
JCVD, Jean-Claude Van Damme, los músculos de Bruselas, formo parte la segunda unidad de los héroes de acción de los años ochenta y noventa, junto a actores como Steven Seagal, Chuck Norris, Dolph Lundgren o Michael Dudikoff, y tuvo una carrera muy irregular. Una montaña rusa repleta de polémicas y escándalos, fracasos, adicción a las drogas y el alcohol, altercadosl y violencia doméstica. Empezó su carrera en Los Ángeles trabajando como repartidor de pizzas, conductor de limusinas, taxista, entrenador de gimnasio, guardaespaldas, instructor de karate y masajista, para alcanzar el éxito con «Contacto sangriento» (1988), y de allí a «Kickboxer» (1989), «Doble impacto» (1991), «Soldado Universal» (1992), «Blanco humano» (1993), «Timecop» (1994), «Street Fighter» (1994) o «Muerte súbita» (1995). Tras encadenar varios fracasos se redimió con «JCVD» (2008), donde se interpretaba a sí mismo.
Quizás la mejor película de Jean-Claude Van Damme fuese la primera que protagonizó, «Contacto sangriento» («Bloodsport«), producida por Cannon Films, la singular productora independiente creada por los primos hermanos hebreos Menahem Golan y Yoram Globus que hizo temblar los cimientos de la industria cinematográfica hollywoodiense y demostró que se podía ganar mucho dinero con películas baratas y sencillas. Y eso era justamente «Contacto Sangriento«, una versión barata pero terriblemente entretenida de las películas de artes marciales.
Dirigida por Newt Arnold, asistente de dirección en «El Padrino II«, y protagonizada por Jean-Claude Van Damme, Bolo Yeung, Leah Ayres, Donald Gibb, Norman Burton y Forest Whitaker, entre otros, estaba parcialmente basada en la vida del canadiense Frank W. Dux. En el film Van Damme es un experto en artes marciales que, decidido a honrar el legado de su moribundo maestro, decide viajar al otro lado del mundo para luchar en el Kumite, una brutal competición de combates de artes marciales que tiene lugar en secreto cada cinco años. Y aunque Dux utiliza todas las habilidades y tácticas que aprendió de su mentor contra sus letales oponentes, se encuentra con que la victoria tiene un precio más alto de lo que nunca imaginó. Para conseguir su objetivo deberá derrotar al despiadado Chong Li, el actual campeón del Kumite, un luchador que nunca ha sido vencido y que ostenta todos los récords del la competición.
«Contacto sangriento» es una película de acción y artes marciales muy divertida, casi como un videojuego de aquellos en los que el jugador va pasando fases y enfrentándose en cada nivel con un enemigo más poderoso, hasta llegar al Final Boss. Y aunque alcanzó un éxito modesto en la taquilla estadounidense, cosa habitual con las producciones de Cannon, a día de hoy está considerada una película de culto y uno de las mejores películas de artes marciales debido a que los luchadores que compiten en el Kumite muestran muchos de estilos distintos, como kung fu, muay thai, karate shotokan, kickboxing o hapkido, entre otros.












Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja