creadas entre los años 1943 y 1945. Lo hace en blanco y negro, por la dificultad de conseguir el color de las dominicales. Además, Dolmen Editorial inicia la publicación en España de Dick Tracy con una aventura que considera más comercial y representativa, guardándose los inicios del personaje para más adelante, al igual que ha hecho con seriales como «Mandrake, el mago» o «The Phantom«.
En cuanto a la lectura de estas tiras de prensa, solo puedo decir que lo he pasado pipa. Puede que el estilo de Chester Gould no llegue al nivel de otros artistas como Milton Caniff, Alex Raymond, Winsor McCay o George McManus, pero nadie le quita que tiene un estilo fresco y expresivo, que con unas pocas líneas explica perfectamente la acción y que bebe de las caricaturas minimalistas de la época, como por ejemplo las de Cab Calloway. Lo vemos en la abundancia de personajes de perfil creados con unos pocos trazos. Gracias a este dibujo tan uniforme, apenas echamos en falta en color en las páginas dominicales.
Y repito que me divertí mucho con esta sucesión de escenas trepidantes y persecuciones de malos, con situaciones quijotescas. Aquí, los astros y estrellas que brillan con luz propia son los personajes villanescos y los secundarios. Dick Tracy mantiene un tono hiératico, solo alterado cuando recibe algún puñetazo o disparo, y eso suele pasar a menudo. Los villanos son geniales, y recomiendo que no se encaprichen de ellos, pues el autor no se casa con ninguno, y nos ofrece defenestramientos brutales, raros de ver en una historieta y menos de prensa, la verdad sea dicha.
En la portada podemos ver una selección de villanos que han aparecido o aparecerán en estas tiras. En este número nos toca disfrutar de las andanzas de Flattop (un tipo con ciertos aires a lo Edward G. Robinson), Ceño, un tipo de rostro desagradable y dado a torturas para conseguir sus fines, algo que sufrirán las singulares hermanas Summer, y, por último, otro tipo de aviesa intención al que apodan Temblores, que se comporta como unas maracas aunque curiosamente su puntería es infalible. Tampoco debemos olvidarnos de otros personajes que tienen gran protagonismo en estas páginas: Snowflake, Flinheart o Gertie.
Son tres largas aventuras que se solapan en sus últimas viñetas para no dar respiro al lector. Chester Gould narra de una manera prodigiosa, por lo que el entretenimiento y la diversión están asegurados.
Rafael Marín nos informa acerca de esta serie en el prólogo del libro, completando el texto con abundante material gráfico. El tomo se cierra con una breve biografía del autor.
La tira de prensa «Dick Tracy» es recomendable para cualquier lector ávido de entretenimiento y por supuesto, para los siempre fieles e incombustibles amantes de la historieta en todas sus vertientes.

Dick Tracy (1943-1945): Flattop el asesino.
Autor: Chester Gould
ISBN: 978-84-17956-69-1
Formato: 28×21,5cm. Tapa dura. Blanco y negro
Páginas: 184
Precio: 29,90 euros