Para muchos aficionados al universo galáctico de «La Guerra de las Galaxias» la película «Han Solo: una historia de Star Wars» fue una gran decepción. Es posible que uno de los errores más evidentes de este spin-off fuese la elección del actor Alden Ehrenreich para encarnar al emblemático contrabandista que en la trilogía original lucía el rostro de Harrison Ford pero al menos, y eso también es cierto, el casting acertó de pleno con Donald Glover, que bordó su papel como Lando Calrissian. Su personaje era, con mucha diferencia, lo más interesante de la historia que nos contó Ron Howard.

De antes de que se uniera a la Rebelión, de antes de que dirigiera Ciudad Nube, de antes incluso de que perdiera el Halcón Milenario, nos llega esta historia de las aventuras y desventuras de Lando en busca de amor y dinero que desemboca en su aparición en Solo. Lando no es de los que se juega el pellejo… si no hay créditos de por medio, así que, cuando los esclavos oprimidos de un planeta basurero de droides imperiales necesitan su ayuda, esperemos que su libertad valga algo para el contrabandista.
Por otro lado, otro de los habitantes del planeta pretende entregar a Lando a sus enemigos —¡y no es que tenga pocos!—. ¿Recibirá por fin su merecido esta galaxia llena de malos por parte del grano en el culo por antonomasia?

Como la mayoría de aficionados a «Star Wars» ya saben, el descarado y oportunista Lando Calrissian fue el propietario del carguero ligero corelliano YT-1300, popularmente conocido como el Halcón Milenario, antes de que este cayera en manos de Han Solo tras una partida de cartas de sabacc. Una partida de sabacc ganada con trampas, según decía Lando. Eso sucedió años antes de que se convertirse en el gobernador de la ciudad nube de Bespin y en uno de los héroes de la Alianza Rebelde, tras enfrentarse en el Imperio… traicionando primero a su viejo amigo Han. Mientras Billy Dee Williams cedía su rostro al personaje en «Star Wars: El Imperio Contraataca«, «Star Wars: El retorno del Jedi» y «Star Wars: El ascenso de Skywalker«, el actor Donald Glover lo encarnó durante su juventud en el agridulce spin-off que empezaron a dirigir Phil Lord y Christopher Miller pero que terminó en manos de Ron Howard. La película, tal y como hemos comentado en la introducción, nos parece irregular, plana y muy mejorable.

Es bueno señalar que otro de los grandes descubrimientos de «Han Solo: una historia de Star Wars» era el particular robot L3-37, abreviado L3, un androide femenista, con mucho carácter, impulsos revolucionarios e incluso toques de subversión que servía como copiloto de Lando en el Halcón Milenario. Y tanto Lando como L3 son los protagonistas de «Star Wars. Lando: Doble o nada» («Lando. Double or Nothing«), una miniserie de cinco números de Rodney Barnes y Paolo Villanelli publicada en castellano por Planeta Cómic que nos contará como el carismático contrabandista y su compañera de viajes, la peculiar androide L3-37, se embarcan en una peligrosa misión para liberar a unos esclavos… a cambio de un buen puñado de créditos, por supuesto.

A lo largo de cinco capítulos profundizaremos en la personalidad de Lando Calrissian, el orgulloso propietario del Halcón Milenario, un tipo de ego desmedido siempre en busca de dinero. Como él mismo dice al principio, «las mujeres, los créditos y los juegos de azar son los pilares de la vida, y la vida es corta«. Y ese es justamente el Lando Calrissian de Donald Glover, al que el dibujante Paolo Villanelli reproduce con detalle en la miniserie. Y lo acompañaremos hasta el planeta Kullgroon para entregar un cargamento de armas de contrabando y ayudar a una chica llamada Kristiss a liberar unos esclavos, entre los que se encuentra su padre, que trabajan explotados para el Imperio en una planta de desguace de droides. Y enmedio del conflicto, acosado por viejos enemigos y nuevos rivales, Lando deberá escoger entre ser un aprovechado sin integridad pero con un montón de créditos en el bolsillo o un héroe, arriesgar la vida y enfrentarse a la posibilidad de marcharse sin nada. O con un agujero de bláster imperial enmedio del pecho.

«Star Wars. Lando: Doble o nada» es la segunda incursión del bribón Lando Calrissian en el universo de los cómics tras una primera miniserie, titulada simplemente «Star Wars: Lando«, escrita por Charles Soule y dibujada por Alex Maleev, aunque ésta exploraba las andanzas del personaje en un periodo indefinido entre los Episodios IV y V, un periodo con pocas oportunidades y en una galaxia sofocada por el opresivo y malvado Imperio Galáctico, mientras que «Star Wars. Lando: Doble o nada» nos traslada mucho tiempo atrás, antes que los caminos de Lando y Han se cruzasen para cambiar el destino de toda la galaxia.

Con este cómic entre las manos es un buen momento para recordar que Disney Plus tiene entre su larga lista de proyectos una serie de Lando Calrissian que, crucemos los dedos, tomaría al Lando de Donald Glover como referencia. Sería la mejor elección, y «Star Wars. Lando: Doble o nada» es el mejor ejemplo de ello: puedes poner toda una historia sobre las espaldas de Lando Calrissian y L3.

Star Wars. Lando: Doble o nada
Autores: Rodney Barnes y Paolo Villanelli
Traducción: Víctor Manuel García de Isusi
Fecha de publicación: Junio de 2021
Colección: Star Wars: Recopilatorios Marvel
ISBN: 978-84-1341-642-7
Formato: 16,8×25,7cm. Tapa dura. Color.
Páginas: 128
Precio: 16,95 euros