Llega «Aliens vs. Vengadores» de la mano de Panini Cómics, casi sin hacer ruido. Y oigan, que los encargados de este cruce imposible son dos de los mejores autores del Marvel actual: Jonathan Hickman y Esad Ribić. El resultado, una serie soberbia que propone un escenario apocalíptico. Un «What If…?» absolutamente aterrador.
¡El choque de Los Vengadores contra los Xenomorfos! Todo ha llevado a esto: el organismo más perfecto del universo ha llegado a la Tierra, un planeta lleno de superhumanos. ¿Cuál será el primero en caer? El legendario equipo creativo compuesto por Jonathan Hickman y Esad Ribić (Secret Wars) te ofrecen el épico crossover que estabas esperando.
«Aliens vs. Vengadores» es uno de esos cómics que suenan tan imposibles que, cuando por fin suceden, uno no sabe si reír, aplaudir o prepararse para el puñetero apocalipsis. Y no es una exageración. Jonathan Hickman y Esad Ribić —dos nombres que por sí solos ya prometen algo épico— se lanzan de lleno a unir dos universos que jamás debieron cruzarse, pero que, en el fondo, todos queríamos ver colisionar: el de los héroes más poderosos de la Tierra y el de los xenomorfos más temidos del espacio. El resultado es una miniserie de cuatro números que Panini Cómics ha reunido en un tomo en tapa blanda de la línea Marvel Especial (sin extras, si no contamos los textos anónimos), y que se siente como una película de Ridley Scott filtrada por el prisma de los cómics de Marvel más cósmicos y desesperanzados.
La historia no se anda con rodeos: no hay presentación amable ni preludio heroico. El universo ya está hecho trizas cuando abrimos la primera página. Los xenomorfos, liberados por el infame androide David —sí, el mismo de «Prometheus» y «Covenant«— han convertido planetas enteros en cementerios. Los Ingenieros, esos semidioses biomecánicos obsesionados con la creación y la destrucción, libran una guerra cósmica que hace que los Celestiales parezcan boy scouts. Y entre ambos bandos, intentando no extinguirse, están los Vengadores… o lo que queda de ellos. Tony Stark es un anciano decrépito en silla de ruedas que mantiene viva la última ciudad humana, Bruce Banner se aferra a su monstruo interior como último recurso, y los mutantes han huido a Marte para fundar una colonia que tampoco pinta muy bien. Es el fin de todo, pero contado con el estilo inconfundible de Hickman: grandilocuente, cerebral y, en ocasiones, cruelmente poético.
El guion juega más en el terreno de la ciencia ficción filosófica que en el del horror clásico. Si esperabas el tono claustrofóbico y oscuro de «Alien: El octavo pasajero«, prepárate para algo mucho más abstracto. Jonathan Hickman no quiere asustarte con criaturas saliendo de la oscuridad, sino con ideas: qué significa la vida cuando los dioses son máquinas, cuándo la evolución se convierte en arma, y si el heroísmo tiene sentido cuando ya no queda un mundo que salvar. Aun así, hay momentos de puro espectáculo: enfrentamientos desesperados, rediseños brillantes —como un Miles Morales fusionado con simbionte y xenomorfo— y hasta un último monstruo que parece la pesadilla biotecnológica definitiva: la Xenomorfa, una reina que mezcla la genética de los Aliens con la perversión de Mister Siniestro. Es el tipo de locura que solo puede salir de la mente de Hickman… y funciona.
Visualmente, el trabajo de Esad Ribić es descomunal. Su trazo siempre ha tenido algo de mitológico, y aquí ese estilo encaja de forma perfecta. Sus páginas parecen esculpidas más que dibujadas, y logran que cada escena —ya sea un campo de batalla espacial o un laboratorio desolado— tenga peso y textura. Está más cerca de «Eternos» que de las modernas «Secret Wars«. Ya sabemos que le fallan algunos aspectos, como la gestualidad de personajes. Aquí todo queda disimulado gracias a la grandiosidad de los escenarios. Lo cierto es que me encaja perfectamente en una historia como esta. Mola que Marvel no haya metido un dibujante de relleno y haya esperado lo suyo para ver la obra completo. ¡Más de un año!
No hay que quitar mérito al colorista. Ive Svorcina aporta un color que recuerda al grano cinematográfico de las películas originales, con luces frías, sombras aceitosas y una sensación constante de descomposición. Es un cómic que huele a metal y sangre. Además, hay detalles deliciosos: la tecnología de los Pantera Negra, el espectacular diseño cromado de la Reina Xenomorfa, o ese Tony Stark con su silla de ruedas/armadura. Son momentos que justifican el precio del tomo por sí solos.
Si queremos ver algún lado malo, por ser así de picajosos, es que Hickman quiere contarlo todo en pocas páginas: la caída de Wakanda, la diáspora mutante, los experimentos de David, la guerra de los Ingenieros y, de paso, el destino final del multiverso. Este cómic podría haberse titulado «Aliens vs. Universo Marvel» tranquilamente. Da para una serie larga, seguro. Pero «Aliens vs. Vengadores» solo dura cuatro números, es lo que hay. El resultado es un cómic que deslumbra más por su ambición que por su desarrollo.
El tono general es más trágico que heroico, pero Hickman se permite ciertos destellos de ironía, casi de humor negro. Hay algo de sátira en ver cómo los dioses de Marvel, después de enfrentarse a auténticos bestiajos como Thanos o Galactus, terminan cayendo ante criaturas nacidas del estómago de un androide loco. Y sin embargo, en medio de toda la desesperación, hay un atisbo de esperanza: los últimos supervivientes, forjados en el fuego del horror, se convierten en una nueva armada de Vengadores. No buscan reconstruir el universo, sino impedir que la pesadilla se repita en otro.
En resumen, «Aliens vs. Vengadores» es una rareza deliciosa: no es el crossover ligero que muchos esperaban, sino una ópera espacial oscura, llena de imágenes poderosas y reflexiones sobre la vida y la creación. Hickman y Ribić convierten lo que podía ser un simple «¿qué pasaría si?» en algo mucho más grande: una elegía a la humanidad y una carta de amor al caos. No es un cómic perfecto, pero sí uno que deja huella. Y, honestamente, ver a Iron Man y Hulk peleando contra xenomorfos en el fin del universo… bueno, eso ya justifica que este cruce haya ocurrido al fin. A mí me ha cautivado.
Aliens vs. Vengadores
Autores: Jonathan Hickman y Esad Ribic
Fecha de publicación: Septiembre de 2025
Edición original: Aliens vs. Avengers #1-4
ISBN: 9791370131340
Formato: 17x26cm. Comic-Book con lomo. Color
Páginas: 160
Precio: 14,00 euros











Coincido con Noren. "Interestelar" y "La llegada" para mí son prácticamente insuperables. Pero bueno, que para gustos los colores.