Considerando que los Eternos son dioses que salvaguardan la Tierra, es lógico que su siguiente destino fuera la colección de otro dios, esta vez nórdico: el poderoso Thor. Comprobemos como continúan las hazañas de los personajes creados por Jack Kirby en un el tercer volumen de la colección «Los Eternos» publicada por Panini Cómics titulado «De repente… ¡Los Celestiales!«.

La andadura de Los Eternos prosigue en la más ambiciosa saga escrita por Roy Thomas para El Poderoso Thor. El heredero de Stan Lee traslada al Universo Marvel los conceptos cósmicos creados por Jack Kirby. El Dios del Trueno entra en contacto con Los Eternos y Los Desviantes. Además, la guerra entre los dioses del panteón griego y los superhumanos que se han hecho pasar por ellos, y en la que se verán envueltos también los asgardianos.

Cuando Jack Kirby regresó a La Casa de las Ideas proveniente de DC Comics, traía ideas frescas y otras que eran puro reciclaje. Los Eternos se inspiraban en su anterior obra de El Cuarto Mundo, al contar con dioses poderosos entre sus filas. Kirby fue a su bola, y creó un universo aparte donde convivían humanos, Eternos y Desviantes, con los gargantuescos Celestiales regresando para sojuzgar a nuestro planeta. Desde Marvel Comics le aconsejaron que dejara caer algún detalle de la existencia de los superhéroes y Jack Kirby, muy listo él, coló un par de cosillas que no aseguraban que los eternos compartieran espacio con los supertipos de siempre. Más bien parecía que los humanos de este universo sabían de la existencia de los cómics marvelianos.
Jack Kirby barajó ideas prestadas acerca de la existencia de extraterrestres en épocas pretéritas, y urdió una trama muy de su gusto, pero no tanto del lector. La cancelación de la serie llegó poniendo punto final a la serie en el número 19 USA de enero de 1978. Lejos de perderse en el olvido, los Eternos regresaron pocos meses después, esta vez totalmente integrados en los entresijos del Universo Marvel. Había tramas que quedaron inconclusas y otras circusntancias problemáticas: el panteón de dioses de los Eternos duplicaba al ya consolidado de Zeus, Hércules y demás. Todo eso se solucionó.
Alguien tenía que arreglar todas estas incongruencias. Quién mejor que Roy Thomas, guionista y editor y uno de los custodios de la continuidad del Universo 616. Lo hizo rápido: en el anual de Thor correspondiente al año 1978, Thomas nos narró una aventura del pasado de Thor, borrada de su memoria, en la que conoció a los Eternos. Junto a Walter Simonson (con un estilo muy diferente del que elaborará en su posterior etapa en solitario) y Ernie Chan, entintador y dibujante filipino habitual de Conan, Roy Thomas recrea un viaje del Dios de Trueno del que no teníamos constancia hasta el momento. Valkin es el culpable de bloquear sus recuerdos de aquella historia en la que conoció a Eternos, mutados, Desviantes y Celestiales. Se enfrentará a Dromedan junto a Vikaro, que hace su primera aparición, Valkin y Ajax, eternos Polares.
Thor recuperará la memoria justo a tiempo para afrontar una extensa saga, dividida en dos vertientes: sus tribulaciones con el Padre de todos, Odín, por un lado y la aparición de Gammenon y otros Celestiales por el otro. La larga trama continúa de la serie regular del año anterior, situando a Ikaris, Sersi y Margo en el apartamento de Manhattan tal y como los dejó Jack Kirby. Thor se enfrenta a Karkas, el mutado desviante, que es de los buenos. Después de hacerse amigos, colaborará con el grupo para encontrar el hogar de los desviantes, situado en los subterráneos de la ciudad.
Todo este batallón de personajes está muy bien integrado con la trama principal. Thor usa su camuflaje como humano en algunos momentos e intentará recuperar su sitio en Asgard. Un Celestial le mostrará una imagen de Odín rindiendo pleitesía a los Celestiales. Esto le enloquecerá y le hará regresar a Olimpia, donde se aliará con los Eternos liderados por Zuras para enfrentarse en batalla contra Odín, Zeus y sus ejércitos de dioses, en un climax de impacto narrado en el número 291 americano.
Esta épica narración se resolverá en el siguiente volumen de esta colección. Aquí nos encontramos reunidos «The Mighty Thor Annual #7» y «The Mighty Thor #283 a #291» (de mayo de 1979 a enero de 1980). John Buscema y Keith Pollard dibujan esta serie con su solvencia habitual, siendo como son dos grandes y clásicos dibujantes que han sabido potenciar el estilo Marvel. Arvell Jones realiza el #290, una especie de fill-in que supone un respiro de la historia principal y nos presenta a nuevos personajes.
La trama es muy buena y Roy Thomas sabe lo que se hace, todo conduce a algún sitio. Quizás aquí se peque de exceso de texto explicativo, algo que era habitual en los cómics de aquella época, que proponían entretenimiento para rato. Sin duda la lectura de este tomo se hace un poco cuesta arriba para los que no son fanáticos de Thor, pero resuelven muchas dudas sobre los eternos y demás, que hace que sea obligatoria su inclusión en esta gran colección. Por lo tanto, un must have para el auténtico creyente y recomendable para afrontar la película que nos viene sabiéndolo todo sobre estos personajes.

Los Eternos #3: De repente… ¡Los Celestiales!
Autores: Keith Pollard, Arvell Jones, Roy Thomas, Walter Simonson y John Buscema
Edición original: «The Mighty Thor» núms. 283 a 291 y Annual 7
Fecha de publicación: Septiembre de 2021
ISBN: 9788411010283
Formato: 17x26cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 208
Precio: 19,95 euros