La historia del Hombre es, mayoritariamente, una historia del hombre. La mujer ha tenido poco espacio en los libros de historia a lo largo de los tiempos, y la conquista del oeste norteamericano no es ninguna excepción. Ni en la historia escrita, ni en el lengendarium del Wild West, hay demasiadas menciones al papel de la mujer, a la que se le ha reservado un papel secundario, generalmente anónimo, falsamente residual.

La joven Emily llega a Silver Creek, una pequeña ciudad minera en plena expansión, para casarse, pero ¿es ese el verdadero objetivo de la mujer? Nada es seguro, ya que en un Oeste todavía salvaje donde las pasiones se desatan y las venganzas se suceden, las apariencias siempre engañan…¡y la pólvora es quien siempre dicta la ley! Porque en realidad Emily busca venganza sobre los hombres que han convertido su vida en un infierno, y está dispuesta a conseguirlo a cualquier precio, incluso a cambio de su vida.

Pocas son, como hemos dicho, las mujeres que han pasado a la historia del Oeste americano. Relegadas a papeles insignificantes, amas de casa sin mayor protagonismo que el de buenas esposas y madres de los héroes, pioneros, forajidos y soldados que forman parte de la historia y las leyendas de la expansión de la frontera de los Estados Unidos. Pero haberlas, haylas. Y no son pocas. Annie Oakley, reconocida por su habilidad con el revólver y por ser una de las participantes del famoso show de Buffalo Bill que hizo giras por Europa; las forajidas Calamity Jane, Pearl Hart y Belle Starr, cada una de ellas con su peculiar y particular historia de cómo se hicieron un lugar en un mundo de hombres. Curiosamente, muchas de ellas optaron por vestirse como hombres, quizás como una forma de supervivencia o quizás como una afirmación de ser quienes eran.

Como hemos comentado en numerosas ocasiones, el BD francobelga siempre ha mostrado una fascinación singular, casi antinatural, por el western. ¿Qué interés pueden tener los artistas del Viejo Continente por esos acontecimientos históricos que nos pillan tan lejos, en el espacio y en el tiempo? Puede parecer sorprendente, pero no hay que olvidar que el cine de este género tuvo una gran acogida en Francia, tanto las películas de los años cincuenta como los spaghetti-western de los sesenta, así que muchos de los autores que dibujaron aventuras en el Wild West americano se habían empapado de los códigos del género en las salas de cine y luego, simplemente, los trasladaron al papel y nos contaron las historias que estaban deseando contar. “Veneno” es, por lo tanto, heredera de una larga tradición de westerns del BD francobelga y éste, a su vez, hijo ilegítimo del western cinematográfico.

Publicada en castellano por Yermo Ediciones en su sello Sextante, recopilando los dos primeros tomos de la edición francesa de Rue de Sèvres, el primer volumen de “Veneno“, de Laurent Astier, tiene como singularidad que está protagonizada por un personaje femenino. Emily, la ‘Veneno’ a la que se refiere el título, es una mujer de carácter con un objetivo diáfano: la venganza. La historia empieza en el mes de julio de 1900 en Silver Creek, un pueblo del oeste norteamericano en mitad de ninguna parte, al pie de las montañas Rocosas. Aquí llega la bella Emily, para descubrir que el hombre que se suponía que se iba a casar con ella no aparece en la estación de tren porqué ha fallecido recientemente. Así que, sin un centavo en el bolsillo, acepta la oferta del propietario de un burdel para convertise en su nueva meretriz. Todo parece casual, simplemente accidental, pero la llegada a Silver Creek de un político de Washington, candidato al senado, nos demostrará que Emily tenía un plan y el asesinato del ilustre visitante era un objetivo muy estudiado.

A lo largo de las páginas del primer tomo, titulado “Diluvio de fuego” (“Déluge de feu“), veremos como la joven Emily pondrá tierra de por medio con Silver Creek una vez cumplida su labor y escapará de sus perseguidores a través del desierto, de las montañas y de territorio indio. Y mediante oportunos y estratégicamente dispuestos flashbacks, ilustrados en viñetas de bordes redondeados (pequeño detalle que apenas aprecia el ojo del lector), iremos descubrinedo el origen de la sed de venganza de Emily, hija de una puta de Nueva Orleans que fue asesinada en un extraño rito por un grupo de hombres poderosos.

El segundo número, “Mar de fondo” (“Lame de fond“), lleva a Emily, ahora vestida de monja, hasta Galveston, Texas. No está allí por casualidad, como tampoco llegó a Silver Creek por accidente: está buscando al reverendo Alister Coyle, que ahora dirige el orfanato para niñas del pueblo y que fue uno de los asesinos de su madre. Al amparo de su nueva identidad como monja, Emily se alojará durante unos días en su institución y descubrirá que la maldad del religioso le hace merecedor del destino funesto que ella le tiene preparado. Y ni siquiera un violento huracán que irrumpirá en la ciudad, como un Katrina de principios del siglo XX, van a detener su mano vengativa.

El “Veneno” (“La Venin“) de Laurent Astier es, sin la menor duda, como un “Kill Bill” de Quentin Tarantino o un “La mejor venganza” de Joe Abercrombie en versión western y sobre papel. Una historia en la que el pesado pesa tanto, la venganza es el único motivo para vivir, que como reza en la presentación de la editorial, “en tu interior solamente puede haber veneno“. Un álbum más que recomendable, con el dibujo notable de un artista completo, un Laurent Astier que algunos recordaran de la serie “El negocio de los negocios” con el periodista Denis Robert o la reciente “Frente al muro“, y que aquí asume el papel de guionista, dibujante y colorista. En cuanto al dibujo, demuestra mucha más habilidad para la ambientación y los paisajes, muy cuidados, que para los personajes, y en el color se le ve limitado (habrá cambio de colorista en la tercera entrega, por lo que he visto). En resumen, es un buen western que cumple con lo que se espera de un título de este género, sin renunciar a la acción, un ritmo ágil, giros argumentales inesperados, el olor a pólvora que queda en las manos del lector y, sobretodo, una gran protagonista femenina, de carácter, a medio camino entre una pin-up y un ángel de la muerte.

Sin la menor duda, Emily es el personaje más destacado de “Veneno” y sobre sus hombros se sostiene el relato. Si el personaje no fuese tan carismático, fuerte, enigmático, despiadado y desatado como es, la historia no hubiese funcionado. Emily ‘La Venin’, como las Annie Oakley, Calamity Jane, Pearl Hart o Belle Starr que hemos mencionado antes, son las mujeres del Lejano Oeste que personifican el espíritu de valentía, audacia y tenacidad que caracterizó a una era de expansión y exploración en la frontera americana, una tierra de oportunidades y desafíos donde el sexo débil tuvo pocas oportunidades de dejar huella, y apenas queda un legado femenino que perdure como un recordatorio eterno del papel crucial que las mujeres desempeñaron en la formación del Oeste americano.

Veneno
Autor: Laurent Astier
Edición original: “La Venin” núms. 1 y 2
Formato: 21,6x31cm. Cartoné. Color
Páginas: 128
Precio: 28,00 euros