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El dibujante belga André Franquin (1924-1997) fue uno de los autores de cómic más importantes de todos los tiempos, iniciador y miembro de la llamada ‘Escuela de Marcinelle‘. Franquin fue un autor prolífico, detallista y muy trabajador, y sirvió de maestro a muchos de sus colaboradores, a quienes les enseñó todo lo que sabía y les acreditó en todas sus aportaciones. Greg, Jidéhem, Yvan Delporte, Jean Roba, Dino Attanasio, Peyo o Tillieux, entre muchos otros, aprendieron a su lado aunque nunca existió algo parecido a un ‘Studio Franquin’ que autores como Hergé, Edgar P. Jacobs o Jacques Martin sí crearon. Tenía muchos colaboradores, pero era incapaz de controlar algo de tal magnitud.
Reconocido sobretodo por su trabajo con personajes como Spirou y Fantasio, el Marsupilami o Tomás el Gafe, sin olvidar sus “Ideas Negras” o “Modesto y Pompon“, incluso el mismísimo Hergé, padre de Tintín, mostró su admiración por Franquin, y dijo de él: “a su lado no soy más que un pobre dibujante“.

Allá por el año 1957 André Franquin le propuso al redactor jefe del semanario belga “Le Journal de Spirou“, Yvan Delporte, la creación de un nuevo personaje para la revista de la editorial Dupuis. Era Gaston Lagaffe, un empleado de la editorial Dupuis sin un cometido preciso en la oficina, un chico-para-todo vago, patoso y despistado, inventor y manitas, con una inagotable capacidad para provocar desastres y sabotear involuntáriamente el trabajo de los redactores y dibujantes de Dupuis. Su primera aparición será en el número 985 de la revista “Le Journal de Spirou“, del 28 de febrero de 1957, y durante un tiempo fue apareciendo por diversas páginas del semanario sembrando el caos a su alrededor hasta consolidarse de forma definitiva, primero en tiras de media página y a mediados de los sesenta ya a página completa.

Inicialmente las historias de Gaston Lagaffe, Tomás el Gafe en las ediciones en castellano, fueron realizadas por André Franquin con la colaboración de Jidéhem en el dibujo y de Yvan Delporte en los guiones, pero a partir de 1968 y tras abandonar definitivamente la serie de Spirou y Fantasio, Franquin asumió la autoría de su adorable personaje en solitario. Hay que recordar que desde principios de los años sesenta André Franquin vivió aquejado por una severa depresión, que le había dejado incapaz de dibujar y que le acompañó hasta principios de los años ochenta cuando abandonó por completo los tableros de dibujo.
Las desventuras de Gaston se publicaron semanalmente en el “Le Journal de Spirou” y luego en álbumes. “Le Gang des gaffeurs” fue el último publicado regularmente y desde 1965 solo salía un álbum de Gaston cada año. Poco después de la muerte de André Franquin, y coincidiendo con los cuarenta años de Gaston Lagaffe, Dupuis empezó a publicar una denominada edición definitiva de dieciocho álbumes con las 918 historias del personaje. En castellano hay una edición integral reciente de Norma Editorial publicada como “Gastón Elgafe. Edición Integral” en forma de tomos recopilatorios.

Se suele decir que Francisco Ibáñez tomó prestado a Gaston Lagaffe para crear a su Botones Sacarino, y la verdad es que las similitudes son tan numerosas que cuesta pensar lo contrario.

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