Planeta Cómic, y otras editoriales, están apostando por este formato integral de tamaño superior para sus recopilaciones de cómic independiente USA y lo cierto es que Chew, de John Layman y Rob Guillory, llevaba años mereciéndose esta edición.
Chew #1 Al gusto del consumidor
Edición original: Chew #1-20
Fecha de edición: julio de 2010
Guión: John Layman
Dibujo: Rob Guillory
Tinta: Rob Guillory
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 576 págs. a color.
50,00 €
Tony Chu es un detective con un secreto. Uno muy raro. Tony Chu es cibópata, lo que significa que obtiene una impresión psíquica de todo lo que come. También significa que es un detective genial mientras no le importe masticar el cuerpo de las víctimas de asesinato para descubrir al culpable y el porqué.
Y ahora ha sido contratado por la División de Crímenes Especiales de la FDA, la agencia gubernamental más poderosa del planeta, para investigar los casos más extraños, asquerosos y estrambóticos.
He aquí una serie retorcida y oscura sobre polis, ladrones, cocineros, caníbales y clarividentes.
Planeta Cómic ha comenzado a reeditar la maravillosa Chew, la alocada obra de John Layman y Rob Guillory, y lo hace en un formato de lujo integral que incluye una enorme cantidad de extras de todo tipo, así que si aún no conocías a Chew este es, sin duda, el mejor momento para subirse a la serie y disfrutar con el cibópata de la FDA y su investigación de la crisis aviar que, unos pocos años antes, provocó la muerte de millones de seres humanos y la prohibición de la venta y consumo de carne aviar, lo que ha generado un importante mercado negro en el que se mueve muchísimo dinero. Tony Chu, y su nuevo compañero, Mason Savoy, investigarán todo tipo de casos extraños mientras que, poco a poco, nos vamos dando cuenta de que Savoy, otro cibópata, no es del todo trigo limpio y de que hay una conspiración enorme, mundial, tras la crisis aviar y esos millones de muertes… sorprendentemente además también habrá espacio para ¿alienígenas?
Chew lleva dando vueltas por el mercado español desde 2010, cuando Planeta Cómic nos trajo el primer volumen y, poco a poco, hemos ido completando el puzle que conformaron los 12 TPBs, desde 2010 a 2017… y ahora Planeta Cómic nos pone delante de los morros una edición de lujo, integral que constará de tan sólo 3 tomos, y…y… No hay quien se pueda resistir a una serie premiada con dos premios Eisner y otros dos premios Harvey, es decir, calidad le sobra a esta serie.
Chew está protagonizada por Tony Chu, un agente de policía que había mantenido en secreto el hecho de ser un cibópata, es decir, que puede sentir todo lo que sintió el ser vivo del que se este alimentando… lo que da lugar a situaciones especialmente desagradables cuando Tony es transferido a la FDA, la agencia encargada de vigilar por el cumplimiento de la compra, venta y consumo de carne aviar, donde chocará con su jefe que, desde ese momento, se asegurará de que Tony se vea obligado a comer todo tipo de asquerosidades, por el bien de la misión, claro.
El caso es que John Layman, como nos enteramos al leer los extras de este volumen, tenía previsto que la serie durase 25 números como mucho porque no confiaban en las ventas, pero ante la acogida tan entusiasta del público ampliaron “un poco” la duración de Chew hasta los 60 números (este primer volumen recopila los números 1 a 20) y eso se nota porque poco a poco vamos viendo aparecer nuevos miembros, desde el hermano de Tony, Chow Chu, al compañero de Tony, John Colby, o al interés romántico de Tony, Amelia Mintz, personajes suficientes para sostener la serie durante 25 números pero al ver el éxito Layman se lio la manta a la cabeza, nos presentó a Poyo, al resto de la familia de Tony, etc, etc, y con ello la serie no hace sino mejorar, demostrando que Layman está en un absoluto momento dulce en Chew y a mi me hace desear la continuación de Outer Darkness con más fuerza aún si cabe.
Pero no sería justo hablar de Chew sin hablar del trabajo gráfico, dibujo y coloreado, de Rob Guillory, un artista al que Layman pedía que utilizase su estilo cartoon después de ver unas pruebas en las que Guillory orientaba su estilo hacia uno más “Vertigo”, por suerte la sugerencia de Layman de retomar su estilo cartoon nos ofreció el maravilloso resultado final que tenemos en Chew y que tanta personalidad da a la serie al ser tan expresivo y posibilidad que, bueno, no nos detengamos en exceso en el gore o en las cosas horribles que Tony tiene que comer para utilizar su talento.
La verdad es que la química existente entre John Layman y Rob Guillory hace que Chew funcione a la perfección, con esa mezcla de género negro y fantasía que nos permite ir conociendo a diversos especialista con poderes relacionados con la comida o, sencillamente, divertirnos con el culebrón que, sin duda, es la vida de Tony Chu. Ahora sólo nos queda esperar a que Planeta Cómic lance los dos siguientes volúmenes para seguir disfrutando de esta maravilla de serie y, quién sabe, en un futuro también podremos acercarnos a Chu, con Dan Boultwood y John Layman, una nueva serie regular donde nos reencontraremos con Tony Chu y con su hermana Saffron Chu.











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…