Después de una cómoda espera Brandon Sanderson nos ofrece la tercera entrega de Escuadrón, y yo ya no me arriesgo a decir si esto es una trilogía, una tetralogía, o vete a saber qué, pero desde luego Citónica es un libro tremendamente entretenido que expande el universo de Spensa.

CitónicaCitónica / Escuadrón 3
Brandon Sanderson
Traducción: Manuel Viciano Delibano
Nova
ISBN: 9788418037191
Rústica con solapas
Previo
19.90 €

El mundo lleva siglos en guerra; la humanidad está atrapada en un planeta constantemente atacado por unos alienígenas decididos a destruirla. Los pilotos son los únicos héroes dispuestos a combatir el enemigo.

Spensa salvó a su pueblo del exterminio a manos de los krells; viajó a años luz de distancia como espía infiltrada en la Supremacía, donde descubrió que la galaxia era mucho más grande que su planeta. Ahora la Supremacía ha desatado una gran guerra. Y Spensa ha visto las armas que se emplearán para ponerle fin: los zapadores. No hay manera de derrotarlos..

Si hay un autor de fantasía que me tiene absolutamente cautivado, y que arrasa en ventas en todo el mundo, ese es sin duda Brandon Sanderson quien no ha dejado de ver crecer su popularidad, público y ventas, desde que publicase Elantris años atrás y que no ha dejado de refrendar esas buenas impresiones año tras año y libro tras libro. Así que cuando descubrí que iba a publicar una serie de ci-fi juvenil pensé que, bueno, aquí se dejaría algo llevar y estaríamos ante unas novelas ligeras aunque tremendamente entretenidas. Además de que el hecho de que apostase por la ciencia-ficción me parecía refrescante. La verdad es que acerté, en parte, porque Sanderson no sería el Maestro que es si no aprovechase para jugar con el lector, amagar y después sorprendernos demostrándonos que desde el principio tenía pensado engañarnos, lanzar pistas falsas y, finalmente, sorprendernos con la revelación final.

Antes de entrar en canción remarcaré de nuevo que soy un gran aficionado de la space opera, un género aún peor visto que la ci-fi en sí, pero que a mi me resulta tremendamente adictivo e interesante. Así disfruté con las aventuras de Honor Harrington, la Flota Perdida, la Vieja Guardia, etc, libros que no han inventado la rueda pero que nos describen conflictos bélicos en los que premia el honor y la lucha. La saga Escuadrón prometía esa misma receta y por eso me hice con Escuadrón y Estelar donde Sanderson nos tienta con una historia muy deudora del género de la space opera para después homenajear al género pulp con el personaje de Chet, por ejemplo, y la propia otra-parte (una especie de dimensión en la que existen tierras de fantasía que flotan lentamente en el espacio orbitando un pequeño sol frío).

Como vimos en Estelar a Spensa le tocaron cartas realmente difíciles a pesar de lo cual cuando al comienzo de Citónica se ve obligada a escoger entre su libertad y el encontrar respuestas sobre los zapadores Spensa no lo duda y escoge la segunda opción, por l que llegará a la dimensión en la que viven los zapadores y, sorprendentemente, toda una serie de pedazos de otros planetas (al más puro estilo Mundo de Batalla de las Secret Wars) que orbitan alrededor del Fogonazo, el hogar de los zapadores. Pero hay un problema, permanecer demasiado en la otra-parte va borrando poco a poco tus recuerdos por lo que Spensa deberá descubrir los secretos de este lugar, y de los zapadores, antes de perderse a sí misma y sus recuerdos, como le ha sucedido a Chet, un explorador que Spensa encuentra en la otra-parte y que le ayudará a orientarse y a descubrir todo sobre las facciones de piratas, ¡sí, piratas! (Ya os podéis imaginar la emoción de Spensa al saber que se encuentra en un lugar con piratas espaciales), y el Fuerte del que la Supremacía obtiene la piedra cumbre que permite volar a sus naves.

En líneas generales os diré que Citónica me ha resultado tremendamente adictivo y entretenido, me gusta que Sanderson me tuviese la mayor parte del tiempo haciéndome creer que sabía lo que iba a suceder para, finalmente, sorprenderme por todo lo alto. La única pega que le pongo es que, quizás, al principio el desarrollo de la trama sea un poco lento, aunque es comprensible porque es necesario un proceso de construcción de esta nueva realidad. Después de esas primeras páginas el libro se devora en apenas unas pocas horas y sorprende que cada uno de los personajes tenga sus momentos de gloria e importancia, cada uno avanza en su desarrollo y, al final, Citónica nos deja con muchas más preguntas que respuestas y de nuevo esto es mérito del autor que sabe responder parte de las preguntas anteriores para plantearnos otras nuevas y seguir capturando nuestra atención.

Y, la verdad, después de saber que sabremos todo lo ocurrido en Detritus mientras Spensa anda por el otro-lado (dejadme llamarlo así) gracias a tres novelas cortas que escribirá junto a Janci Patterson y cuyo primer título es Sunreach. Así que habrá que rezar a los dioses de Nova para que nos lleguen cuanto antes ya que incluso tenemos la segunda ReDawn y la tercera, Evershore, aparecerá a la venta tras las Navidades.

Mientras tanto me contentaré esperando a las siguientes novelas cortas que Sanderson, junto a Janci Patterson, tiene previsto escribir y que irán entre la tercera y la cuarta novela… a ver si Nova nos trae buenas noticias pronto y podemos empezar a leer estas novelas cortas porque estoy verdaderamente interesado.

En definitiva, Estelar, y su tercera entrega, Citónica, me tienen cautivado y ofrecen las dosis necesarias de información y entretenimiento como para fascinarme.