Que levante la mano aquel que no haya tenido un amigo imaginario en su niñez. Seguramente lo habremos enterrado en la memoria con el paso de los años o puede ser que nunca hubiera existido ninguno. En cualquier caso, tras leer “Demonios imaginarios” no volveremos a mirar igual a esas criaturas surgidas de la imaginación precoz.

Demonios imaginariosSe necesita un monstruo para luchar contra un monstruo

Cuando tenía 10 años, Melba Li fue enviada a una institución mental por intento de asesinato, un crimen del que culpó a un fantasma arácnido llamado “Polly Peachpit”.

Ahora, en la víspera de su decimoctavo cumpleaños, Melba recibe una oferta inesperada del FBI: a cambio de un indulto de su condena, trabajará con el agente especial Virgil Crockett para dar caza a los PMI -Parásitos Mentales Interdimensionales- que se aprovechan de las mentes de los humanos.

Polly Peachpit es uno de esos PMI, y Crockett necesita que Melba convenza a su atormentador de la infancia para que le ayude en su misión, porque sólo los PMI y los humanos con los que están vinculados pueden verse e interactuar entre sí.

Si lo consigue, Melba se liberará por fin del trauma de su pasado. Pero ¿podrá su frágil cordura sobrevivir a una asociación con la criatura que la volvió loca?

¿Y si los amigos imaginarios fueran reales? ¿Y si fueran unos auténticos hijos de perra? Este cómic creado por Tim Seeley y Stephen Molnar pretende responder a esas preguntas. En un mundo donde existen “parásitos mentales interdimensionales“, depende de la división IMP del FBI mantener a la gente segura. Melba Li es una de las desafortunadas que puede ver estos parásitos y por eso el FBI la recluta como miembro de la división IMP, pese a su sangriento pasado. Estamos ante uno de los cómics más extraños que ha publicado el sello Vertigo/DC Black Label en los últimos tiempos.

Demonios imaginarios” incluye los seis números de la miniserie americana “Imaginary Friends” (de enero a junio de 2018), publicada dentro del sello Vertigo, que en la portada de la edición española ha sido sustituido por el de Black Label, como viene siendo habitual. DC Comics ha apostado fuerte por las series de terror, y gracias al éxito rotundo de “Un cesto lleno de cabezas“, ECC Ediciones está dando salida a otros títulos dedicados al género. Este en concreto es una mezcla de terror e intriga policíaca mezclada con fantasía. Un cruce entre “Seven” y “Monstruos S.A.“, por decir algo.

La premisa de esta extraña historia es que los amigos imaginarios que tienen algunos niños no son ni imaginarios ni amigos. Son seres de otra dimensión que pueden influenciar en nuestro mundo cuando se vinculan con los niños. Cuando dejan de creer en ellos, la mayoría se desvanece. Otros, sin embargo, deciden instalarse en nuestro mundo y alimentarse del miedo. Como si se transformaran en el Hombre del Saco o Freddy Kruger, cometiendo asesinatos para sustentarse.

Con un arranque terrorífico que nos recuerda al de la película “It“, solo que aquí apenas entendemos por qué pasa lo que pasa. Un chaval buscar a su hermana y cuando la encuentra descubre que la han asesinado a puñaladas.  Una elipsis nos lleva seis años después de esta escena que sucede en un bosque. Ahora la localización es un correccional de menores situado en Minnesota. Allí descubrimos a Melba Li, quien era la mejor amiga de la niña asesinada. Ambas compartían una amiga imaginaria, Polly Peachpit. Polly era muy celosa y exigía pruebas de que sus amigos la doraban. Ay, si no hacían lo que quería. Brinke (la niña muerta) dejó de hacerle casito y… Ahora Melba está en el reformatorio por el delito de apuñalar a su amiga.

Entonces aparece en escena un agente del FBI, Virgil Crockett. Le dice que tienen una vacante en su división especial para que alguien como Melba cace a estos seres interdimensionales, ya que la chica es capaz de verlos, algo no está al alcance de cualquiera. Si ella acepta, la sacarán de la cárcel. Pero claro, hay algo más: Melba tiene que traer a Polly Peachpit. Melba tiene dos caminos, o aceptar o acabar con su vida. Varias semanas después la vemos con un traje a lo FBI investigando la desaparición de un niño en Madden Springs, Kentucky. Conforme avanza la serie la cosa se complicará con la entrada de otros monstruos con intenciones nada buenas.

Los autores Tim Seeley (“Nightwing“) y Stephen Molnar (“Danger Girl”) crean una historia espeluznante llena de momentos impactantes, llena de giros que no ves venir. Aunque lo de los “seres imaginarios” se ha usado en muchas películas y libros (por ejemplo, “Un monstruo viene a verme” de Juan Antonio Bayona), la serie de DC Comics consigue sorprender al dar una vuelta de tuerca a este argumento que mezcla con un desarrollo de intriga policíaca. En algunas partes resulta algo confuso, sobre todo cuando entran en juego otras criaturas, por lo que merece una relectura que arroje luz sobre algunos puntos nada claros. En el apartado artístico, Stephen Molnar destaca con un dibujo realmente bueno y un diseño de criaturas digno de aplauso. El color de Quinton Winter ayuda a crear este entorno espeluznante en el que se mueven los personajes.

ECC Ediciones presenta “Demonios imaginarios“en una edición en tapa dura, con buen papel en el interior y sin extras.

En definitiva, “Demonios imaginarios” encantará a los que busquen historias de terror diferentes, contemporáneas y con planteamientos interesantes.

Demonios imaginarios
Autores: Tim Seeley, Stephen Molnar y Quinton Winter
Edición original: “Imaginary Fiends” núms. 1-6
Fecha de publicación: Diciembre de 2022
ISBN: 978-84-19549-77-8
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 144
Precio: 18,95 euros