La serie manga más estremecedora del momento, «The Killer Inside«, de Hajime Inoryu y Shota Ito, alcanza su recta final a falta de dos tomos. Analizamos el octavo y el noveno números de este auténtico viaje a los infiernos de su protagonista, Eiji Urushima.
Eiji Urushima es un estudiante universitario cuyo lema es “La vida es para disfrutarla”. El problema es que acarrea un terrible sino inconfesable. Cuando le toca enfrentarse a la cruda realidad acaba envuelto en una serie de atrocidades.
Repasemos la historia de «The Killer Inside» hasta ahora: Eiji Urushima, un apocado estudiante universitario, se despierta junto a una bella muchacha y no recuerda nada de la noche anterior. Todo esto es porque Eiji asume otra personalidad que le roba días de su existencia rutinaria. Se da la extraordinaria circunstancia de que es hijo de un asesino en serie al que llaman LL, ya muerto, por lo que teme que su otro yo sean tan criminal como su padre. Se pondrá sobre la pista de sus propios pasos para descubrir a qué se dedica cuando ya no es él.
La trama se complica número a número. Van saliendo a la luz muchos secretos que dan un vuelco a todo lo que conocíamos del personaje principal hasta ahora. Sobre todo en lo concerniente a la identidad que adopta Eiji, llamada B1. Alguien asesina como lo hizo LL. Todas las sospechas caen sobre él, pero descubrimos que Eiji en realidad busca venganza por la muerte de Makoto Hachinoi, el padre que todos creíamos asesino en serie. En realidad era inocente. Ahora Kyoka Yukimura, la novia del Eiji desmemoriado está en el hospital. La amiga de Eiji B1 sigue investigando para ayudar a su amigo… Y la policía prefectural de S pinta más de lo que parecía en un principio.
The Killer Inside #8
Autores: Hajime Inoryû y Shôta Itô
Formato: 14,5x20cm. Rústica de tapa blanda y con sobrecubierta. Blanco y negro.
Páginas: 192
Precio: 8,95 euros
Aunque es complicado recoger el hilo de todo lo que ha sucedido en el momento, los lectores de este adictivo manga saben que no hay pérdida, pues todas las piezas encajan como en un rompecabezas. Para no reventar la sorpresa, mejor no leer estos resúmenes, aunque intento minimizar los spolier. En el tomo octavo descubrimos que la policía prefectural, en concreto Momoi y Saruwatari están implicados en el asesinato del padre del protagonista, el presunto LL que no resulta ser tal. Sucedió hace 15 años: Makoto Hanichinoi fue injustamente acusado.
En aquellos turbulentos días alguien mandó una carta para chantajear a Momoi. Revelaría su secreto (es lesbiana) si no le pasaba información sobre el operativo que seguía los pasos de Makoto. El compañero de Momoi, Saruwatari, quiso solucionar el tema por la vía rápida, aunque costase la vida de un inocente. Ahora, la venganza de Eiji se llevará a cabo de una manera u otra.
The Killer Inside #9Autores: Hajime Inoryû y Shôta Itô
Formato: 14,5x20cm. Rústica de tapa blanda y con sobrecubierta. Blanco y negro.
Páginas: 192
Precio: 8,95 euros
Todavía quedan por atarse muchos cabos sueltos. ¿Quién demonios es LL? Kyoka Yukimura es atacada en el hospital. Eiji recorre toda la ciudad para descubrir quién está detrás de esto. Cuando lo haga, se quedará anonadado, ya que se trata de alguien al que destruyó su vida y ha perdido el norte. Alguien muy cercano. Pero eso no es nada comparado con la revelación de la última página.
Quedan dos tomos, en los que hay mucho que explicar. Shota Ito nos obsequia en el tomo octavo con un registro de todas las acciones de los personajes en versión actualizada. Eso sí, se recomienda usar una buena lupa. En el tomo noveno aparece un gráfico que muestra la «Relación de personajes». Es muy útil para no perdernos en este tema.
En definitiva, este absorbente thriller es una de las lecturas seinen más recomendables de la actualidad. Shota Ito realiza un gran trabajo trasladando a viñetas la historia de Hajime Inoryu. El dibujo es realista y espectacular y nos introduce de lleno en la trama, al igual que las inquietantes portadas. El éxito del manga ha propiciado una serie con protagonistas reales en Fuji TV. Eso lo dice todo.











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal