«… La oscuridad también habita en el corazón de las mujeres, a pesar de que el mundo se niegue a verla». Esta historia bien lo demuestra, un thirller feroz, protagonizado por mujeres y escrito por una mujer con un estilo propio e inclasificable.
Una Melodía de Muerte y Destrucción
Traductor: Pablo González-Nuevo
Editorial: Siruela
ISBN: 9788410183384
Número de páginas: 304
Encuadernación: Tapa blanda
Año de edición: 2025
Precio: 24 Euros
Florence “Florida” Baum no es la desventurada inocente que dice ser cuando llega a la prisión de mujeres de Arizona, o al menos eso insinúa su excompañera de celda Diana Diosmary Sandoval, más conocida como “Dios”, que conoce la verdad sobre los crímenes de Florida y sabe lo que ésta oculta incluso a sí misma: que nunca fue una víctima de las circunstancias, una espectadora desafortunada bajo control de un mal hombre. Dios sabe que la oscuridad también habita en el corazón de las mujeres, a pesar de que el mundo se niegue a verla. Y está decidida a abrir los ojos de Florida y dar rienda suelta a su verdadero yo. Cuando un inesperado indulto concede la libertad a ambas reclusas, la fijación de Dios por Florida se convertirá en un peligroso magnetismo, desencadenando así una despiadada persecución que solo se resolverá en las inmisericordes calles de Los Ángeles.
Empecé a leer Una Melodía de Muerte y Destrucción con bastante decisión, cómo casi siempre, dispuesto a devorarla, reflexionar un poco, hacer cuatro comentarios y pasar a la siguiente, dejara en mí el poso que dejara. Pero por motivos sobre los que no quiero explayarme, tuve que dejarla unos días en stand by, cuando volví a retomar su lectura no me enteraba de nada, no sabía que personaje hablaba, mezclaba las compañeras de celda, los recuerdos de cada una de las protagonistas…, en definitiva que tuve que volver a empezar y, entonces, ya no pude parar, aprecié su valor y la disfruté.
La autora, Ivy Pochoda, ha creado esto, ¿un thriller?, tal vez… Para mí, es una mezcla de novela carcelaria, road movie, relato apocalíptico, destrucción y autodestrucción conscientes o provocadas, etc. … Sigo sin poder definir o clasificar la obra ni, cómo ya dije, su estilo, tampoco sus personajes. La sucesión de momentos presentes se entrelazan con flashbacks y conversaciones o hechos del pasado, deseos futuros…, que van llevando al lector a un mundo terrible. De la violencia ejercida y recibida en la prisión de Arizona, a las calles fétidas y nada glamurosas de Skid Row (L.A.), pasando por los áridos caminos desérticos de la pandemia: con locales cerrados, autobuses fantasmas y gente desquiciada por conservar objetos que, en situaciones “normales”, sólo encontraríamos en un vertedero.
En cuanto al trío de mujeres protagonista de Una Melodía de Muerte y Destrucción, a cual más fascinante: la visionaria y perseverante Diosmary, la no tan inocente Florence y la indefinible Lobos. Mi preferida: Lobos; quizás es que soy algo “blando”. Me ha parecido un personaje espectacular, a pesar de sus “taraduras”, su universo interior y exterior es arrebatador. Desde que aparece ella, el ritmo de la novela cambia, sube, se agiliza.
Si la hostil prisión de Arizona parece el infierno en la tierra para las reclusas, esperar a ver el mundo caótico de fuera, asimilable a un apocalipsis zombie aunque muy real. La violencia está presente en todo el texto pero irá evolucionan a lo largo de la novela, como lo harán sus personajes.
Por último, quiero felicitar al traductor de Una Melodía de Muerte y Destrucción, considero que ha realizado un gran trabajo. Quizás, yo no tanto en estas cuatro líneas, el uso excesivo de términos anglosajones puede no gustar a muchos, pero… a quién le importa.
El Fregadero











Interestellar y La llegada son otros rollos, no tienen el ritmo de Project Salvation, son muy lentas y la primera…