La editorial El Catálogo del Cómic ha reeditado en mayo «Batman en Barcelona: El caballero del dragón» de Mark Waid, Diego Olmos, Marta Martínez y con una portada de Jim Lee, una obra públicada originalmente por Planeta DeAgostini Comics para el Salón del Cómic de Barcelona del año 2009. Para los aficionados al murciélago enmascarado este cómic fue un producto menor. Para los lectores americanos, una curiosidad. Para los críticos especializados, una chorrada. Y para los habitantes de la Ciudad Condal, todo un acontecimiento: un héroe de Gotham City como Batman no suele venir de visita por estos lares muy a menudo.

image1Un Killer Croc más sanguinario que nunca se ha fugado del Asilo Arkham y la única pista sobre su paradero conduce a Batman a Barcelona. No en vano, al villano lo han convencido de que es la reencarnación del dragón que, según la leyenda, mató Sant Jordi… y ahora pretende vengarse del Caballero.

La Sagrada Familia de Antoni Gaudi eternamente en construcción, el Hospital de Sant Pau de Domenech y Muntaner como contrapunto al templo expiatorio de Gaudí al otro extremo de la avenida que lleva el nombre del arquitecto de Reus, el Passeig de Gràcia, las populosas y populares Ramblas en la señalada fecha del 23 de abril, la antigua plaza de toros Monumental hoy en desuso y a la espera que una nueva actividad más acorde con el espíritu moderno y liberal de la ciudad la reactive, el Museu Nacional d’Art de Catalunya MNAC levantado para la Exposición Universal de 1929 en la montaña de Montjuïc y reconvertido en contenedor de arte romanico y gotico de la mano de la arquitecta italiana Gae Aulenti, la modernista Casa Batlló y las teorias que aseguran que el edificio reproduce la espada del legendario caballero Sant Jordi clavada hasta la empuñadura en el lomo de un dragón… Sí, la Ciudad Condal, la capital de Catalunya que se acomoda con aire desenfadado entre el azul índigo del mar Mediterraneo y el verde escarlata de Collserola, es el telon de fondo de una aventura autoconclusiva del héroe creado por Bob Kane y Bill Finger para el número 27 de la revista «Detective Comics» de la editorial National Publications en mayo del año 1939, emblema de la editorial DC Comics, un icono de los cómics de superhéroes y uno de los personajes de la editorial norteamericana DC Comics que mejor han sobrellevado la adaptación cinematográfica. Y ECC Ediciones reedita el cómic aprovechando que este año 2014 se celebra el 75º aniversario del superhéroe.

Con una historia muy ingenua, siendo generosos y tras descartar adjetivos calificativos más contundentes, el talento del guionista de Alabama Mark Waid y el adecuado apravechamiento de la leyenda local del caballero Sant Jordi y el dragón consiguen que el relato de «Batman en Barcelona: El caballero del dragón» encaje como anillo al dedo a la Ciudad Condal y no sea exportable a ningun otro emplazamiento. Y se agradece que el autor deje de lado los tópicos que muchos extranjeros y turistas de paso asocian a esta ciudad y que no tienen nada que ver con la más europea y moderna de las ciudades de la Península Ibérica (toros, flamenco, sombreros mejicanos, mariachis,…). 
No deja de ser curioso también que, una editorial como DC Comics cuyos personajes viven sus aventuras en las ciudades ficticias de Gotham City, Metropolis, Keystone City o Coast City sea la que envíe a uno de sus abanderados hasta una ciudad europea real… mientras que los Spiderman, Lobezno, Iron Man, Hulk y compañía de Marvel Comics solamente tienen en su historial esporádicas incursiones en París o Londres (gracias sobretodo al enorme despliegue de autores británicos que han surtido La Casa de las Ideas durante décadas), o acciones hostiles en la Rusia comunista. 
Dicho esto, y cerrado el capítulo de elogios, toca ser realista.
Para empezar, es una evidencia que Mark Waid trabaja por encargo, con una marcha larga puesta y dejando que la inercia -o un becario- le haga todo el guión. Al margen de preguntas obvias que pueden considerarse ‘licencias’ (¿cómo consigue un hombre reptiloide de más de doscientos kilos cruzar el océano Atlántico y plantarse en las calles de Barcelona sin ser descubierto? ¿cómo consiguen el Sombrerero Loco y el Espantapájaros suministrar productos psicotrópicos a Killer Croc dentro de los muros del Arkham Asylum? ¿cuánto tiempo duraría una base secreta de Batman escondida en las entrañas del Museu Nacional d’Art de Catalunya sin que la curiosidad innata de los responsables de mantenimiento municipales lo descubriesen? ¿cómo puede cruzar Batman la ciudad a lomos de su motocicleta en hora punta y por las calles principales sin quedar colapsado por el congestionado tráfico?…) la historia no puede calificarse más que de plana y poco original, con algo de acción y muy poco misterio. La sinopsis del cómic no es un resumen del álbum de cuarenta y tantas páginas sino que es la historia completa, sin giros, ni sorpresas, ni ángulos, sino que se reduce a un trazo recto y simple de principio a fin: mientras Batman investiga la fuga de Killer Croc de Arkham, una serie de extraños asesinatos asola la hermosa ciudad de Barcelona y, tras interrogar al Espantapájaros, el ‘caballero oscuro’ convierte en su máxima prioridad viajar hasta la joya del Mediterráneo y detener al ‘dragón’ Waylon Jones, el villano conocido como Killer Croc. Inicio, nudo y final. Canónico. Un producto de fábrica sin alma.

Según cuenta la historia, tal y como nos recuerda David Macho en uno de los dos prólogos de esta reedición (el otro corresponde al actual alcalde de la ciudad de Barcelona, el convergente Xavier Trías), la idea de «Batman en Barcelona: El caballero del dragón» nació del mismo Macho, representante de dibujantes a quién negocia sus salarios y proyectos (y, al parecer, también orienta y aconseja estilísticamente) que la propuso a Paul Levitz, presidente de DC Comics, y John Cunningham, vicepresidente de márketing de la editorial. De aquella reunión en un hotel de San Diego hasta convencer al maestro de guionistas Mark Waid («Kingdom Come», «Irredeemable», «Superman: Birthright»), al dibujante barcelonés Diego Olmos («Supernatural: Beggining’s End», «H2Octopus: La cabeza del gato», «Catwoman», «Batman: Gotham Knights», «La Biblia del crimen», » Manhunter») y a la colorista aragonesa afincada en Barcelona Marta Martínez («Batman & los Outsiders», «Detective Marciano», «Brave New World», «Superman», «Jóvenes Titanes», «Wonder Woman») para dar forma al proyecto solo hubo un paso. Y en mayo del año 2009, coincidiendo con la vigésimo séptima edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, popularmente conocido como el Saló, se hizo la presentación internacional de la edición simultánea en cuatro idiomas (inglés, castellano, catalán e italiano).
Mención aparte merece la portada, de Jim Lee. Si tenemos que hablar de un portadista, dibujante e ilustrador influyente en las ultimas décadas, ese es Jim Lee, autor de origen coreano que vive y ejerce en Estados Unidos («Batman y Superman», «All-Star Batman & Robin», «La Patrulla-X», «WildC.A.T.S.»), que tampoco está a la altura de su reputación con un estático Batman entre los pináculos de la Sagrada Familia. ¿Dónde está el pie izquierdo de Batman, Jim?
El tomo editado por la barcelonesa editoral El Catálogo del Cómic llega con un par de extras interesantes: una entrevista realizada a los tres autores del cómic (Mark Waid, Diego Olmos y Marta Martínez), bocetos de la portada del superventas Jim Lee, y una detallada explicación del proceso de elaboración de una de las páginas, desde el guión al resultado final.

En conclusión, y recuperando de nuevo la presentación que hemos escrito al principio de esta reseña, «Batman en Barcelona: El caballero del dragón» es una curiosidad exótica para los lectores norteamericanos, un producto menor y olvidable para los seguidores habituales de los cómics del Caballero Oscuro, una anécdota para los españoles, una mediocridad indigna del talento de Mark Waid para los críticos más estirados, y un agradecido guiño a su querida ciudad para los barceloneses, ciudadanos orgullosos (y algo engreídos) de su multiculturalidad y del reconocimiento internacional a su importancia cultural, financiera, comercial y turística. ¿Era necesario reeditarlo? Como producto de márketing de una ciudad emblemática, es evidente que sí. Como un cómic sin alma y olvidable, es evidente que no.

Batman en Barcelona: El caballero del dragón.
Guión: Mark Waid
Dibujo: Diego Olmos
Color: Marta Martínez
Portada: Jim Lee
Fecha de publicación: Mayo del 2014
ISBN: 9788416070749
Formato: 26x17cm. Cartoné. Color.
Precio: 6,95 euros